Valentina despertó con la luz de la mañana inundando la habitación. Por un instante, el lujo la desorientó, pero luego sintió el peso de un brazo cálido sobre su cintura y la respiración suave en la nuca. Estaba en la cama de Juliana, en su penthouse con vistas a Manhattan. La realidad, por una vez, superaba el sueño. Se giró suavemente para mirar a Juliana. Y recordar un poquito de lo vivido en la noche.
Flashback
Dormitaron un poco ahí, abrazadas en la cama, hasta que a Juliana le sonaron las tripas y las dos se rieron al unísono
-Podrás ser muy millonaria pero tu cuerpo sigue siendo un mortal más..Le dijo Valentina, Juliana se sonrió y remoloneo un poco en la cama, estirándose como una estrella incluso hasta poniéndole sus extremidades encima a Valentina..
-Viste que grande esta cama
-Umju.... Tienes hambre?
-Si, algo... no se cuanto tiempo habrá pasado...
-Hay comida en tu despensa?
-Pues claro que hay alimentos, no cocino pero viene un personal a cocinarnos, pero yo si hago mis compritas a mi gusto
-Juls Juls... a todo le pones doble vida
Se incorporó Juliana amarrándose el cabello, que le puedo hacer si soy una persona normal, pobre.
-No eres normal, nunca lo fuiste, y tampoco eres pobre... pero bueno ya trabajaras eso en tu terapia... se adelantó casi saliendo de la cama y nalgueó a Juliana..-Anda vamos a ver que comemos.. debo llamar a chicas, Dios deben estar preocupadas no les hablo desde que salí.
-Diles que vengan...
-No no. Tu noticia deben saberla personalmente luego se viene como locas, ya verás.
Salieron de la habitación que aprecia un mini apartamento, venían hablando por el pasillo y llegaron a la cocina, consiguiendo de salida a Paloma.
-Euuup, Les prepararé algo para cenar. Tómense su tiempo chicas, voy de salida para el teatro... murmuró Paloma antes de desaparecer, entendiendo que el momento era sagrado, y que en algo debía cambiar la dinámica.
-Te cuidas, llevas al chofer.
-Si mami Juliana... Bye Val no vemos mañana quedas en tu casa.
Comieron un poco de lo que dejó Paloma servido, Valentina se comunicó con las amigas, obvio no estaban preocupadas sino felices, Val estaba en camino a la felicidad, sabían que era el momento más esperado y determinante del viaje. Quedaron en verse al día siguiente, y bueno que siguieran de fiesta por la ciudad, paradójicamente también iban a teatro, tal vez se encontrarían con Paloma. Después de comer y limpiar los trastes, Juliana condujo a Valentina hacia la chimenea de piedra caliza. Aunque era un fuego a gas, su luz cálida y danzante arrojaba un brillo íntimo sobre los rostros de las dos mujeres. Juliana se arrodilló en la alfombra y los cojines cercanos.
-Ven, siéntate aquí, dijo Juliana, señalando su lado en la alfombra de piel frente al fuego. Valentina se dejó caer, la fatiga del viaje y la intensidad emocional del día la alcanzaron por fin, pero era una fatiga dulce. Juliana se sentó acomodó más a su lado, tan cerca que sus cuerpos no rozaban, estaban pegados.
-Dos años, Val susurró Juliana, tomando el rostro de Valentina entre sus manos. Sus pulgares acariciaron suavemente sus pómulos. -Dos años soñando con este momento, con este lugar, con esta calma.
-Yo también, Juls, contestó Valentina, su voz apenas un hilo. Se perdió en la profundidad de esos ojos marrones, ahora sin la sombra del miedo, solo llenos de luz y amor.-Te extrañé cada segundo de mi vida, fue tan duro....
ESTÁS LEYENDO
Hasta Aquí
RandomUn poco de todo, intensidad y romance. Al final, eres un cielo, un cielo lleno de estrellas, mi cielo, mis estrellas.
