Capítulo 1: Nuevo Año, Mismo sueño

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13 de enero

6:30 a.m.

De acuerdo, relájate. Sólo faltan 15 horas para volver a la cama y dormir otra vez.

Ugh.

Maldita escuela.

—¡Levántate Williams, primer día de clases! ¡No querrás perderlo!

—¡Cállate Williams no. 3!

El fastidioso de mi hermano no tiene que ir al instituto hoy, por lo que se ha levantado con más ánimos de joderme la vida.

Me levanto de la cama suavemente, enderezándome y dándome cuenta de lo despeinada que estoy por haber dado tantas vueltas en la cama pensando en cuánto necesito ir al concierto de Justin.

Yo tengo, debo y quiero ir al Purpose Tour. Cueste lo que cueste.

Obvio, dos mil dólares. Nada del otro mundo.

A regañadientes, me paro y me dirijo al baño en el pasillo, encontrándome con el ya mencionado Daniel Williams, con una perfecta sonrisa en el rostro, limpio de imperfecciones, y peinado sutilmente.

Es que yo tenía que ser la hija fea. 

A pesar de lo molestoso que es, y de lo cansada que sigo estando, nos acercamos en un abrazo, en el que él conecta sus labios a mi frente, y acaricia la parte alta de mi espalda.

—Buenos días.—Me brinda nuevamente esa cálida sonrisa, característica de la familia, que envidio tener. 

—Buenos días, pie grande. 

Al separarme y adentrarme finalmente en el baño escucho como una última risita sale de Daniel, consiguiendo sacarme la primera sonrisa del día.

El agua estaba jodidamente helada, así que para evitar humillarme, avanzaremos esa parte.

Mis acciones se resumen en salir del baño, cambiarme con el horrendo uniforme del colegio, peinar mi cabello con una cola de caballo alta, y bajar a desayunar con mamá, papá y mi hermano.

—Buenos días.

—Buenos días hija. Espero amanezcas bien.

Bueno, tal vez sólo mamá y Daniel.

—¿Dónde está mi papá, mami?—Le pregunto mientras me siento en la mesa a tomar el cereal con leche de chocolate. Me siento niña de 9 años y me encanta.

—Tuvo que salir más temprano hoy a la oficina, pero te manda a decir que te vaya de lo mejor hoy, amor.

Papá y su trabajo. Yo sé lo mucho que nos quiere, pero a veces lo prefiero a él tranquilo y relajado a exasperado por todos sus deberes laborales. Sé que lo hace por nosotros, pero de todas maneras es frustrante, es especial sus cambios de humor.

—¿Vamos enana?

Asiento a lo que dice Daniel al ya ambos haber terminado con el desayuno. Con un beso en la mejilla cada uno nos despedimos de mamá.

Daniel me va a llevar a pesar de que no tiene escuela hoy.

Toma las llaves del Lexus de papá, que de seguro se fue en el BMW.

Si, tenemos varios autos, pero eso no significa que seamos millonarios.

Literalmente mi papá y mi mamá se ganan cada centavo con toda la honradez, y la empresa ayuda bastante con el tema de los autos y la casa. 

En el trayecto, tomé el cable auxiliar, haciendo que No Pressure sonara por los parlantes.

—¡YOU AIN'T GOTTA MAKE YOUR MIND UP RIGHT NOW! ¡NO RUSH NO...

—¡Cállate!

La gente no aprecia mi hermoso talento.

Cuando me di cuenta, ya había llegado a mi destino.

Me bajé del auto, me di la vuelta hasta legar a la ventana a la que estaba mi hermano.

—Bueno, si necesitas cualquier cosa me llamas, ¿okay?

—Dale. Gracias. Te quiero.—Meto la cabeza y le doy un beso en la mejilla.

—Yo también.— Me volteo a la dirección del gran edificio y empiezo a caminar hacia allí.—¡Bájate la falda, Ann!—Escucho a mi hermano gritar. Ruedo los ojos y con mis manos bajo la falta que se subió por culpa de la silla del auto.

Es por eso que uno no tiene novio entonces.

Eso o que fantaseas mucho con Justin.

JEJEJEJEJE. TRUE.

Lo primero que hice al pisar el edificio fue saludar al señor Fernando, el portero, que era simplemente la persona más dulce del planeta, ya que se tomo el tiempo de aprenderse el nombre de todos en el instituto.

Me hice paso entre las personas en la entrada, habían chicas tomándose selfies, parejas besándose de la manera más cursi que he visto en mi vida, maestros yendo de un lugar a otro. 

Extrañé mi segundo hogar.

Entre tanto ajetreo, mi cuerpo es tumbado duramente por una persona que no identifico claramente.

— Por todos los cielos. Lo siento infinitamente. ¿Estás bien?— Ese acento australiano...

— Si, gracias—me ayudó a levantarme, y cuando pude enfocar mi visión, vi de quién se trataba.

— Hola...

Holaaaaa, como están? Bueno aquí estoy normal bien... Solo las quería saludar, esta es la primera novela que escribo, así que porfa les pido que sean amables en los comentarios (claro si es que dejan) ;p
Bueno. Eso era todo, gracias 😘

25 de agosto de 2017: Editado

Soulmates ~JB~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora