Capítulo 22: Te descubri

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ADRIEN

Digamos que me sentí como un completo acosador durante todo el día y para empeorar la situación Plagg no dejaba de molestarme.

-¡Marinette y Adrien tendrán muchos hijooooos!- cantaba una y otra vez. En verdad me arrepiento de haberle contado sobre "eso"

-Silencio Plagg- sentía mis mejillas arder -No vuelvo a confiar en ti-

-¡Por favor!- para ser una pequeña criatura su voz era muy potente -Tarde o temprano me enteraría-

La sangre circulaba con rapidez por toda mi cara e incluso ya sentía pequeños hormigueos. Solo ese molesto kwami sabía molestarme de verdad.

-¡Ya,ya!- no dejaba de reír -Cambiemos de tema, tu cara me asusta. ¿Qué estamos haciendo aquí?-

Gato astuto, siempre salvándose de malas situaciones.

-Venimos porque debo resolver una duda de una vez por todas-

-¿Vigilando a tu mentora?-  sorpresivamente su rostro estaba serio.

-Si- respondí -Sospecho de ella-

-¿Y qué es lo que sospechas?- sonaba cada vez más preocupado.

-Que ella es mi madre-

La noticia le impactó como si de una bala se tratase pues la gravedad le dio una mala jugada y por poco se estrella en el suelo, por suerte le atrape a tiempo.

-¿Pasa algo?- el pobre se había puesto gris y no dejaba de murmurar cosas que yo no comprendía -¿Plagg?-

-Nada- inventó una excusa -Solo pensaba en los quesos-

Obviamente yo no le creía.

-Esta bien...- dije dudoso -Continuemos- quedamos justo al frente del dormitorio, todavía era demasiado temprano y a través de la puerta se podían escuchar las suaves respiraciones que ella daba mientras dormía. Abrí lentamente la puerta y entre sin hacer ruido.

-Veamos que es lo que ocultas detrás de ese velo- aunque estuviese dormida permanecía con el rostro tapado con una ligera pero efectiva manta. Cuando intente quitar de una vez por todas ese pedazo de tela la alarma sonó despertando inmediatamente a la mentora.

-Buenos días, el itinerario de hoy para los padres de rebeldes es el siguiente...- bla bla bla. Lo único que llamó mi atención fue descubrir que al parecer la gente adulta despertaba más temprano.

Nota mental: no ser tan idiota y planear las cosas con anticipación.

La mujer comenzó a estirarse, en un movimiento veloz me oculte debajo de su cama. Por suerte ella no notó mi presencia.

-Debo ir a buscar al maestro Fu- se dijo ella misma mientras se cambiaba de ropa. Yo solo podía ver como sus pies se movían por toda la habitación. Finamente se escuchó como abría la puerta y salia del lugar.

-Eso estuvo muy cerca- susurró Plagg con mucho sarcasmo -Adrien, tengo hambre-

-¡Plagg!- mi voz sonaba demasiado bajo pues no quería levantar sospechas -Tiene menos de una hora que te di un enorme Camembert.-

-¡Estuve mucho tiempo encerrado!- exageró -Un simple queso no me ayudara a recuperar todo lo que no comí en meses- rodé los ojos. ¿Por qué siempre hacia esas cosas justo cuando estaba en medio de una importante misión?.

ForeverHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora