Consideraba a Yoongi como el amor de su vida, pero tenía una extraña debilidad por Park Jimin
Quizá por eso empezaron los problemas.
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✈︎ Historia 100% mía.
✈︎ No copias, No adaptaciones sin mi permiso.
✈︎ JIMSU como...
Dedicado con mucho amooor para las personitas que me hicieron volver a esta historia jsjs:
💜@JosselinChiroy @ezposaDeYoongi💜
Y para todos los que me esperaron pacientemente :3
Los primeros 3 comentarios llevan dedicatoria en el próximo.
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Tarareó una canción en voz baja mientras se enjabonaba con cuidado de no resbalar en los azulejos blancos. Llevaba la mente ocupada en lo que planeaba hacer los próximos días y cómo iba a hacer para que no llegara a oídos de sus padres ni de los Park antes de tiempo cuando la pesada puerta de las duchas se abrió y luego se cerró de forma brusca.
Aquello lo sobresaltó.
Se congeló por unos segundos, quedándose en silencio con los ojos abiertos de más. Cuando nada pasó, se alzó de hombros para restarle importancia y siguió en lo suyo, volviendo a tararear la misma canción y viendo la espuma bajar por su piel.
La cortina que lo separaba del pasillo se abrió, ahora sí haciéndolo fruncir el ceño y voltear apenas el rostro, encontrándose con la mirada entre lasciva y fúrica de Jimin, quien seguía con el uniforme puesto.
— ¿¡Qué haces!? ¡Vete! — gritó, sin moverse únicamente porque no estaba dispuesto a exponer más su cuerpo. Sin embargo, él lo ignoró por completo, descalzándose sin quitarle la mirada de encima y entrando al cubículo. El agua le empapó enseguida la camisa y parte del cabello.
— Me cansé de esperarte, Yoongi.
» No voy a permitir que te burles de mí delante de tus amigos. — Esas palabras encendieron una alerta en su cerebro. Se giró, flexionando las rodillas apenas.
Jimin leyó sus intenciones antes de que pudiera echar a correr como quería y avanzó con pasos lentos que le obligaron a retroceder hasta que su espalda tocó el azulejo frío de la pared. Jadeó, con los brazos ahora cruzados sobre su pecho.
Como si estuviera cubriéndose demasiado.
Al caer en cuenta de lo poco que lograba con ello y de lo patético que debía verse, frunció el ceño y empujó a Jimin sin mucha fuerza, así que no se movió; en cambio, soltó una risa.
Una risa seca y carente de gracia antes de inclinarse levemente sobre él, apoyando los antebrazos a los lados de su cabeza. Estaban tan cerca ahora que podía sentir la respiración contraria sobre su nariz y sus labios.
Sin querer, la mirada de Yoongi se desvió a los labios contrarios. Gruesos, tensos en una mueca que denotaba su molestia y que lentamente se transformó en una sonrisa ladina. Por alguna extraña razón se encontró entreabriendo los suyos y las alertas en su cerebro pasaron de amarillas a rojas.
Se aclaró la garganta, volviendo a mirarlo a los ojos, que ya lo veían fijamente. Obvio que Jimin se había dado cuenta del recorrido indiscreto de sus pupilas.
— Estás loco y enfermo. Quítate de encima. — Su voz salió extraña. Jimin volvió a reírse, esta vez parecía burlarse abiertamente de él.
Un escalofrío involuntario lo recorrió cuando la palma cálida de su contrario recorrió su cintura y se alojó sobre su cadera. Otro jadeo.
— Quítame, gatito.
Aquel apodo le hizo sonrojarse, la ira renovada en su gesto.
Lo empujó esta vez con más fuerza, él se abrazó a sus caderas y terminaron apoyados en otra pared. Esta vez podía sentir la pelvis del mayor contra su estómago bajo.
Muy cerca.
Sus manos habían terminado sobre los pectorales bien formados.
Las manos de Jimin bajaron más.
Su mirada se volvió a desviar a esos labios pomposos.
Otro jadeo. Esta vez no sabría explicar bien por qué.
Jimin lo tomó del mentón e inclinó la cabeza hacia abajo, lento.
Hicieron contacto visual y sus dedos se aferraron a la camisa contraria, como recordándose que era momento de apartarlo. Sin embargo, no se movió y sintió aquellos labios sobre los suyos.
Cuando empezaron a moverse con una lentitud y sensualidad antes desconocida, Yoongi los siguió y cerró los ojos.
Sus propias manos empezaron a bajar por los abdominales contrarios, gesto que terminó de horrorizarlo de sí mismo y le hizo separarse bruscamente, dando un par de pasos hacia atrás.
La sonrisa de Jimin ahora era completa, su lengua chocó con el interior de su mejilla.
» Vaya... Creí que el enfermo era yo. — Esa risita burlona estaba volviéndose exasperante.
— ¡Cállate! — el calor volvió a subirle por las mejillas.
Resopló, de repente muy confundido y molesto consigo mismo, con Jimin y con el maldito al que se le ocurrió poner cortinas en lugar de puertas. Todo lo anterior por el latir medio acelerado de su corazón.
— Mm — le acarició la mejilla con el dorso de la mano un par de segundos antes de alejarla sin borrar el gesto de superioridad de su cara. — Veamos cuánto más duras fingiendo que no me deseas.
Con esas palabras, el mayor se quitó la camisa y la retorció entre sus manos para escurrirla antes de salir de la ducha sin mirarlo de nuevo.
Infeliz, ¡desgraciado! — pensó para sí mismo Yoongi, mirándolo con todo el resentimiento que le era posible.
También con algo más.
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OMGGGGGG Volví
Otra vez jajs ;_;
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