Si a alguien le contara todo lo que había pasado en los últimos años en mi vida no podría creerlo. Era demasiado difícil de hacerlo, Hudson; él con su imponente presencia y, ni cómo negarlo, increíble atractivo; había tenido un especie de relación conmigo, cuando solo era su alumna, una ingenua chica universitaria.
¿Y ahora?
Me parecía que esto sólo era un sueño, algo casi irreal.
Cuándo me planteaba esos escenarios en la mente, mi corazón no paraba de revoletear y lanzar llamaradas de calor a través de mi cuerpo, todo lo que sentí en el pasado se veía multiplicado, ya no eran emociones de una joven inmadura viviendo su primera experiencia amorosa, y no por eso era menos intenso, al contrario, lo que sentía era más, mucho más y difícil de explicar, me daba un terrible miedo, porque ni siquiera sabia si ya lo había perdonado, y no, el hecho de que mi mente de alguna manera acepte y se de cuenta de que los sentimientos se han potencializado, o mi cuerpo lo acepte, tolere su presencia y cercanía (no como al principio) eso no significa que ya estaba todo olvidado y perdonado, no, por qué sin estas dos cuestiones, si yo aceptara a Hudson ya en mi vida, significaría que siempre tendría miedo de que volviera a hacer algo igual, de que en algún momento me abandonaría, o en cada momento que tuviéramos un tiempo difícil yo le echara en cara el pasado, y no, de eso no se trata el verdadero amor, yo no me volvería a torturar con el pasado, y no torturaría a la persona que amo con el.
Pero había algo de lo que tenia más miedo, muchísimo si soy sincera, y era que al final de todo, después de todo este calvario, de todo el sufrimiento, de todas las lágrimas; algo entre Hudson y yo, por más que nos esforzáramos, no llegara a funcionar. Ese miedo de perder algo que posiblemente no tengas en forma, pero que sientes ya tuyo, es una inverosímil manera de torturar tu alma.
—Gracias... yo— me miro con esos profundos ojos negros— se que ahora no quieres escuchar esto, también sé que estamos en medio de una tregua y mencionar algo como lo que diré hace que te cierres a mí, pero quiero decirte que para mi es gratificante escucharte decir eso, escuchar tu sinceridad aun cuando ha sido muy difícil para ti. No se que pasara en dos semanas, después de la boda de tu hermano, pero de lo que si lo estoy, es que cada día, cada instante que me sea posible me dedicare a enamorarte, y a amarte un poco más que el anterior.
Yo podría creerme la mujer mas dura y severa, amaba sentirme de esa manera, en verdad, me sentía bien dándome cuenta de la manera en cómo había aprendido a controlar mis emociones y de cómo las había sabido disimular y esconder ante los demás, más aun con Hudson, sin embargo en él todo se había multiplicado; muchas veces veía en su rostro la duda y sorpresa cuando me veía y era participe de mis desplantes o de lo ecuánime que era ante ciertas situaciones, sin embargo, esas corazas de hielo que había forjado en mi corazón eran poco a poco derretidas cuando escuchaba esas cosas tan increíbles que Hudson sentía por mí.
Sí, yo lidiaba sola con esto, sí, no tenía a esa mejor amiga que me alentara o detuviera, que me diera un par de cachetadas si estaba haciendo algo mal, y sí, era necesaria, sin embargo, estaba aprendiendo cada día a lidiar con las situaciones emocionales que solo me competían a mí, y vivir con el peso de su consecuencia a mi vida. Así que muchas personas podrían pensar que era una mujer estúpidamente blanda por no hacer sufrir más a Hudson o, al contrario, que debería ya perdonarlo definitivamente, pero no, era yo quien decidía en qué momento ocurriría todo ello, todo tiene su tiempo lo dice la Biblia, y yo estaba comprendiendo que sí, todo lo tiene, y podía tomarme días, horas, meses e incluso años perdonar a Hudson, pero eso no significaba que no sintiera nada o todo por él, significaba que realmente el tiempo es relativo, y ese mismo tiempo te enseña porque tardo tanto o poco en suceder algo que tendría un impacto en tu vida.
—Tengo una reservación en Wareing, así que andando, mi hermosa fieresilla.
Hudson había cambiado de tema ante el mutismo después de la expresión de sus emociones. Parecía haber en sus ojos un poco de miedo, pero una suma decepción que conmigo no pudo disimular.
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Sólo a ti te puedo amar ©
RomanceAlgo he aprendido en estos años, estos años que pasaron lentos como si cada día alguien se empeñara en recordarme cuan doloroso fue amar... Aprendí que sólo se necesita de una persona... de un momento, para cambiar tu vida para siempre. Para cambia...
