Solo, arrinconado contra una pared, sin salida. Trato de deslizar mi cabeza para ver si mi madre había llegado, pero no estaba, se había atrasado. Justo hoy.
_Miren a quien nos encontramos_ dijo Juan, de mi misma edad, pero algo bajo de estatura.
_El maricón del curso, el que no sabe hacer nada_ añade Ezequiel, el más alto. Se hacía llamar el líder del grupo.
_Déjenme, no les hice nada. No quiero causarles problemas, me voy_.
Trato de salir, pero Ezequiel me detiene, agarrándome con fuerza, dejándome nuevamente contra la pared. No podía respirar ni hablar. Estaba totalmente asustado, enserio lo estaba.
_Vos no te vas a ningún lado_ agarrándome de la muñeca, mientras me la doblaba, causándome dolor. _Tenemos ganas de jugar un rato_.
No podía evitarlo, dolía. Trato de gritar pero me tapan la boca. Ezequiel me estaba doblando la muñeca, seguía haciendo fuerza pero no le importaba. Mis gritos no los escuchaba nadie, ni siquiera yo.
_ ¡Basta! _ grito. Me suelto y con mi puño izquierdo le doy un golpe en la nariz al que me doblaba la muñeca.
_Estás loco_ me dice Lucas, el que todavía estaba mudo.
_Ustedes están locos ¿Quién se creen que son para tratarme así? _.
A Ezequiel le sangraba la nariz. Levanta su brazo y se limpia. Sin dudarlo no me muevo, al igual que él, pero avanza y me pega un fuerte golpe en la cara. Quedo ileso, siento que algo cae por mi nariz. Sangre, al igual que él.
Juan y Lucas se ríen, burlándose de mí.
_Te lo dejamos a vos amigo_ le dice Juan a Ezequiel. _Te esperamos en la estación_.
Ellos toman su rumbo y desaparecen en la esquina. Ezequiel me miraba fijo, enojado.
_ ¿Contento? _después de escupir. _Ya no se burlan, me golpean_.
_Vos empezaste, nunca quisimos hacer esto_ me dice. _Pero sos el más débil, el tonto, el que tiene que sufrir_.
Levanta su puño nuevamente para pegarme, pero lo único que podía hacer para detenerlo era seguir hablando.
_ ¿Por qué? _ tapando mi cara, después dejo rebelarme. _Ustedes son los tontos y siempre lo van a ser_.
Sin pensarlo, Ezequiel me agarra del cuello y me empieza a subir contra la pared, impidiéndome respirar. Era difícil en ese momento. Sentía que su mano se cerraba y cada vez apretaba más fuerte, no podía hacerme tanto daño, era un chico, pero lo estaba haciendo. Ya no me quedaba nada, Agus se había ido y no tenía ayuda. Solo me quedaba esperar a que mi garganta se cerrara y dejara de respirar para siempre.
_No nos vuelvas a llamar así_ soltándome. _No querrás ver las consecuencias_.
Me quedo en el piso, inmóvil, tratando de volver a respirar. Levanto la vista, algo borrosa y lo miro, se acomoda la ropa y se da media vuelta para ir con sus amigos. Me habían dejado lastimado, solo, en la puerta del campo.
¿Por qué me había pasado esto?
¿Qué había hecho yo para merecer esto?
¿Debía hacer algo o quedarme en el piso?
Estaba destruido, mi cuello, mi muñeca. Ya no aguantaba el dolor. Sentía como las venas de mi cuello latían rápido, por un momento la sangre dejaba de pasar y pasaba nuevamente, rápido. La presión me consumía, no podía seguir con esto. No más.
Trato de levantarme, lo hago y me apoyo contra la pared, al lado de la puerta. Me limpio el pantalón, el cual estaba algo sucio. Después me limpio la nariz, dejándola limpia, sin sangre. Intento mover el cuello pero me dolía muchísimo. Miro el cielo y dejo caer mis lágrimas.
No me veía igual que cuando llegué, pero no iba a preocupar a mi madre, quien debía estar por llegar. Entro por la puerta al campo, me dirijo al baño y me lavo la cara, me seco y me trato de acomodar.
_ A inventar una nueva mentira_ mirándome al espejo.
Cuando empiezo a caminar a la salida escucho a un auto estacionar. Mi madre había llegado, salgo y me meto en el coche.
_ ¿Qué te pasó? _.
_Estoy bien_ sin una idea en mente.
_ Mirate Franco, ¿Qué pasó? _nuevamente.
_Me golpee con un compañero jugando a la pelota, nos chocamos. Los dos estamos bien_.
_Estas destruido_ seria. _ ¿Tu nariz sangra? _.
Ella toma su cartera y saca un pañuelo de papel.
_Gracias_ levantando mi cabeza, para que dejara de sangrar.
_ ¿Queres que vayamos al médico? _ me pregunta.
_No, enserio estoy bien _ sin quejarme. _Fue solamente un golpe. Nada grave _.
_ ¿Qué raro? _curiosa. _ ¿El profesor no se quedó para avisarme de esto? _.
_Quería hablar con vos, pero le dije que no quería problemas y me dejo que yo te lo contará_ mintiendo en la cara.
_Franco, nunca causarías un problema por un golpe que fue un accidente_ apoyando su mano en mi rostro.
Si, un "ACCIDENTE". Eso pensaba ella y era la historia que se contaría de ahora en más.
_Ahora llegamos y te das un baño, si queres te acostas un rato_.
En el viaje trato de no pensar en lo que había pasado, en lo que me había hecho mi compañero. Era algo imperdonable, no podía creerlo. No podía creer el daño que podía causar una persona solo por placer, solo por impresionar a los demás. Miro el paisaje y dejo caer mis lágrimas antes de llegar a casa. Mientras tanto me limpiaba rápidamente con el pañuelo.
Llegamos a casa, después de un duro y largo viaje, tratando de esconder la verdad. Bajamos del auto y entramos a casa. 4:00 pm.
_Gracias_ le agradezco, después de que me da un plato con dos tostadas.
_Recupera tus fuerzas hijo_ después besa mi mejilla.
No tenía nada de apetito, pero trato de hacerlo lo posible.
_Deja, yo me ocupo_ tomando mi plato. _ Vos date un baño_.
Le sonrío y me dirijo a las escaleras. Entro al baño, me saco la ropa y preparo la ducha. Al estar caliente el agua, me meto y primero que nada dejo que el agua recorra todo mi cuerpo, relajándome por completo.
Después de haberme bañado y cambiado. Se me había ocurrido seguir con el proyecto de la novela, el cual me incentivaba muchísimo. Saqué las cosas de la mochila al escritorio y empecé a tomar ideas.
_ ¿Qué puedo escribir? _ mirando la pared, pensando. _No tenía ninguna idea en mi cabeza_.
_Me encantaría escribir sobre mí, sobre los problemas que tengo_ empiezo a decir. _ ¿Qué puede haber de interesante en mi vida? No creo que a nadie le interese lo que me pasa _.
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SIN SALIDA
Novela JuvenilFranco Rodríguez es un chico de diez años, estudia en el Colegio San Cayetano y está en el quinto grado de Primaria. Es tímido y se le es difícil abrirse a la hora de hacer amigos. No tiene a nadie, no habla con nadie. La soledad es su única compañí...