| Capítulo 27 |

207 20 3
                                    

Linda, mientras tanto, no quería dejar a su hija una vez más pero sabía que esto le serviría para que en algún futuro no le fuera tan difícil

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Linda, mientras tanto, no quería dejar a su hija una vez más pero sabía que esto le serviría para que en algún futuro no le fuera tan difícil. Se dirigió a la sala y vio a Michael completamente pasmado.

—Michael ¿Te encuentras bien?

—¿Qué? ¡Ah si! No podría sentirme mejor ¿Por qué la pregunta?

—No por nada— dijo no muy convencida —Dalila, llegaremos a las 11pm, ya sabes lo que debes hacer.

—Si, Michael se encargó de... recordármelo ¿No es así?- dijo mientras lo miraba

—... Si, así fue— respondió algo nervioso

—Como sea— dijo Linda mientras la miraba mal

—Diviértanse y vayan con cuidado— finalmente cerró la puerta —Como si realmente me importara— pensó en voz alta

Enseguida la bebé comenzó a llorar, Dalila entró a su habitación pero después de 10 minutos Chloe continuó llorando, tenía hambre y los biberones con leche se encontraban en la misma habitación pero la niñera decidió no utilizarlos, así que ella misma tomo en brazos a la hija de los Jackson y comenzó a darle leche de su propio pecho.

Dalila no era quien decía ser. Algunos meses atrás había quedado embarazada pero cuando estaba dando a luz uno de los obstetras que la atendía provocó intencionalmente la muerte de la recién nacida, Dalila cayó en depresión durante mucho tiempo hasta que algo dentro de ella se quebró, la timidez, nobleza y dulzura que la caracterizaban se trasformó en odio y venganza, juró que encontraría al médico que mató a su bebé y para calmar su dolor reemplazaría a su fallecida hija encontrando a una bebé recién nacida que cuidar, así que cuando se enteró de la noticia de que sería contratada como niñera de una bebé de pocos meses le cayó como anillo al dedo, pero para eso debía esperar a que la bebé la reconociera prácticamente como su madre y lo lograría pasando el mayor tiempo posible con ella.

Linda y Michael se encontraban cenando langosta en un lujoso restaurante de Brooklyn.

—Gracias por aceptar mi invitación mi amor.

—Y gracias a ti Michael, por acordarte que amo las langostas— rio y tomó un trozo de su platillo

—Pues parece que al bebé también le gustan.

—Cielo ya habíamos hablado de esto, si nuestro destino es ser padres de nuevo está bien, sino pues no.

—Pero tu sabes que lo seguiremos intentando una y otra vez hasta que el test salga positivo ¿Verdad?— preguntó divertido

—¡Ay Michael! Tú y tus ocurrencias... Pensándolo bien, a mí también me gustaría seguir intentándolo— le guiñó un ojo

—Y yo pensaba que hacer el amor conmigo ya no te pasaba por la mente.

—Cariño, el hecho de que haya dado a luz no significa que mis necesidades humanas las tenga que dejar de lado.

—Entonces hoy tienes una cita conmigo cuando sea nuestra hora de dormir.

—Pero ni siquiera vamos a hacer eso.

—Ese es el punto nena— rio

Entre risas y algunos besos robados no se dieron cuenta de la hora hasta que uno de los meseros les pidió que ya se retiraran. Iban en el auto pero ninguno de los dos decía nada hasta que Linda decidió romper el silencio.

—¿Sabes? Me siento mas tranquila con Dalila en el departamento, así sé que Trisha no está sola mientras trabajamos.

—Tienes toda la razón nena, y uno nunca sabe, quizá con el tiempo se vuelvan amigas, tan amigas que tal vez Trisha le pida ser la madrina de su boda— dijo algo triste

—Mike no te angusties por eso, falta todavía mucho tiempo para que eso suceda.

—Es que no solo es eso, no quiero que ningún hombre la lastime; aunque no sea su padre biológico me aterra un poco el pensar que algún día tendrá que casarse y formar una familia por su cuenta pero ¿Quién nos asegura que estará en buenas manos? No quiero que le suceda lo mismo que te sucedió a ti— finalizó al estar el semáforo en rojo

—Igual me aterra y te entiendo pero sé que elegirá a la persona correcta y que tendrá la suficiente confianza como para decirnos si algo anda mal y poder ayudarla de ser así— dijo, el semáforo se puso en verde y avanzó

—No se cómo sabes hablar con las palabras correctas pero en serio amo que lo hagas.

—Trato de ser optimista y además por lo que pasé y desde que tomo terapias psicológicas con la doctora que me recomendaste me han ayudado a darme cuenta de que todo pasa por algo, por mas feo que sea.

Minutos mas tarde llegaron a su departamento y al entrar vieron una escena un tanto extraña y perturbadora.

La niñera le cantaba a Trisha, quien estaba dormida, una canción de cuna mientras la tenía en brazos pero no la veía, solo se dedicaba a observar el suelo sin transmitir algún tipo de sentimiento, transmitía escalofríos en lugar de ternura.

—Oh, no los vi llegar, disculpen— se sorprendió Dalila al verlos de pie en el umbral de la puerta

—Si no te preocupes, dame a Trisha, la llevaré a su habitación— se alejó Michael de la sala dejando a su esposa con la niñera

—Y... ¿Cómo se comportó la bebé?— preguntó tratando de parecer tranquila

—De maravilla a excepción de que despertó llorando.

—¿Le diste la leche para que se tranquilizara?

—Ah sobre eso... No quiso— respondió nerviosa

—Pero es lo único que la calma ¿Cómo es posible que no haya querido?

—Es por eso que estaba con ella en la sala cuando llegaron ustedes.

—¿Entonces no te causó problemas?— dijo Michael al volver de la habitación de su hija

—No... Bueno tu esposa te contará más a detalles lo que ocurrió, yo debo irme ya.

—Te acompaño a la recepción— dicho esto ambos salieron dejando a Linda en el departamento

Se preguntaba una y otra vez sin obtener respuesta alguna sobre lo que la niñera le dijo, presentía que algo no encajaba bien.

Conocía perfectamente a su hija y sabía que con una simple canción de cuna no era suficiente como para que cayera en un sueño tan profundo como el de esa noche a menos que hubiese tomado leche materna pero si no tomó la de los biberones que se encontraban a la vista en su habitación... ¿Entonces de quién había sido? 

A menos que hubiera sido de...



¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
My Heart is Full of Love © | Michael JacksonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora