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XX

Aferrarse

«Los hombres necesitan hasta tal punto aferrarse a algo que son capaces de plantar las manos en una lanza envenenada»

-Mary Shelley

Kibum sonrió por la noticia que su mamá le estaba dando. No solo sabían cuándo sería el nacimiento de su bebé, si no que sabían cuál era su sexo.

—Hyuna estará muy feliz —dijo su madre mostrándole la ecografía—. Minwoo dijo que siempre quiso una hermana.

—Y yo un hermano, pero eso ya se cumplió, así que no me importa tener una bonita niña para cuidar —dijo Kibum con gracia, mirando todas esas manchas blancas y negras en la ecografía. Miró con fingida atención... No entendía nada y no sabía si esa mancha era un pie o la cabecita del bebé. Pero de cualquier manera sonrió feliz cuando sintió toda esa oleada de alegría proveniente de su madre.

Continuaron hablando sobre la bebé, todas las cosas que compraría e incluso sobre el emprendimiento de su madre, que debería quedar unos meses en pausa para poder cuidar de la pequeña como correspondía. Kibum solo mencionó por arriba que el veintisiete tendría que estar en Jeju para una nueva exposición, sabía que a su madre no le gustaba que estuviera trabajando tanto. Ya estaba en desacuerdo con que diera clases particulares. Decía que era malo trabajar tanto si ya tenía el dinero suficiente.

También hablaron que, para el cumpleaños de Kibum, harían un almuerzo en la casa. Conociendo a su mamá, ya debería estar avisándole a Minho y Kyungsoo que el día de su cumpleaños no tuvieran nada preparado, o su madre los retaría.

—¿Hyuna cuándo vendrá?

—No sé... al parecer estuvo faltando demasiado a la facultad y ya perdió el cuatrimestre. Minwoo quiere traerla lo más pronto posible, cree que su madre ha sido quien le dio tantas libertades.

—No todos se toman bien tener padres separados —murmuró Kibum tomando la ecografía de nuevo y mirándola con más atención— . ¿Cuántos años tiene?

—Veinte... Minwoo y Risako, su madre, se separaron cuando ella tenía diez... Ya no debería-

—Ma, esa chica necesita un padre que le ponga los puntos. Vive en Japón desde que es una adolescente y solo ve a Minwoo dos meses al año... Es obvio que no será la mejor si, además, su madre no le presta atención...

Se le vino Junghee a la mente. Hyuna era una buena chica, pero solía tomar decisiones tontas. Tenía un padre pagándole todos sus estudios, pero ella prefería las fiestas y los chicos. A Kibum le asustaba pensar que lo que él mismo decía fuera verdad. Si Jonghyun no hubiera vuelto a la vida, ¿Junghee podría haber sido como Hyuna? No... no se imaginaba a esa tierna niña convertida en alguien tan fácil.

Deseaba mucho poder conocer más a Hyuna y ver más de la buena chica que creía que era. Tal vez tener a Minwoo le haría encaminarse, su mamá podría ser la madre que ella necesita. Nadie está en verdad perdido en esta vida, siempre hay una soga de rescate en el Cielo.

—¿En qué piensas?

—¿Recuerdas la hija de Jonghyun? Pensaba en ella... Es que... podría no haber tenido a su padre.

Su mamá frunció el ceño y apretó los labios. Kibum conocía esa expresión.

—Creí que te habías olvidado de ese chico.

—¡Mamá! Estoy hablando de su hija, no de él —Kibum le sonrió—. La conocí hace unas semanas, es adorable.

—Kibum-

➳ Humano ◂JongKey▸Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora