En todo este tiempo él había cambiado. Por mucho que no quería reconocerlo, su aspecto era más maduro, más varonil. Ya no se veía el muchacho rebelde que era de antes, que solo pensaba en cómo conquistar chicas con esa sonrisa tan pícara a un lado que tenia. Su cabello rubio estaba más largo de lo normal, recogido en un top knot, y sus ojos verdes tenían un toque de seriedad que antes nunca noté. Quizás se debía al sentimiento de culpabilidad de no haber estado conmigo durante mi embarazo. Quién sabe.
Lo que menos deseaba en el mundo era verle. ''¿Qué hacía aquí? ¿Por qué ahora? Justo cuando pierdo a mi pequeño, ¿ él decide aparecer?" pensé en aquél instante. Quise decírselo en la cara pero no lo hice, solo permanecí callada observándole. Estaba muy cansada para discutir con él. Ya todo me daba igual, no tenia fuerzas para nada ya. Efectos secundarios de la depresión.
–¿Cómo estás?–me preguntó Juan. Al ver que no respondía, prosiguió– Me enteré lo de tu bebé...lo lamento.
¡Qué descarado! "¿Tu bebé?" ¿O sea que la que lo engendró fui yo, así, por arte de magia? Ahora resulta que los ovarios producen sus propios espermatozoides. Él no tuvo nada que ver en el asunto. Claro. ¡Tonta yo! Seguro me metí esperma yo solita y sin enterarme.
–¿¡Qué lo sientes!?–le escupí en voz alta–Tú no puedes sentir nada Juan. Dices que lo lamentas, pero a kilómetros se siente tu frialdad. Y era tu hijo, maldita sea. ¡ Tuyo! Ten un poco de humildad aunque falsa para mostrar algo de dolor al respecto. Cómo puedes ser tan insensible – y la última palabra la hice resonar. Quería llorar, esto no estaba yendo nada bien. Otra vez me sentía al borde de la rabia, de mandar a todo ser possible al diablo, Juan encabezando la lista. Pensé que al menos vino a consolarme y a pedir disculpas, pero me equivoqué. Otra vez la ilusión se vió rota por la dura realidad.
Él se quedó callado por un momento. Empezó a andar por la habitación, como nervioso. Se paró delante de una ventana y miró al exterior durante unos segundos, claramente su mente procesando algo; suspiró y me miró a la cara.
– No. No era mío.
¿Que qué? Eso ya era colmo. Negar en mi propia cara que no era suyo era más de lo que podría esperar de él. De pura rabia me reí, esto era para una comedia. Su mirada confundida hizo que mi risa sonara aún más fuerte.
–¡ERA TUYO!– le grité explotando por completo. –¡Tú me embarazaste esa noche, en la fiesta! ¡Tú fuiste el último con el que estuve! ¡Por Dios Juan! Cómo puedes ser tan cínico en negarlo. Tu hijo, al que pretendes negar, falleció. Al menos ten la gentileza de reconocer parte de tu culpa, yo no fui la única que participó.– con cada palabra sobre la muerte de mi niño me quemaba por dentro. Al hablar mi voz sonaba rota, el líquido se acumulaba en mi garganta. Pronto me iba a quebrar.
–No hay nada que reconocer– me respondió secamente.
–¡Basta! No te quiero escuchar más! ¡Largo! Fuera de mi vista. ¡No te quiero volver a ver! ¡Vete al infierno!
– ¡PUES NO ME IRÉ DE AQUÍ HASTA QUE ME ESCUCHES! ¡ASÍ TENGA QUE AMARRARTE CON UN CINTURÓN! ¡PERO TÚ ME ESCUCHARÁS!– me gritó tan fuerte que sentí mi cama temblar conmigo. Esa reacción no me la esperaba, por lo que en contra de mi voluntad le hice caso y me callé – ¿Tú crees que es fácil para mí ahora estar aquí y decirte lo que te tengo que decir? Solo escúchame...luego mándame al infierno si te place, pero antes escúchame.
Mordí mi lengua y decidí escucharlo. Él suspiró otra vez. Pasaron Segundos, o minutos, y él seguía callado, era como si estuviese buscando las palabras adecuadas para empezar.
– Esa noche en la fiesta...Cuando te ví, estabas tan hermosa que perdí los estribos. Sentí tremendos celos de Lucas y decidí que esa noche debías ser mía a toda costa.
"Al ver que Lucas se fue a jugar a ''Stampe'' con su grupo, decidí aprovechar la ocasión y acercarme a ti. Tú eras chica difícil y con carácter, y era consciente de que no te acostarías conmigo por voluntad propia porque amabas a Lucas y todo ese rollo. Forzarte no quería, porque siempre pensé que hacer el sexo a fuerza jamás era placentero, sólo traía incomodidad. Por lo que decidí animarte de otra forma. Al ir por las bebidas, en la tuya eché polvillo, droga para ser exactos. Te entregué la bebida y tú te la bebiste tranquilamente. Al ver que te ponías blanda, supe que era ahora o nunca. Te subí a un cuarto libre, te desnudé y... tú ya sabes."
¿O sea que no me acosté con él por borracha ni tampoco me insinuaba a él? Ahora entiendo por qué no podia acordarme de absolutamente nada. Por más que intentase, nunca pude recordar que haya toma más de una copa con Juan, aunque él me aseguró que sí porque sino de otra forma cómo llegaría hasta ese nivel de embriagarme. Todo era una mentira. ¡ÉL ME DROGÓ! Por Dios, cómo fue capaz de hacerme eso. Me....¿violó mientras estaba inconsciente?
-¡Maldito hijo de...¡Cómo pudiste hacerme esto! No, tu madre no tiene la culpa de haber parido a un desgraciado como tú como para terminar el insulto ¿Sabes cuánto sufrí pensando que había traicionado a Lucas?¿ Sabes cuántas noches no dormí por eso? Y no me digas que no me forzaste...¡porque tomaste mi cuerpo sin mí consentimiento! ¡Eres un maldito violador!
-¡ESCÚCHAME JODER!– me gritó. Sus mejillas estaban rojas y su mirada ardía. –Es verdad que fui un canalla, lo reconozco, pero no del todo. Antes que nada...¿ Tú qué sabes acerca de cómo lo pasé yo? Aunque no lo creas, me arrepentí, con el tiempo. Me sentí mal y cuando supe lo de tu bebé– ¿Otra vez con lo de''tú''? – decidí que ya no podía seguir ocultándolo, debías saber la verdad. Que por cierto, no está acabada.
No quería escucharlo más, no...Esto era demasiado para mí. Pero supe que tenía que aguantar hasta el final.
"En ese momento, mientras estabas desnuda en la cama, sabía que si quería, podría hacerte mía, porque nada me lo impediría. Pero...no pude. Intenté varias veces pero a mitad del camino me detenía, no se si era porque en el fondo no quería hacerte eso o por otra cosa, pero al final lo dejé. Pero en el fondo aún te deseaba, te deseaba con locura. Y por haberme rechazado tantas veces, decidí darte un pequeño escarmiento haciéndote creer que te habías acostado conmigo. Digamos fue mi... venganza por tu constante rechazo a mi ego."
–Pero...- seguía sin poder creer lo que oía– Nuestro bebé...mi embarazo...
– ¿¡ES QUE TU NO OYES O QUÉ!? ¡Yo no me acosté contigo! ¡No hubo penetración entre tú y yo¡ ¡No coito, no sexo! – gritó dramatizando–Así que esté bebé no pudo ser mío. ¡Y si te preñó el Espíritu Santo, pues se lo reclamas a él! ¡Porque yo no soy el padre!
–Pero...en mi vida sólo estuve con...– Allí lo entendí. Si no me había acostado con Juan, el único que podría ser el padre de mi bebé era Lucas.
–Dios mío...
–Deja que adivine–dijo Juan– el "daddy'"era Lucas.
–¿Para qué me cuentas esto ahora? ¿ah?– pregunté ya con las lágrimas bajando sin control y con la voz completamente rota, igual que mi alma.–Qué sentido tiene ahora.
–Digamos...para sentirme ¿aliviado? No se Carmen, solo sentí la necesidad de contarte cómo ocurrieron las cosas, y ya. No espero que me perdones. Solo quiero que sepas que lo siento. Lo siento Carmen, de verdad– y con ésto salió de la habitación.
¿Os podéis imaginar cómo me sentí en aquel momento? Por un momento pensé que no me había acostado con Juan por voluntad propia y que fui violada y luego resulta que ni siquiera nos habíamos acostado. El bebé que creí que era de Juan resultó ser de Lucas. ¡Lucas! El hombre que tanto amé y seguía amando. Esa criatura que murió en mis entrañas resultó ser el fruto de nuestro amor. El mundo daba vueltas alrededor de mí, y yo sin poder situarme. Me perdí totalmente en el camino, sin saber qué hacer, ni a dónde ir. Me sentí tan confusa, sola, abandonada en medio del desierto sin una ruta a la cual seguir. Sentada en esa cama del hospital, no me sentí sólida,como si mi ser se esfumase, todo dejase de tener peso. Fue mi primera visita al abismo.
Y para mi mala suerte, no fue la última.
ESTÁS LEYENDO
Mi última carta
Historia CortaIntenté ser fuerte, pero fracasé... Hola desconocido, o desconocida. O quizás yo te conozca. A estas alturas, ¿A quién le importa? Si encontraste esta carta, es porque estoy muerta, o al menos voy a estarlo. Es probable que hayas encontrado mi c...
