Desperté encerrada en sus brazos. Podía sentir el calor que emanaba de su cuerpo chocando contra mi espalda, despertando sensaciones ciertamente placenteras. Me removí hasta quedar de frente a él; seguía dormido, con los músculos de su rostro relajados y sus largas pestañas proyectando una sombra en sus pómulos. Así, se veía años más joven. Su pecho, subía y bajaba lentamente al ritmo de su respiración. Me dieron ganas de besarlo, algo pequeño y fugaz pero me dio miedo despertarlo.
-Sabes, tu mirada puede ser muy intimidante- el sonido de su voz hizo que diera un salto para atrás. Al parecer no estaba dormido.
-¿Por qué no abriste los ojos?- pregunté. Aunque agradecí que los tuviera cerrados porque mi rostro comenzó a adoptar aquella rija tonalidad que tanto odiaba.
-Oh, ya sabes.- por fin abrió los ojos. Se veían de un azul más intenso cuando despertaba.- quería darte unos minutos más para disfrutar...esto- terminó con una enorme sonrisa planteada en su rostro mientras que pasaba su mano por su cuerpo a modo de demostración.
Rodé los ojos y le di un pequeño golpe en el hombro entes de acercarme a él y permitir que me acurrucara de nuevo entre sus brazos.
(***)
Por la tarde, me encontraba recorriendo las calles con María y Lili. Las había conocido en la cena de hacía casi tres semanas e inmediatamente nos habíamos hecho amigas.
A pesar de que todas teníamos la misma edad, María ya tenía una pequeña niña y Lili estaba esperando un pequeño varón. Lucía, la hija de de María, estaba adelante de nosotros bailando y tarareando alguna canción infantil.
-Y tú, Amanda- dijo María en un tono sugestivo- ¿acaso han planeado Lucian y tú comenzar una familia?
-Ehmm, bueno. Nosotros no, digo claro que.. -al parecer había olvidado cómo hablar, porque las palabras no salían de mi boca.
Lucian y yo claro que habíamos hablado de una familia. Pero simplemente todavía no se había dado. Claro que llevábamos ya un par de intentos, si saben a lo que me refiero.
Siendo sinceras, yo quería ser madre. Deseaba traer al mundo a alguien para cuidarlo y protegerlo de todo.
No quería que sufriera como yo. Que no supiera nada del mundo al que pertenecería. Yo había crecido ignorando todo aquello, y por eso había sufrido. Se me arrastró de golpe. Mi bebé no sufriría eso, él sería feliz rodeado de gente que lo cuidara y que le explicara lo que era necesario.
-si hemos hablado de ello- respondí finalmente- es algo que los dos queremos pero, digamos que no lo hemos conseguido- terminé con una sonrisa tímida.
María abrió los ojos y soltó una carcajada.
-Claro, no es algo que puedas forzar, por supuesto que no.
Terminamos la tarde en un café. Hablábamos de todo y nada, como buenas amigas. Compartiendo historias, consejos y anécdotas.
Pero yo estaba ausente, estaba pensando en la familia que deseaba formar junto a Lucian. Pero sabía que antes, debía dar el último paso. Ese que me había resistido a dar pero que ahora estaba segura.
Dejaría que Lucian me marcara. Tomaría el lugar de la de Sam y dejaría de ser suya, perdería la última parte de Sam que me quedaba.
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Hola, tengo una pregunta. Pero antes de eso, algo que deben tener en cuenta para responderla.
El fin está cerca.
Si, ya pronto se va a terminar la historia lo cual es muy triste, pero no quiero alargarla sin sentido, ¿saben?
Entonces, la pregunta es la siguiente:
¿Prefieren capítulos cortos o largos?
La historia sería la misma, pero si son cortos, pues "dura más".
Con cortos me refiero a aproximadamente el largo de este capítulo.
En fin, déjeme sus respuestas.
Muchísimas gracias por sus votos.
Adiós :)
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Tomada por la Bestia
WerwolfLa habitación está oscura. Trató de moverme para ver si hay alguna ventana para escapar pero las cadenas me lo impiden. Aprisionan mis tobillos y muñecas y me dejan extendida sobre la cama. Con un trozo de seda nada más cubriendo mi cuerpo. Siento c...
