Los Weasley habían partido a Rumania inmediatamente. Efectivamente Scorpius le escribía a Rose todos los días. También le escribía a Albus, pero él todavía no podía perdonar a su amigo.
Rose tenía que reconocer que extrañaba mucho a Scorpius, sin embargo se consolaba un poco durmiendo con su sudadera. El día que Ron la vio con ella casi se desmaya
— Compartir ropa es muy personal Rosie — la regañó enfurruñado
Y eso que no conocía la historia completa de cómo Rose obtuvo esa sudadera... fue el día que regresaron de la escuela, después de su arrebato de pasión en el compartimento del expresso de Hogwarts, se había quedado dormida sentada en su regazo, apoyada su cabeza en su hombro, soñó que tenía un poco de frío, y en un momento sintió un agradable calor rodeándola, cuando despertó, vio que Scorpius le había puesto su sudadera de Slytherin, gracias a ella y a que había dormido entre sus brazos era que había sido una siesta tan placentera, se la quitó antes de bajar pero no se la regresó a su dueño, discretamente la guardó en su mochila para poder utilizarla en la ausencia de él, justo como lo estaba haciendo ahora, sin embargo, no dejaba que nadie la viera con ella puesta, era como un secreto entre ellos, pero ese día, bajó a desayunar un tanto adormilada, dándole pie a Ron para despotricar contra el rubio.
Ron también se quejaba de que su hija recibiera cartas diariamente del chico
— Es decir, ¿que tanto le puedes decir a una persona todos los días?
— Ron — le dijo Ginny rodando los ojos — ¿me estás diciendo que te molesta que el chico tenga tema de conversación? ¿Preferirías que sólo se la pasaran besuqueandose como tu y Lavender?
Ron estaba de pésimo humor, y solo empeoraba cuando veía a Rose dormir con la sudadera de Scorpius, así que Rose se la quitaba siempre antes de bajar a desayunar.
Rose pensaba en Scorpius todos los días, y constantemente en el episodio en el tren... se preguntaba cuánto faltaba para que su relación diera el siguiente paso, aunque por un lado la idea la asustaba, a veces la asustaba más el hecho de que en el fondo, ella deseara dar ese paso.
Por si las dudas, Rose había evitado juntarse en las pláticas de sus primas, no quería que la cuestionaran sobre sus avances con el chico, y lo había logrado más o menos bien. Ya era el último día, habían regresado a la madriguera, Hermione iría por ellos por la noche. Ya Rose contaba los minutos para irse y estar un mes completo con su rubio. Pero siempre podía contar con Molly, para raptarla llevarla casi a rastras donde las chicas estaban platicando
— Así que Rosie... Tienes mucho que contarnos, al parecer te excediste, ¿cómo fue que terminaste como su novia?
— Emm, pues si... Es que...
— Wow Rosie, el pacto sólo era que te acostaras con él para ver que tal lo hace, no era necesario que te hicieras su novia — dijo Lucy con desdén
— ¿Rose?
Esa voz hizo que a Rose se le helara la sangre. ¡Merlin! ¡Que haya escuchado mal!
Pero no, no se le concedió, cuando volteó Scorpius estaba parado en la puerta, la miraba con una expresión de dolor. Albus estaba parado a un lado de él. Las miraba con rencor.
Las chicas se quedaron de piedra.
— ¿Es cierto? — dijo Scorpius rompiendo el silencio
Todas miraron a Rose que no sabía qué decir y comenzó a abrir y cerrar la boca. Scorpius sacudió la cabeza y salió de ahí.
Unos segundos después Rose reaccionó y fue tras él, ya Albus había ido tras él, salió y los vio que estaban hablando en el jardín de la madriguera.
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Scorse
FanfictionElla se niega a aceptar sus sentimientos. Él no se lo pone fácil, está decidido a conquistarla. ¿Podrá más el amor o los viejos prejuicios? NOTA: Este fanfic continua después del final de mi fanfic llamado Dramione, no es una continuación como tal...
