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II

Absurdo


Actualidad

Kibum soltó una pequeña risa cuando Heechul siguió hablando sobre el nuevo jefe de marketing. Ambos estaban muy ofendidos con el hecho de que ese imbécil no merecía el puesto de jefe y que solo lo era porque estaba a punto de casarse con la hija menor del dueño de la Editorial. Pero teniendo en cuenta que no podrían cambiar nada, se dedicaban a reírse del jefe de aquel departamento.

—Es un idiota... Llegó pidiéndole café a la recepcionista —farfulló Heechul levantando su propia taza. —Como si Hayi fuera camarera o algo así.

Si, hace tres años, le hubieran dicho que sería tan buen amigo de Heechul, no lo hubiera creído. El mayor había aparecido como jefe de Edición literaria con el simple título de Periodista. Pero con el tiempo, a medida que a Kibum lo fueron ascendiendo y llevaban más tiempo conociéndose, terminó dándose cuenta que no era tan mal jefe ni tan mala persona.

—¡Ya! Tenemos que terminar este libro... —se quejó Kibum golpeando el manuscrito en sus manos.

—Ah, la autora dice que quiere que dibujes tú la portada. Ya sabes, el libro anterior ahora es película y tú lo habías ilustrado. Dice que le da buena suerte.

—No tendré problema. Pero espero que este no sea película. ¡Da muchos dolores de cabeza intentar que un guión sea fiel a un libro!

Siguió un rato más con esa caótica redacción hasta que Heechul sacó una pequeña pila de papeles. Los dejó arriba del escritorio lo bastante cerca como para que Kibum llegara a darse cuenta de que no tenían nada que ver con la Editorial... ni siquiera con algún libro. Eran folletos de galerías de arte. ¿Desde cuándo a Heechul le gustaba esa área de arte?

Los tomó y comenzó a verlos. Más que folletos, eran formularios... Para empezar una exposición.

—¿Abrirás una exposición de qué? —preguntó con gracia.

—Yo no. Tú abrirás una exposición... Es un crimen que todas tus pinturas se limiten a estar en tu estudio. He entrado decenas de veces ahí, y créeme, son dignas de cualquier galería de renombre mundial.

—Pues no. No expondré mis dibujos.

Kibum estaba harto de escuchar ese tipo de cosas. De parte de Heechul y de Taemin. Que sus obras debían estar en una galería de arte, que debería venderlas, que debería exponerlas al menos una vez, que podría dejar de trabajar y solo dedicarse al dibujo y a la pintura. ¿Acaso no entendían que no podía sacar provecho de algo que hacía por placer, por ocio?

Los últimos tres años había hecho unos cursos universitarios de Dibujo y pintura solo por gusto. Porque le encantaba todo tipo de arte y dibujar era su placer. Hasta había comenzado un proyecto personal, seleccionar los mejores dibujos que tenía y hacerlos en lienzos grandes, pintados en acuarelas. Eran dibujos realistas pintados de manera surrealista... Si no recordaba mal, se trataba del estilo fovismo.

Pero solo quería que se quedaran ahí, en su estudio, en su departamento de hace tres años. ¿Cuál era la necesidad de exponerlos?

—Piénsalo. Esta Galería está muy interesada en ti —dijo Heechul sacando una hoja en particular y dándosela. —De cualquier manera, ya es tarde, deberías irte.

Conocía esa galería. Estaba en el centro de Seúl y era muy concurrida por críticos y amantes del arte... Él mismo había ido allí montones de veces, porque las obras que se exponían eran fantásticas. Ver sus lienzos ahí... Sería una especie de fantasía. No un sueño, porque nunca había esperado sacar sus lienzos de su departamento. Pero sí sería extraño, increíble.

➳ Humano ◂JongKey▸Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora