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XVIII

Sentimental

«Estoy viendo hacia el techo, aun si te imagino conmigo, no importa.

Estoy siendo sentimental otra vez»

-Sentimental; Winner

—Me encantaría alguna vez hacer una exposición con solo mis cuadros —dijo Junghee mientras le sacaba punta a un lápiz—. ¿Cuándo será?

—A finales de septiembre, luego de mi cumpleaños —explicó Kibum señalando la hoja dónde estaba dibujando la muchacha—. Las líneas... hazlas más delgadas y suaves...

—Pero esto no parece un rostro —se quejó Junghee.

—Comienza de nuevo si no te gusta... No debes seguir con algo que no te satisface —explicó Kibum alcanzándole una hoja nueva—. A ver... Siempre debes seguir estas líneas. Los primeros retratos no serán perfectos. Pero siempre puedes disimularlo.

—¿Cómo?

Kibum le explicó un par de cosas a partir del surrealismo que usaban algunos pintores del siglo XIX. No quiso preguntar de quién era el chico del retrato que estaba haciendo, pero, por los sentimientos que se veían en cada trazo, era alguien bastante especial para ella. Le dio gracia lo que diría Jonghyun si se enterara que su hija, su adorada y protegida hija, comenzaba a tener química con los chicos de su edad.

Al terminar de hablar, Junghee tomó varias notas y luego siguió dibujando. Él prefirió por revisar el cuadernillo que la menor tenía para su tiempo libre.

—Entonces... ¿Tú vives donde mi papá vivía de soltero? —preguntó mientras seguía dibujando.

—Tú y él no se tienen secretos, ¿eh? —dijo con gracia—. Pero sí... Vivimos en el mismo lugar. Él me lo regaló —confesó—. Yo me había ido vivir allí al pelear con mi madre. Él un día llegó y dijo que estaba a mi nombre.

—Has robado mi herencia —dijo Junghee con gracia.

—Ya cállate y dibuja.

Ambos rieron unos segundos antes de volver a sus respectivos trabajos. No faltó mucho para que escucharan un auto estacionarse y la puerta principal abrirse. A Junghee le importó muy poco su profesor, salió corriendo del estudio para saludar a su padre con gritos, abrazos y besos.

(Kibum sospechaba que siempre eran así los encuentros entre padre e hija)

No sabía si levantarse e ir a saludar a Jonghyun, o quedarse allí y esperar a que él viniera. ¿Y si lo miraba de esa manera otra vez? No, Jonghyun no sería tan descarado de tener esos pensamientos frente a su hija.

—¡Hola Kibum!

Sonrió, para sí mismo mientras se levantaba del escritorio. Claro que hubiera preferido no ver lo que vio. Allí estaba Yin. Huang Yin, la esposa de Jonghyun, la mujer que le había dado un hijo sin quererlo. La chica de la que Joonmyeon se había enamorado... por la que se quiso vengar de Jonghyun. Si lo pensaba un poco más, el egoísmo de Yin era el causante de que él, Kibum, sufriera tanto en medio de una pelea que no le correspondía.

Pero no importaba cuánto la culpara del sufrimiento de Joonmyeon y, posteriormente, del suyo. Ella tenía un anillo que demostraba ser la única dueña de Kim Jonghyun.

—Hola, Kibum... Un gusto conocerte —dijo la mujer, con su traje negro y sus tacones altos, haciendo una mínima reverencia.

—Hola... También es un gusto para mí. —Intentó sonreír, de verdad que lo intentó. Pero lo hizo de una manera tan asquerosa que Junghee soltó una risa.

➳ Humano ◂JongKey▸Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora