Capítulo 26: Que coincidencia

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-Ann... ya llegamos.- susurra Daniel. Me levanto lentamente, aún tengo sueño.

Espera.... ¡Ya llegamos!

Wiiiiii

Me despierto de golpe y bajo del avión junto con mamá, dejando a Daniel y a mi papá atrás.

¡Estoy en Francia! Siiiiiii

Bajamos del avión y vamos a buscar nuestras maletas:

-Debemos ir directo a una reunión chicos, así que ustedes se instalarán en el hotel.- nos dice mamá, a lo que Daniel y yo asentimos.

-De acuerdo mamá.

Nuestros padres se despiden de nosotros y se van en un taxi, mientras que a nosotros nos lleva al hotel un chofer amigo de papá aquí en París, llamado Auguste.

Al llegar al hotel, damos los datos de nuestros papás y pasamos a nuestra habitación.

Es muy linda para ser verdad.

Hay dos camas matrimoniales, una en la que duermen mis papás y una en la que duermo con mi hermano.

El baño tiene tina y ducha; una nevera con comida, un balcón hermoso con vista a las piscina del hotel, televisor y aire acondicionado.

Daniel y yo nos instalamos rápidamente, y nos dirigimos a dar una vuelta por el hotel:

-¿Que estarán haciendo nuestros amigos?- pregunto a mi hermano nostálgica.

-Clases, están en la tercera hora.- dice Daniel obvio. Ruedo mis ojos.

-¿Cual es la diferencia horaria entre Reino Unido y Francia?

-No estoy seguro. Googléalo.

- Después.- hago una pausa.- Daniel.... ¿vamos a hacer algo hoy o solo vamos a vagar por el hotel?

-No lo sé. Papá y mamá no nos dijeron si podíamos salir. Déjame y le mando un mensaje.- le escribe a mi mamá, y al cabo de 15 minutos aproximadamente, ésta le responde, mientras que tomamos una limonada en un Stan del hotel.

-¿Que dijo mamá?

-Dijo que si queríamos fuéramos a recorrer París. Auguste nos puede llevar a donde queramos, y nos puede recoger de donde sea.

-De acuerdo. Vamos.- le sonrío a mi hermano y nos vamos con Auguste, el cual nos lleva a el Arco del Triunfo y la Catedral de Notre Dame.

El tiempo pasa volando, porque cuando volteo a ver mi reloj de muñeca ya son las 12:30 p.m.

Al parecer mi hermano tiene uno de esos momentos de conexión conmigo, porque me dice "¿Tienes hambre?"

A lo que yo le respondo con un "Por supuesto".

Así que nuestro fiel compañero Auguste dice que nos llevará a un restaurante no muy lejos de allí, que no se pronunciar a pesar de estar estudiando Francés.

En el trayecto al restaurante, escucho a nuestro chofer maldecir por lo bajo en francés:

-¿Sucede algo Gus?- le digo así porque su nombre me recuerda a Augustus Waters, de Bajo la misma Estrella.

-Hay gran cantidad de calles cerradas señorita Williams, y no he podido encontrar una vía al restaurante.

-No te preocupes Gus, estoy segura de que encontraremos una manera.- le sonrío y él me sonríe a través del espejo retrovisor.

Después de media hora dando vueltas para almorzar, llegamos a nuestro destino.

Le decimos a Auguste que se pida algo y que nosotros lo pagamos, lo cual acepta a regañadientes pero notablemente agradecido.

Soulmates ~JB~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora