Nombre: Anónimo.
Edad: 16 años.
Historia:
Todo empezó hace mucho, hace unos diez años quizá, pero solo hace unos dos años lo acepté.
Desde pequeña siempre fui excluida por mis compañeros... era diferente, eso decían. Nadie quería estar conmigo, así que amigos no tenía, era aplicada en la escuela pero los maestros no me querían decían que yo presumía, que era engreída y lo acepté porque ellos eran mayores y simplemente les creí.
En mi casa las cosas no eran distintas mis padres siempre me recalcaban todo lo que hacía mal, me echaban en cara que no era lo que ellos querían, nunca lo fui para nadie. Lo único que tenía era a mis hermanos y a mis perritos, mi hermano siempre estuvo para defenderme, hacía de todo por mi, pero cuando vi que lo molestaban a él por mi culpa le dije que no hacía falta, que solo era un juego y él me creyó, agradecí infinitamente porque no quería que el estuviera mal por mi culpa. Mi hermana nunca se enteró, era mayor así que mucha atención no me prestaba, pero aún así la amo porque era como mi ejemplo a seguir, era y es perfecta, para mis padres ella era su todo... era especial, era los que ellos esperaban de una hija. Así que solo tenía a mis mascotas mis amigos mas fieles.
En la escuela todos me molestaban, me insultaban, me decían todo lo que estaba mal conmigo y si que era mucho.
Tenía "amigos pasajeros", así quise llamarlos porque solo buscaban algo de mí, a veces dinero u otras cosas, tenía en claro que mi amistad no querían, aún así los aceptaba como si fueran mis verdaderos amigos ,sabía que cuando tuvieran lo que querían se irían y así era; pero por tan sólo momentos yo imaginaba que eran mis amigos, me aferraba a esa idea, pero cuando se iban si que dolía, y más dolía cuando ellos me molestaban. Siempre esperé encontrar a alguien distinto pero no hubo excepción.
Recuerdo los insultos, las burlas, esas palabras: tonta, cuatro ojos, fea, horrible, todos te odian, gorda, inadaptada... eran tantas. No solo fue eso... me golpeaban, me empujaban, me humillaban, nunca entendí el porqué.
Creí que pasaría, que solo era temporal, pero no. Lloraba todas los noches esperando que las cosas cambiaran por arte de magia.
Nos mudamos y mi hermana se fue, así que mis padres esperaban que yo fuera la perfecta ahora... lo intenté y no pude, los decepcioné.
Al mudarme conocí a un chico, era mayor, él tenía 15 y yo 8 años. Fue mi amigo por un tiempo, mi primer amigo o eso creía, porque él me violó y yo nunca se lo dije a nadie, no fue una vez sino fueron varias. Esto acabó cuando nos volvimos a mudar.
No podía más, no tenía a nadie, me sentía sucia, me odiaba, llegué a creer lo que todos creían y me corté... creía que se sentía bien y seguí, fueron tantos cortes.
Mi vida se convirtió en ir a la escuela, comer, cortarme, llorar y dormir.
Empecé la secundaria, tenía la esperanza de que sería distinto ya que nadie me conocía y podría empezar desde 0. Al principio todo era normal, hablaba con mis compañeros y tenía una amiga pero ella solo quería que hiciera sus tareas y lo hice por temor a quedarme sola, pero aun así se fue, se aburrió de mi.
Un día sin esperarlo los insultos, los empujones, volvieron... todo volvió pero no era tan malo como en la primaria aún así dolía estaba sola, siempre sola.
Intente suicidarme, me corte tan profundo... quería que todo acabara pero no sucedió, sigo
aquí y lo agradezco.
Mis días eran monótonos. Deje de comer y dormir, estaba desecha.
Un día apareció alguien, mi mejor amiga actualmente, ella era lo opuesto a mí, todos la querían, tenía amigos de sobra para elegir, y me eligió a mí... teníamos cosas en común, como el mismo gusto musical o amor por la lectura; hablábamos por horas y horas, la llegué a querer demasiado pero no quise contarle todo lo que sentía.
Aún me molestaban pero nadie sabía, ya que sólo lo hacían cuando estaba sola, y así paso otro año.
A finales del 2014 mi amiga se distanció, no entendía el porqué solo deje que pasará. Lo entendí cuando un día ella me dijo que sabía que me cortaba, que esperó meses para que yo se lo contará y que ya no aguantó, que quería saber todo, pero yo no quería y ella lo entendió. Las cosas no volvieron a ser como antes, un día le conté todo, creí que se iría, no se fue.
Los insultos nunca pararon.
Conocí a una persona por internet, me ayudó bastante sabía todo de mi y yo algo de ella, nos ayudamos mutuamente. Ahora es mi amiga, hablo cada día con ella.
El año pasado mi mamá se enteró que me cortaba y me pidió una explicación, le dije la verdad pero a medias, me dijo que era una tonta y luego me apoyó, fui a la psicóloga y con su ayuda y la de otros dejé de cortarme; entendí que yo valía.
La relación con mis padres mejoró, querían cambiarme de colegio pero me negué, quería enfrentarlos, pero no lo hice, solo dejé que siguieran pero ya no me duele tanto como antes, ahora me valoro un poco, aún así hay veces que vuelvo al pasado y sí que duele, pero ahora no estoy sola; tengo amigos, a mis padres, a mis hermanos, a mis perritos... pero lo más importante es que me tengo a mi misma.
Es momento de decir basta, de pararlos, de decirle no al bullying, de ser valientes y afrontarlos porque ellos no cambiarán, pero podemos hacer que reaccionen, luchar por nosotros mismos.
Cada uno brilla a su manera y no creo que sea necesario apagar la luz de otro para brillar más. Di no al bullying.
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BULLYING STOPS HERE #2
De TodoLIBRO 2/2 Libro en el que se recogen historias reales de personas que sufrieron bullying en algún momento de su vida. ¿Quieres contarme la tuya? Mandala a: bullyingstopshere8@gmail.com Comentad. Ayudáos mutuamente. Hay más gente pasando por lo mism...
