Victoria Gaspar
El partido ya estaba en marcha y el Palmeiras había abierto el marcador con un gol de Endrick dedicado a Maria Luiza.
Helena no paraba quieta, estaba totalmente agitada. Yo estaba babeando por ella con la camiseta del Palmeiras con su nombre y el número de Richard.
—Mira nena , papá —le mostré cuando apareció en la pantalla gigante y ella abrió una sonrisa sin dientes.
—Podemos ver que está loca por él —dijo Jazmin que estaba con nosotras y yo sonreí.
—La cargué nueve meses para que fuera más apegada al padre.
—Siempre es así, Vic —nos reímos.
Miraba todo atentamente aunque no entendía casi nada. La pelota estaba con Richard que no tardó en marcar el segundo gol para el Palmeiras.
Corrió e hizo un corazón con una V con los dedos.
—¡Dedicó un puto gol, eso es! —dijo Malu emocionada.
—Vuelvan ya amiga, está claro que se aman.
Solo sonreí, ¿por qué tenía que ser así?
(...)
Entré al vestuario viendo a los jugadores con sus familias, suspiré. En el fondo, ese es mi sueño: una familia.
—Hola princesa de papá —llegó Richard todo emocionado tomando a Helena de mis brazos.
—Felicidades por el partido de hoy, Montoya.
—Fue para ti —le sonreí y él me jaló por la cintura dejando un beso en mi mejilla. —¿Vamos a cenar juntos? Endrick y Maria van.
—Está bien, ve a bañarte que estás podrido —él asintió riendo y me devolvió a Helena, pero antes dejó un beso corto en mis labios, cosa que no esperaba.
—Vuelve, solo vuelve, ¿por qué no vuelves? —llegó Endrick diciendo.
—¿Por qué tienes que ser tan molesto?
—Es mi manera.
(...)
La cena fue genial, por un momento olvidé la rabia que sentía por el colombiano.
Llegamos a mi departamento y él fue al cuarto de Helena, que estaba dormida en sus brazos, para ponerla en la cuna.
Me senté en el sofá y empecé a quitarme los tenis. Él apareció enseguida y se sentó a mi lado.
Me miró un buen rato sin decir una palabra.
—Te extraño, Vic —yo también.
—No lo parece.
—Estoy hablando en serio, estoy dispuesto a hacer todo por nosotros.
—Ya dijiste eso antes, y como siempre, me decepcionaste.
—Fui un tonto, lo sé —me sostuvo el rostro— pero cuando dije que te amo nunca fue mentira, nunca dudes de eso.
—¿Y cómo no voy a dudar, Richard? Si siempre estás pisando mis sentimientos —mi voz falló— siempre haces algo mal, dices algo mal, y yo no soy de hierro para aguantar todo eso.
—Lo sé, Victoria. Ya estoy pagando por todo estando lejos de ti. No aguanto ni un segundo sin ti.
Me quedé en silencio mirando a un rincón de la sala.
—Te amo, dame una oportunidad para mostrarte que lo que más quiero es que nuestra familia vuelva.
Lo miré, tenía los ojos llenos de lágrimas.
—Haz que valga la pena, Richard.
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Meu acaso|Richard Rios
FanfictionDonde Victoria Gaspar pasa una noche con el jugador de palmeiras Richard Rios, pero no imagino que esto causaría problemas.
