Capítulo 35: Siempre

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Al verme, rompe contacto visual conmigo, y le hace señas a mi hermano para irse, pero lo detengo antes de que eso suceda.

—¿Qué hacen ustedes dos aquí?— le digo a Jake mientras lo alejo de mi hermano.

—No sabía que estabas aquí.— le miro con una ceja levantada.— De acuerdo, si lo sabía, porque tú me lo dijiste.

—No quiero sonar grosera, pero ¿me vas a responder?— Jake da un suspiro.

—Quería verte.

—Estábamos en casa juntos, y almorzamos juntos.— le digo confundida.

—Tú no lo entiendes, Annie.— dice susurrando. Ruedo los ojos y me alejo de aquí.— ¡Ann!— trata de llamarme.

—¡Daniel!— le grito a mi hermano, y él voltea a verme, feliz.

—Hermanita, esperaba que estuvieras saltando en el parque de arriba.— dice riendo.

—¿Que hacen aquí?— digo ya un poco molesta.

—Jake me convenció de comprar una camiseta que necesitaba para hacer deporte. No pensé encontrarte aquí.¿En cuanto tiempo te vas?

—Ya hicimos todo lo que íbamos a hacer, así que supongo que ya me voy a casa.

—De acuerdo, nosotros te llevamos si quieres, despídete de tus amigas.

— Bueno, espérame tantito.

Voy con mis amigas y me despido de ellas, diciendo que mi hermano está aquí, y que les explicaré después.

Jess viene conmigo, porque le haré el favor de llevarla a casa, y Daniel no puso problema.

Cuando entramos en el auto, nos situamos Jess y yo detrás, y mi hermano y Jake en el asiento del conductor y copiloto, respectivamente.

Jessica y yo hablamos en voz baja, y cada tanto atrapo a Jacob mirándome por el espejo retrovisor.

Me gustaría preguntarle que tanto me ve, pero no deseo hacerlo enfrente de mi mejor amiga y de Daniel.

Al dejar a Jessica en casa, decidimos visitar a la familia de Jake un rato, teniendo en cuenta que apenas eran las 7 de la noche.

Después de comer unas galletas caseras hechas por la señora Matthews, pido permiso para usar el baño.

Subo las escaleras al segundo piso rápidamente, y en el momento de agarrar la perilla del baño, me toman de mi muñeca, y me jalan a otra habitación reconocible: el cuarto de Jake.

Jake me mira nervioso, mientras que yo le envío una mirada confusa.

—¿Qué sucede?— le digo mirándolo a los ojos.— Me has estado observando todo el día, me seguiste hasta el centro comercial. Algo me dice que te pasa algo.— él suspira ligeramente.

—Mira, estar sin ustedes toda una semana me dio un poco de privacidad, tuve tiempo para pensar cosas, y sentirme diferente.

—¿A que te refieres?— le digo sentándome en la cama. Él se mantiene de pie, mirándome fuertemente.

—Durante su ausencia, me sentía vacío, no tenía a mis mejores amigos para hablar con ellos, practicar baloncesto con ellos, o jugar partidos. Me dije: los extrañas, pero luego Daniel me llamó, y me hablo de ti, de como estabas, y recuerdo haber sonreído solo con escuchar tu nombre.— lo miro detenidamente.

Él continúa:

—Luego escuché sobre el concierto de Bieber, y esa sonrisa se esfumó ¿sabes? Solo pensar en ti junto a él me hizo sentir rabia. Después, Daniel me dijo sobre lo que sucedió en la Torre Eiffel, lo asustada que estabas, y como Bieber te saco de allí.— suspira, y se agarra la parte de atrás del cuello.— Me sentí mal por no estar allí para ti.

Soulmates ~JB~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora