Me detuve en una de las calles. Noté cómo las manos de Alan se aferraban al asiento como si intentara evitar golpearse cuando frené, incluso sin que lo hubiera hecho con brusquedad.
El sonido de los coches avanzar en la avenida era casi el único sonido que podía escuchar. Mi respiración también era uno de ellos. Sonreí. Llevé mi mano al botón del cinturón de seguridad y lo oprimí con lentitud. Lo aparté por completo. Sentía la mirada de mi puesto clavada en mi persona. Volteé a verlo.
Me miró un poco confundido y me acerqué a él. Se recargó en su asiento y lo besé.
Fue lento.
Al principio.
Mis dedos fueron a parar a su nuca, y lo atraje. Mordí su labio y él jadeó. Luché por mantener mi liderazgo en el beso. Alan combinó su lengua con la mía y yo lancé un suspiro quedo.
Me aparté unos centímetros de sus labios y observé éstos con atención. Relamí los míos mientras guiaba mi cabeza hacia su cuello.
Di un beso pequeño en su barbilla, y otro más abajo. De un momento a otro, lamí su cuello. Pasé mi lengua en toda la longitud de éste, con sutileza. Él gimió y yo no pude evitar hacerlo también por tan excitante sonido.
Mis dientes llegaron a tocar levemente su piel, sin llegar a morderla del todo, cosa que hubiera matado por haber hecho. Aún no.
Ladeó su cuello hacia el lado contrario, pidiendo más. Di otra lamida y me alejé un poco para mirar su rostro.
Las luces de la calle en la que estábamos posicionados permitieron ver una parte de su cara.
Me tensé cuando lo vi.
Su ceño estaba fruncido ligeramente. Sus ojos casi cerrados y su boca con una pequeña abertura.
Vamos, no estaba caliente hace un rato y esa imagen ya me estaba poniendo bastante.
Mi impulso inevitable me llevó a poner uno de mis pulgares sobre su boca, sin adentrarse en ésta. Él lo sostuvo con sus labios, casi imperceptiblemente. Lo besé de nuevo en el cuello y suspiró con profundidad.
Era una escena bastante erótica. Sólo podía percibirse el sonido de mis labios impactando contra su piel caliente y sus suspiros lascivos.
No pude evitar gemir de nuevo cuando ese pequeño brote de lujuria se hizo presente en mi organismo.
Comencé a sentir un calor adueñarse de mi espalda y parte de mi cara.
A mi pesar, tuve que apartarme por completo.
-No vamos a coger aquí – le dije.
Él rió.
-¿Jos el calientapollas? – insinuó. Yo solté una risita.
-Eres más que sexo en un automóvil.
-¿Sexo en un autobús, quizá?
Ambos reímos esta vez.
Tomé el cinturón y me lo coloqué. Puse el auto en marcha.
-¿Por qué me dejas así? – inquirió.
-¿Así cómo? Quería ver qué tan fácil caías en mi tentación.
Levantó una ceja y abrió la ventana unos centímetros.
-¿Y cuál fue el resultado?
-Lo hiciste – confirmé. – Apenas te toqué y se te erizó la piel. Tus labios temblaban, tus manos también. Respirabas muy rápido. Por supuesto que caíste.
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abreacción. - jn
Fanfictionabreacción: "descarga emocional por medio de la cual un individuo se libera del recuerdo de un acontecimiento traumático".
