Nunca creí que aquello que dicen en los libros y las series de televisión fuera posible, eso de que las personas pueden tener una mirada vacía y no mostrar nada. Creía que sólo eran palabras para hacer más extraordinaria la lectura, para infundirle una pizca de adicción y misterio, para querer descifrar entre líneas y saber que significan la descripción de las miradas. Hasta ayer creí que esas miradas no existían, pero lo vi y esa descripción encajó en él, "ojos vacíos, ojos que no reflejan nada", eso encajaba perfectamente con esos ojos negros que tanto ame un día, esos ojos que supieron como engañarme tantas veces.
Ahora lo comprendo, él es así realmente, frío y sin sentimientos. Ahora que está en el lugar en el que pertenece se puede mostrar tal cual es, sin reparos, ni restricciones.
Por mucho tiempo me engañó y supo hacerlo muy bien, dijo que me amaba, dijo que era lo más importante para él, que conmigo fue una persona nueva.
Que mentiras más grandes y comunes, pero como la mujer estúpida que era, creí en ellas.
Pensé que hace dos años cuando supe que había tomado el control de las empresas de su familia y me dije a mi misma que olvidaría todo lo que pasó entre nosotros, sería lo suficientemente fuerte para olvidarlo de una vez por todas, enterrando recuerdos de manera definitiva, sin embargo el volver a verlo fue experimentar una ola violenta de sentimientos en mí interior. Eran tantos que no sabía descifrar realmente que es lo que verdaderamente sentía. Estoy segura que ninguno es amor.
Recordar su última frase antes de salir de su oficina, hacía que reinara un profundo enojo en mí.
¿Cómo pudo hablarme de esa manera? Me hablo como si fuera una fulana, una mujer más. Su voz, al igual que sus ojos no mostraba nada. Estúpido.
No quiero estar cerca de él, estaba segura qué había olvidado todo lo que sentí algún día, aún estoy a tiempo para alejarlo de cualquier aspecto que tenga que ver conmigo.
Tan pronto como llegará mi hermano hablaríamos a cerca de la "fusión de intereses", no me gustaba para nada la idea de que parte de nuestra empresa perteneciera a alguien, mucho menos que ese alguien fuera él, el estúpido y arrogante Hudson Hartley.
¿Por Dios qué había hecho para que siguiera apareciendo en mi vida? ¿Me merecía esto? ¿Realmente merezco que el ser que más daño me ha hecho este cerca de mi otra vez?
Muchas veces el destino puede ser muy cruel. Lo estaba comprobando de primera mano.
En un momento escuche que tocaban a mi puerta, despertando de mi ensoñación.
-Adelante
Vi como el rostro de mi madre se asomaba por la puerta de madera de mi habitación.
- ¿Hija estas bien? Llevo llamando a tu puerta desde hace rato.
No me había dado cuenta de nada.
-Estoy bien mamá, lo siento no te escuche.
- ¿Puedo pasar?
-Por supuesto, es tu casa -reí abiertamente
Mamá entró a mi habitación con una enorme sonrisa, la extrañe tanto en estos años, extrañe con todas mis fuerzas a cada miembro de mi familia.
-Te veo muy pensativa
Eso es poco.
-Sólo algunos pendientes con la empresa. Ángel me dejo a cargo de algunos de ellos
Mamá negó con la cabeza.
-Tu hermano no debería agobiarte con cosas de la empresa si acabas de llegar, es para que estés plenamente con nosotros.
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Sólo a ti te puedo amar ©
Lãng mạnAlgo he aprendido en estos años, estos años que pasaron lentos como si cada día alguien se empeñara en recordarme cuan doloroso fue amar... Aprendí que sólo se necesita de una persona... de un momento, para cambiar tu vida para siempre. Para cambia...
