Capítulo 18

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Muchas veces crees que estas es un sueño, en el momento en que todo es perfecto y que eres más fuerte de lo que una vez imaginaste ser. Es la euforia del momento, la endorfina es demasiado poderosa que muchas veces te hace olvidar lo que la realidad puede causar en tu pequeño mundo de perfección.

Cada día recuerdo esa noche, cada segundo mi mente repasa cada minuto que pase a su lado.

¿En qué momento llega el ser humano a perderse a sí mismo? ¿Porque nadie me dijo que toda la mierda que hice se me regresaría de este modo?
¿Qué tan difícil es ser feliz con la persona que está destinada para ti?

Aun en la oscuridad de mi departamento podía verla cocinar, verla correr por la sala y comedor, escuchar su sonrisa y sus gritos por mis ataques de cosquillas, aun cuando deje de verla hace un año, aun así sigue muy presente en cada espacio de mi vida.

- ¡Perdóname! -grité en medio de la oscuridad, grité con tanto dolor y la voz quebrada, no sabía si por las lágrimas o por el efecto de todas estas botellas de alcohol.

- ¿Hudson?-escuche su voz, esa voz que no era la de una damisela en peligro, ni de una chica tímida; esa voz segura y firme. Le pertenecía sólo a Deniss.

- ¿Chipi eres tú?

-Claro que soy yo, quien más podría ser

La vi bajando las escaleras de la segunda planta en donde estaban las habitaciones, vestía un ligero vestido floreado, su cabello suelto como si se tratará de una tarde cálida de verano y no una fría noche de invierno; sus pies venían descalzos. Era la imagen más gloriosa que podía ver en mucho tiempo, ella estaba aquí, ella estaba a mi lado nuevamente.

- ¿Porque estás aquí Hudson? Porque no vienes conmigo a la habitación

- ¿Deniss estas aquí?

-Sí, estoy aquí ¿En dónde estaría si no?

- ¿Dime que no estoy soñando?

- ¿Que tienes?

Llego hasta mí, sentándose a mi lado a los pies del sillón. ¿Realmente estaba aquí? La miraba sin reparo, pero no podía tocarla, mandaba la señal a mis manos para que pudieran tocarla y abrazarla, pero no se movían seguían a mi costado, una de ellas sosteniendo la botella de alcohol; mientras mis ojos miraban su enorme sonrisa y sus hermosos ojos café con ese brillo único que era sólo para mí.

- ¿Me has perdonado?

- ¿Que tendría que perdonarte Hudson? Hemos estado juntos desde mi cena de graduación, después de que hablaste con mis papás prácticamente vivo contigo

-Realmente estas aquí

-Hudson estás loco ¿sabes?

-Desde que nos conocimos nunca me has dicho algo cariñoso

- ¿Qué quieres que te diga? Déjame pensar -coloco una de sus manos en su barbilla -mmm „osito", „pastelito". Sabes que no digo esas cosas

- ¿Por mi lo harías?

-Mmm tal vez

Se quedó pensativa, mirando al frente. Yo me dediqué a verla a detalle, era simplemente hermosa.

- Eres hermosa cariño

Volvió su mirada a mí.

-No digas eso -sonrió avergonzada -es vergonzoso, lo juro

Sólo a ti te puedo amar ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora