NARRACIÓN NORMAL
A veces uno necesita privacidad, pero se debe ser precavido y guardar "silencio".
Tan vez sería su ultima vez siendo uno, después de que toda esa guerra terminase seguramente alguno terminaría sacrificándose con tal de ofrecer la paz por otro par de milenios.
-No podemos hacer esto Adrien- dijo una azabache que se encontraba arrinconada en una esquina por culpa de su amante -Mis padres podrían llegar en cualquier momento- tal vez no quería admitirlo pero en verdad quería hacerlo, extrañaba esa sensación de comodidad al estar en cuerpo y alma con su media naranja. Sólo que esta vez comprendían perfectamente el por qué su gran conexión, después de cinco mil años ellos volvieron a estar juntos. Eran inseparables.
-Shh- un ojiverde besó con ternura su frente -Sólo cinco minutos- susurró bajando hacia los labios de Marinette y colocando un suave beso lleno de pasión y sentimiento. La chica correspondió y colocó sus manos alrededor del cuello del rubio. Adrien tomó la delicada cintura de su amada y continuaron.
El ambiente en la recámara era cálido para ambos, Tikki y Plagg estaban en el piso inferior reponiendo energías y los padres de Marinette estaban fuera de casa.
Una oportunidad perfecta.
-¿Sabes?- murmuró él Agreste al mismo tiempo que mordía el cuello de la chica -Me iba a volver loco si no hacíamos esto- tomó los muslos de la ojiazul para ayudarle a enredar sus piernas en la cadera del joven -Verte diariamente con trajes tan ajustados no era bueno para mi- se apegaron a la pared, Marinette gimió al sentir la cercanía entre sexos.
-Gato pervertido- fue lo único que logró articular antes de ceder ante la tentación.
De nada sirvió cambiarse de ropa pues un felino la rompería a pedazos con tal de hacer suya a su amada. Subió una de sus grandes manos hacia los omóplatos de la ojiazul y se dirigió hacia el inicio de la columna, con su pulgar bajó lenta y sensualmente hacia la cintura. Marinette se estremeció en sus brazos.
-A-Adrien- apretó las piernas causando que sus intimidades chocasen nuevamente y Adrien tuviese deseos de gruñir.
No lo soportaba, quería tomar a esa deliciosa presa y volver a marcarle como suya pero de una forma más suave.
No solamente sexo sin sentido. Quería demostrar cuanto le amaba y unirse por siempre y para siempre.
Hacer el amor.
La primera vez ellos no se conocían lo suficiente, ahora eran confidenciales. No necesitaban palabras para expresarse, su química era mutua y perfecta.
-Marinette- respondió volviendo a besarle -Te amo- la chica sintió sus pies desfallecer ante tan sorpresivo comentario. Con lágrimas de felicidad tomó el rostro de su novio y le esparció besos a donde se pudiese.
-Yo también te amo- el rubio tomó el inicio de la blanca polera y comenzó a subirla lentamente sintiendo la delicada y nívea piel que se dejaba ver de poco a poco.
Cintura y pecho se dejaron ver mostrando un hermoso sostén blanco que ocultaba apenas y la mitad de los perfectos senos de la ojiazul. Marinette levantó los brazos y la primer prenda cayó al suelo.
-Tiene mucho que no te veía de esa manera Princesa- la voz de Adrien sonaba ronca y baja.
-Tal vez porque no podíamos- respondió coqueta. Esa mujer en verdad le conduciría al mismísimo cielo o por el contrario a su más placentero infortunio. Tomó el botón del cual dependía la oscura capa de su amado y de un jalón esta salió desprendida.
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Forever
FanfictionExiste una profecía que dicta sobre dos almas pasadas que volverían a reencontrarse después de milenios. Marinette y Adrien deben enfrentarse a diversos retos que les depare el destino descubriendo que ellos en realidad son más que unos simples port...
