Final

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Victoria Gaspar

Año nuevo

La brisa del mar soplaba suave, trayendo consigo el olor salado de la playa y el murmullo constante de las olas. Era casi medianoche, y allí estábamos, los tres, en un rincón apartado de la arena, esperando el inicio de un nuevo ciclo.

Yo estaba nerviosa, con el corazón acelerado, una mezcla de hambre, ansiedad y ganas de llorar. Habíamos sobrevivido al año más turbulento de nuestras vidas, el mismo que me regaló la mayor bendición: nuestra hija. Y ahora, con el nuevo año a punto de comenzar, sabía que Dios tenía preparada otra sorpresa para nosotros.

Helena jugaba sentada en la arena, su vestido blanco ya manchado, y aunque me dolía verla así, no podía evitar sonreír. La inocencia de su risa era más valiosa que cualquier tela limpia. Todo el amor que necesitaba estaba allí, tan cerca de mí, y agradecí a Dios por esa familia que me sostenía.

Richard, con su camisa blanca que resaltaba sus tatuajes y la cadena de plata brillando bajo la luz de la luna, se acercó. Sentí su aroma y le di un beso en la barbilla, ese gesto pequeño que me llenaba de paz. Helena levantó los brazos hacia mí y la estreché contra mi pecho, cubriéndola de besos. No necesitaba nada más: ellos eran mi mundo.

La cuenta regresiva comenzó. La multitud en la playa gritaba al unísono, y mis ojos se llenaron de lágrimas. 
—¡Tres, dos, uno... feliz año nuevo! —resonó en el aire. 

Me derrumbé, llorando, recordando todo lo que dejamos atrás y agradeciendo lo que estaba por venir. Richard me abrazó fuerte y susurró: 

—Feliz año nuevo, mi rubia. Las quiero a las dos, mis mujeres. 

—Feliz año nuevo, mi amor. Que 2026 sea mejor que 2025. Los amo mucho... nosotros los amamos. 

Puse la mano sobre mi vientre y lo acaricié. Helena rió, Richard también, pero luego frunció el ceño. 
—¿Nosotros? —preguntó. 

—Sí... nosotros —respondí con una sonrisa. 

Él miró mi barriga y entendió. Sus ojos se iluminaron, me llenó de besos y se inclinó para besar mi vientre. Helena imitó el gesto y yo reí.

—¿En serio amor? ¿Vamos a tener otro hijo? —asentí con la cabeza y Richard me levantó en un abrazo, me giró en el aire y después tomó a Helena en brazos. Lloraba y reía al mismo tiempo, desbordado de felicidad. 

—Te amo. Gracias por darme otra oportunidad y hacerme el hombre más feliz del mundo. Seremos cuatro para siempre. Haré todo lo posible para verte feliz. Las amo, mis vidas. Soy el hombre más afortunado de este mundo. 

Nos quedamos allí, abrazados, mirando los fuegos artificiales que iluminaban el cielo. La arena bajo nuestros pies, el mar como testigo, y nuestra familia como el regalo más grande. 

Gratitud. Eso era lo que sentía. Gracias Dios, por todo. 

Año nuevo, ciclos nuevos. 

Hola gente, Feliz 2026 anticipado. Gracias a cada uno por haber leído, votado y compartido esta historia. Los amo. 🤍

Termino esta fanfic con el corazón en la mano 🥹🥹

(esto no acaba aquí)🤫🤫

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⏰ Última actualización: Dec 31, 2025 ⏰

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