5:50
Mire la hora por millonésima vez. No quiero salir de aquí, no después del día tan horrible y confuso que había tenido, que para colmo de males aún no termina y que al contrario tiene miras a ser muy largo y aún más pesado.
La cena con Bennedit.
Ese compromiso que acepte sin estar en mis cinco sentidos.
¿Y si no voy? ¿Y si le mando un mensaje diciéndole que estoy enferma o algo por el estilo? Que fácil sería evadir las cosas tal como lo hacía cuando era más joven, sin embargo esto es algo que no debería al aplazar más. Hablar con Bennedit es algo que debo hacer a la brevedad, solo cinco minutos más en este relajante baño, solo cinco más.
Recosté mi cabeza en el pequeño almohadón que puse en un extremo de la tina de baño, pronto mi cuerpo sería una enorme pasa. Cerré mis ojos, rememorando todo lo que paso hace unas horas, Hudson me beso y yo se lo había permitido.
*
Flash back
Sus labios sobre los míos se sentían tan extraños, tan demandantes, me invadió un hormigueo y calor que se extendió por cada parte de mi cuerpo, tocando cada célula de mi organismo.
Era como la ilusión de un hermoso océano cuando agonizas en medio del desierto, algo que no puedes creer que está pasando pero que es tan vivido que duele, y al contrario de una ilusión esto era real, demasiado real.
Y en el fondo, en un rincón de la maraña de sensaciones que estaba experimentando, había una parte que reconocía como alivio, el mismo alivio que sientes cuando anhelas con todas tus fuerzas algo y por fin sucede, y eso era demasiado que asimilar en este momento.
— ¿Deniss aun estas ahí?
La voz de mi hermano me hizo volver a la realidad, no había correspondido el beso, pero tampoco lo había alejado de mí cuando se supone que es lo primero que debería hacer.
¿Cómo puedo sostener mi plan de venganza y odio hacia Hudson cuando a me derrumbé por un recuerdo?
No mire a Hudson en ningún momento, me separe de él de golpe y corrí hasta el pequeño vestidor, como una tonta y cobarde.
— ¿Deniss?
Escuche nuevamente a mi hermano, detrás de la puerta.
—Las señoritas dijeron que te sentiste mal ¿puedo pasar?
Claro que no podía hacerlo, Hudson estaba en este lugar, tenía que alejarlo de ahí.
— ¡NO! —Grite para que pudiera escucharme —Estoy bien, muy bien. Me estoy cambiando y quería hacerlo a solas, en unos minutos salgo.
— ¿Segura que estas bien?
Cuando quiero que mi hermano cierre la boca se mantenga al margen no lo hace y cuando no, está detrás de mí con marca personal.
—Sí, estoy bien
—Bueno —por fin —por cierto ¿has visto a Hudson?
—NO —respondí al instante —bueno si, bueno no
— ¿Qué?
Maldito Hudson por ponerme en esta situación.
—Sería mejor que entre, es muy raro estar gritando en medio del pasillo
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Sólo a ti te puedo amar ©
RomantikAlgo he aprendido en estos años, estos años que pasaron lentos como si cada día alguien se empeñara en recordarme cuan doloroso fue amar... Aprendí que sólo se necesita de una persona... de un momento, para cambiar tu vida para siempre. Para cambia...
