Victoria Gaspar
24 de diciembre, día de Navidad.
Mi época favorita había llegado.
La cena sería aquí en casa, todos mis amores juntitos.
El día estaba yendo súper ray: mercado, ropa, cocinar, además de las incontables veces que ya me estresé, lloré y vomité.
Tal vez sea la ansiedad, cada año la misma sensación.
Todos juntos, ese caos navideño que solo la familia tradicional brasileña sabe hacer.
Ya eran las 22:25 de la noche, casi todos habían llegado.
Yo estaba guapísima, aunque un poco hinchada, pero no dejaba de ser una gran diosa.
Mi princesa parecía una muñeca, y como siempre, siendo el centro de las atenciones.
Richard, un guapo como siempre.
Fui a la sala donde estaban todos sentados conversando, otros bebiendo.
Sentía falta de mi chico travieso que, infelizmente, se fue a España.
Matías, el marido de mi tía, llegó ya con la típica broma de tío.
—Llegó el alma de la fiesta... ¡y traje la playlist de despecho!
Todos rieron, puede que sea una broma sin gracia, pero hace reír a todos.
Catalina ya vino a llevarse a Helena para estar con ella, hoy esta casa se pone patas arriba.
Los hombres se fueron a un rincón y las mujeres a otro.
—Creo que es otra niña —dijo doña Marina, y sí, ella está embarazada nuevamente.
—Una princesita más para el grupo, la que va a traer el jugadorcito será Vic —dijo María, haciéndome toser.
—Déjame tocar madera un momento.
—Helena ya está loca por un hermano, me lo contó.
—¿Por qué no te embarazas tú?
—Déjame explicarte, amor. María Luiza le gusta la fiesta, salir, y todavía quiere terminar la facultad, así que paso.
—Un hijo no impide terminar la facultad, Malu, yo terminé con Catalina.
—Tía Mari, yo voy a dejar eso de parir y tener hijos para ustedes que ya tienen, ¿ok?
Reímos y seguimos conversando, ni nos dimos cuenta de cómo pasó la hora.
Llegó la medianoche y ya fuimos a desearnos feliz Navidad cada uno.
Ahora llegó la hora que más amo: comer.
Me hice mi plato enorme y fui a degustar.
Helena ya se había dormido, ella duerme a las diez, hoy hasta se pasó un poquito.
Richard se sentó a mi lado y puso la mano en mi muslo, apretándolo.
—Que la magia de la Navidad ilumine nuestros caminos, trayendo felicidad y prosperidad para el año que comienza. En esta Navidad, que la esperanza y el amor guíen nuestros días, haciendo cada momento especial —dijo Marina en su discurso, y todos hicimos la oración en el nombre del Padre.
Comenzamos a comer, yo tenía un hambre que solo Dios sabe.
Terminé de comer y ya quería pasar al postre.
Siempre que termino de comer algo salado quiero algo dulce, o viceversa.
Todos estaban bebiendo vino, yo agua porque odio el vino.
Todos comieron, fuimos al postre y luego a la sala, a estar en familia.
A las 3:00 todos se fueron.
Fui al balcón y desde allí se podían ver varias familias festejando en otros edificios. Richard vino y me abrazó por detrás, dejando un beso en mi hombro.
Nos quedamos allí, disfrutando el uno del otro y yo agradeciendo a Dios mentalmente por mi familia, principalmente porque mi hija está bien y con salud, y por esta familia increíble y linda que Él me dio. No podría estar más agradecida.
—Te amo —dijo Richard.
—Yo te amo, Colombiano
¡Feliz Navidad!
Penúltimo capítulo, estoy llorando 🥹🥹
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Meu acaso|Richard Rios
FanfictionDonde Victoria Gaspar pasa una noche con el jugador de palmeiras Richard Rios, pero no imagino que esto causaría problemas.
