XXI
Miradas
Las miradas dicen a gritos lo que el corazón calla
Al terminar la clase, le preguntó a Junghee si podía llamar a su papá para que intentaran hablar. La niña se negó durante un rato, hasta que al fin accedió a decirle a la mucama que fuera por su padre. Kibum no sabía cómo decirle que la conversación no podía incluirla a ella, porque en realidad, no hablarían nada que tuviera que ver con ella. E incluso temía que escuchar cualquier cosa de las que se dirían con Jonghyun la afectara demasiado.
Pero no hizo falta que dijera nada, porque en cuanto entró Jonghyun al estudio, ella le hizo una reverencia y pasó por el lado de su padre sin dirigirle ni una mísera mirada.
-Aquí tengo tu cheque por tres clases -dijo Jonghyun sacando del bolsillo de su jean un papel verdoso.
-No quiero hablar de dinero, Jonghyun, lo sabes...
Jonghyun dobló el papelito y lo estrelló contra el pecho de Kibum con fuerza, obligándolo a dar unos pasos hacia atrás.
-Entonces junta tus cosas y vete de mi casa.
-Eres injusto con Junghee. Ella quiere esto. De verdad lo desea...
-Pero puede ir a un Instituto, tú ni siquiera querías darle clases al principio... y solo han sido tres miserables clases. -Jonghyun lo miró directo a los ojos-, tampoco sé cómo se ha encariñado contigo.
Kibum lo empujó, alejándolo un poco, por tenerlo cerca lo alteraba de una manera indescriptible. El papel se le cayó al suelo, pero no pretendía levantarlo. Esto en ningún momento había sido por dinero, había sido por Junghee. Solo por ella, porque ahora que veía a Jonghyun a los ojos, se daba cuenta que estar cerca de él le molestaba. No era dolor, era molestia de tener que verle la cara luego de lo que había pasado.
-Eso no es lo que piensas. No quieres que vea más a Junghee porque te dije que no.
-Y luego saliste corriendo del restaurante. Cuando te encontré, estabas abrazado a un amiguito.
Tuvo el impulso de gritarle que Jinki no era un amiguito, así, de esa manera despectiva. Jinki era su Guardián, quien se había hecho cargo de él luego de que un imbécil decidió desaparecer del mapa sin avisarle a nada. No entendía como no podía sentir empatía por Jinki habiendo sido tan amigos. Pero, si no recordaba algo, siquiera una emoción, viendo a Jinki, ¿Por qué recordaría algo sobre Kibum?
Había dejado que el lazo que tenían, ese que solo era gracias a cierto hilo rojo unido a sus meñiques, lo llenara de emociones impropias. Sintió la rabia de Jonghyun, casi mezclándose con el sentirse humillado. ¿Se sentía humillado porque Kibum se había negado a él? Eso era tan infantil que se preguntó si tenía treinta y cinco o si los Ángeles además de su memoria, había cambiado su edad mental. No podía creer que incluyera a su hija en esta estúpida pelea por ver quién era más orgulloso o egocéntrico.
-No le hagas esto a Junghee. No seas así -dijo con voz firme-. ¡Ella quiere aprender!
-¡Puedo pagarle un Instituto! ¡Puedo pagar por todas las cosas que quiera, pero no por tus clases!
-Pero ella me quiere a mí como su profesor.
-Tú no me enseñarás nada sobre mi hija -dijo Jonghyun acercándose a él con los puños cerrados. Pero Kibum no se achicó, mantuvo su postura allí. Confiaba en su instinto, ese que decía que en ningún Universo Jonghyun sería capaz de levantarle la mano.
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➳ Humano ◂JongKey▸
FanfictionUn nuevo Kibum está disfrutando de su vida. Hasta que él vuelve. Y destroza todo. Y le vuelve a dar sentido al mundo. "Tendrás que cerrar los ojos y confiar en mí, Jonghyun". ➳SHINee ◂JongKey▸ ➳Continuación de Ángel.
