- No me mates - murmuré - No le he hecho nada a nadie.
- Será rápido, me han mandado y si no lo hago, me matarán a mí.
- No es justo, yo no he hecho nada malo, por lo menos explícame porqué.
- No te voy a decir nada, yo sólo cumplo órdenes.- rugió...
Sábado. Hermoso sábado. Día libre, aunque no hago nada nunca pero espero pasar el día completo con mi mejor amiga
-¿Qué harás hoy perra?.- preguntó Nikki acercándose a mi, bebiéndose un poco de chocolate en una taza de navidad, y eso, que estamos en pleno otoño, aunque viene por ahí ya.
-veremos pelis en Netflix.- dije prendiendo la tele. Sentí su mirada acusatoria, se acercó a mi, me quitó el control remoto y la apagó. La miré.
-¡que pelis ni pelis!, ¡hoy saldremos!.- vociferó. La miré.
-¿al cine?.- pregunté peinando mi cabello.
-¡¿Qué?!, ¡no!.- miró el techo.- ¿hace cuánto que no bebes?.-me preguntó. Miré el piso pensativa.
-no bebo desde la secundaria.- abrió sus ojos y se dió en la frente con su palma.
-ay por Dios, Jo, métete a monja ya.- rodé los ojos.
-no soy de las que andan saliendo, tenía un novio y no tenía muchas ganas de hacerlo.- expliqué.
-tenías.- recalcó. -tiempo pasado. Es tiempo de ser puta.- me señaló. La miré raro.
-no puedo, no ando saliendo de fiestas, no soy de ese tipo de chicas.- se sentó en el sofá y dejó el chocolate en la mesita.
-por Dios, Jo, aprovecha tu juventud, eres una rubia hermosa con cuerpo de ensueño, por favor.- rogó, me le quedé viendo.- yo voy a salir, no tengo dinero y por eso vendrás conmigo.- sonreí cansada.- te arrastró por los moños pero vendrás conmigo, Jo Carter.- amenazó, gruñí al no poder decir nada.
Sonrió y saltó de la felicidad, me abrazó, yo solo miré hacia arriba y después sonreí.
-esto te servirá.- sacó un vestido de su maleta. Lo miré con asco.
-¡no soy una puta para ponerme eso por Dios!.- me quejé. Ella rodó los ojos.
-es lo último en moda, estúpida, aprende a mirar.- me regañó, la miré mal.
-no me hables así, Nikki.
Siempre diciéndome sus apodos tan bruscos.
-perdón.- se resignó con voz de niña, pero corrió hacia mi y me entregó el vestido. -hoy no tendrás sexo, por ahora te perdono eso, pero te besarás con alguien o te vas a emborrachar, tienes que elegir una de las dos opciones.- me dijo, yo junté mis cejas.
-ninguna.- respondí. Ella rodó los ojos irritada.
-como sea lo harás, es el primer paso a ser puta. O acostarte con alguien.- abrí los ojos. Sonrió maligna, oh no. Negué.- como quieras.- sonrió.
Miré el vestido y si no me lo ponía, Nikki iba a hacer lo posible por ponermelo hasta de sombrero, suspiré desganada y entré a bañarme. Tallé mi cuerpo bien y me puse corpiño blanco, junto con bragas blancas. Miré el vestido nuevamente, junto a unos zapatos hermosos negros con las correas transparentes y el tacón ancho.
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