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XXXVI

Suponer

*

Creemos en algo que aún no ocurre; pero culpamos a otro si nos desilusionamos.

*

Si Minho era objetivo, estaba siendo un histérico. No tenía razones lógicas para creer que Taemin estaba interesado en otra persona y que no se tratara solo del estrés.

Pero Minho era de todo, menos objetivo. Menos en una situación así. Menos si de Taemin se trataba.

Sabía que hablarlo directamente con él no valía la pena. Taemin seguiría insistiendo en que no, que no tenía a nadie, que solo lo ignoraba porque estaba muy irritante con los nuevos grupos que debía coreografiar. No podía esperar que afrontara la situación de manera más o menos madura en vez de huir cada vez que debían hablado.

Desde el domingo, solo habían intercambiado diez mensajes. Minho los había contado, ocho eran propios y dos de Taemin. Se habían visto el martes, en su departamento, durante menos de una hora (y que pareció más por compromiso que por gusto). Si esto no era una crisis, Minho comenzaría a dejar la poca objetividad que tenía de lado.

Hoy era jueves y si no obtenía razones para el comportamiento de Taemin, enloquecería. Por eso, quizás, era que estaba frente a la empresa de entretenimiento, donde había entrado a trabajar hacía pocos meses, sin avisarle. Esperaría que saliera, su horario estaba a punto de terminar. Hablarían quisiera Taemin o no.

No iba a estar en una relación donde él era el único interesado. No importaba cuánto doliera.

(Solo estaba siendo dramático, nada de eso pasaría tampoco. Lo sabía.)

—¿A qué viniste? —Taemin no se veía feliz de que lo estuviera esperando.

—¿A buscarte? Sí, creo que a eso.

—Te dije que no vinieras a buscarme unas ¿Diez veces? —gruñó Taemin—. ¿Debo repetirlo otra vez?

Minho no dijo nada. Si decía algo, discutirían fuerte en medio de la calle. Ya no quería pasar por eso. Tal vez podría llevarlo hasta su departamento y que discutieran allí, donde Taemin no se escaparía corriendo de sus preguntas. No quería seguir siendo evitado. Le dolía que su novio se comportara así.

Tomó la mochila del menor y la tiró dentro de su auto, mostrándole que se iban o se iban juntos. No más opciones que eso.

Quería entender lo que ocurría. Desde que volvieron a estar juntos había creído que estaba haciendo todo bien. Pero Taemin empezó a ser así. Distante.

Y eso era exponencial a la amistad que tenía con Jinki, lo cual más le preocupaba. No por ser engañado, porque si lo era, al menos no era con un humano con el cual pudiera compararse (o eso pensaba para sentirme menos mal). Le preocupaba el hecho de un ángel y un demonio. ¿Eso era normal? Taemin, quien en su sangre, llevaba la de demonio, ¿podía enamorarse de Jinki?

No podía hablar con nadie. No iría con Amber y le preguntaría sobre qué opinaba, porque no vas por la vida diciendo que tu novio es un demonio y crees que te engaña con un ángel. Nada de lógico tenía eso. No abusaría de la comprensión de sus amigos. Y con Kibum no quería hablar, era su mejor amigo, pero sabía que si ocurría algo, Taemin también iría con él. No quería dejarlo en fuego cruzado.

—Llévame a mi casa ¿Sí? Hablemos allí —pidió Taemin con la cabeza gacha. A Minho lo relajó el hecho de que por fin aceptara hablar, aceptando a la vez que había algo sobre qué hablar.

➳ Humano ◂JongKey▸Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora