Dos años después.
Había sido un día más largo que la chucha en la U, lo único que quería era llegar luego al depa y tirarme en mi camita.
Pero la micro culiá no pasaba nunca, así que tomé un taxi no más. Mi vieja me podía auspiciar si no me alcanzaba la plata, ya que yo la aspiciaba en mi departamento pa' que no estuviera sola en la casa. Mi tía seguía con su vida nómada y mi hermana andaba fuera del país po, así que yo le hacía compañía.
En el camino fui pensando cómo lo estaría pasando mi hermana en las Vegas, Estados Unicos, con su pololo. Obviamente la raja. ¿Quién no lo pasaría la raja en las Vegas?
Y una que tenía que ir a la U...
Pero ya quedaba poco pa' las vacaciones y con el Maxi teníamos todo planeao pa' irnos al sur. No estábamos ni ahí con cagarnos de calor, preferíamos cagarnos de frío.
Cuando el chófer pasó por una cancha donde habían muchas viejas, me acordé de alguien a quien ya había olvidado. Ni siquiera me acordaba de su nombre hasta que lo vi en esa cancha por la que había pasado el chófer. Miré pa' atrás y caché que era el Santiago por el gorro que estaba usando. Lo vi de pasá no más, eso sí. Ya sabía dónde nunca ir a hacer zumba.
Cuando llegué a mi departamento, la Feña estaba ahí.
─ ¿Vamos al gym? ¡Estamos súper atrasadas! ─me dijo.
─Sorry, no puedo hoy. Estoy muerta.
─Pucha...
─Mejor pa' ti ir sola po, así le hablai al loco del jugo de frambuesa ─la miré haciendo 1313.
─Clara, ya te dije que ando en la onda espiritual de encontrarme con mi ser interior, de love yourself y la hueá. No quiero encontrar a ningún mino.
─El loco del jugo de frambuesa te quedó mirando ayer ─le conté─, se me olvidó decirte.
─ ¿Qué? ¿En serio? Ya, me voy, hueona. Chao. Mañana vai sí o sí conmigo al gym.
─Sí, Feña, mañana voy porque ahora estoy hecha mierda.
Después de que mi amiga se fue me di un baño refrescante.
No podía creer que el Santiago seguía haciendo zumba. Yo juraba que era profe de educación física en algún colegio, incluso en mi ex colegio, pero no po, había vuelto a la zumba.
Un WhatsApp me llegó interrumpiendo mi baño.
Mamá<3:
Hoy dormiré afuera. Besos.
Se iba a quedar con su pinche, era obvio.
Yo:
¡Guacala! No quería detalles, mamá
Ella no me respondió y no me quería ni imaginar el por qué.
Después de bañarme me bajó el sendo hambre, pero llegó mi salvador con pizza.
─ ¿Sabíai que te amo, Maxi? ─le pregunté a mi pololo.
─ ¿Más que a la pizza?
─Te poní hueón al tiro ─bromeé─. No, si sabí que te amo más que a nada.
─Lo sé. Y yo te amo más que a todo po. Cáchate esa.
Estuvimos un rato peleando sobre quién se amaba más que x cosas, hasta que él dijo:
─Hoy día el Vicente publicó una foto en Instagram. Está en Brasil.
─Bacán po. Y la Scarlette está embarazá, supe ayer ─le conté.
─ ¿La dura?
─Sí.
─ ¿Y no hay vuelto a hablar con ella?
─No, hace caleta que no hablo con ella. Ni siquiera sé de quién es la guagua.
Guagua.
─Su hijo ─me corregí.
─Demás te invita al baby shower.
\\
Tal como mi pololo me dijo, al otro día recibí un mensaje de la Scarlette invitándome a su baby shower, que era en un mes más.
Cuando llegó el día, invité a la Feña porque una parte de mí no quería ir sola. Y me importó un pico invitar a mi mejor amiga sin consultarle a la Scarlette.
A las 18:00 de la tarde estábamos afuera de la casa de la Scarlette los tres.
Nos salió a abrir una ex compañera con la que nunca hablaba.
Adentro la casa estaba decorada de azul así que caché que la gua... el bebé iba a ser hombre.
─ ¡Hola po! ¡Tantas lunas! ─saludé a la Scarlette─. ¡Felicidades por tu bebé!
El Maxiy la Feña me imitaron y después nos pusimos a hablar los tres.
─ ¿Y cómo hay estado? ─le pregunté a mi ex compañera de carrete.
─ ¡Con unas ganas de carretear! Lo único que quiero es que nazca luego el Santiaguito pa' salir, hueón.
─ ¿Le pusiste Santiago? ─le preguntó mi pololo.
─Sí, como el papá.
Los tres nos dimos una mirada cómplice. Nombre culiao caca que le había puesto la Scarlette a su hijo.
─ ¿Y pa' cuándo te dieron fecha de parto? ─le preguntó mi mejora.
─Tres semanas más.
─Te queda poco.
─Sí, poco pa' carretear.
La mina estaba rayá con los carretes. Onda, tenía cosas más importantes por las que preocuparse, como cuidar al bebé cuando naciera o esas volás.
De repente se escucharon pasos en la escalera y bajó el papá de la guagua, que era nada más ni nada menos que el mismo Santiago que años atrás era mi profe de zumba.
Creo que a los tres se nos cayó la boca al piso al verlo.
Él lo saludó a todos lo más normal posible, menos a mí.
─Te dije que nos volveríamos a ver, guagua ─me susurró como si nada.
Hueón, quedé mal.
En un momento le dije a mi pololo que me quería ir, así que nos fuimos tempranito con la excusa de que teníamos otro compromiso. Ni siquiera me despedí del Santiago.
─Clara, tranquila, mi amor, ese hueón no va a volver a acercarse a ti porque estoy yo pa' dfenderte ─me tranquilizó el Maxi al llegar a mi departamento.
─Amiga, tranqui, si ya pasó todo con él. No lo vai a volver a ver más ─me decía la Feña por otro lado.
─Pero igual tengo miedo.
─Ese hueón está cagao del mate ─comentó mi pololo─. Clara, te juro que no te va a hacer nada porque yo te voy a cuidar. Si querí nos vamos antes al sur...
─ ¡Ya! ¡Bacán! Voy a estar mucho más tranquila si nos vamos luego.
─Amiga, pero en serio, el hueón anda puro huebiando, puro zumbando ─bromeó la Feña pero yo no me reí de su talla─. No te va a hacer nada. Y si te hace algo, lo denunciai al toque no más.
Pensé que no iba a poder dormir en la noche, pero al lado del Maxi me sentía segura y dormí como una guagua.
Dos días después partimos al sur con mi pololo, el Maxi.
Y cuando estuvimos bien lejos de toda la mierda, por fin volví a relajarme.
No tenía que pasarme rollos, si el Santiago no iba a volver a mi vida mientras yo me mantuviera lo más alejada posible de la Scarlette.
Todo iba a seguir estando bacán, como lo estaba antes del baby shower. Imposible no estarlo al lado del Maxi, la Feña, la Celeste, mi vieja y mi tía.
Aunque después del viaje, tenía ganas de volver a ir a zumba...
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Andai puro zumbando
Romance¿Quién chucha iba a imaginar cómo era realmente el rico profe de zumba?
