3. Scars. // Virginity.

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Ella intentaba tragarse las lágrimas, sin mayor éxito. Nico retomo la tarea de curar su heridas, mientras cantaba una canción demasiado vieja para que la mujer que esperaba el elevador al otro lado de la habitación, de unos 65 años, la recordase. 

Ella no lloraba por el corte de casi 25 centímetros en su antebrazo. Ella lloraba de puro miedo.

La mision era simple. Solo un hombre, rodeado de varios tipos que lo protegían y en compañía de su esposa. Él venía por un callejón, en dirección a donde estaba estacionado su auto, ellos se deshacían de él y su esposa. Nada más. 

Pero Aleksandra falló el tiro. La mujer cayó muerta cuando Nico le dio en la sien, pero el hombre fue alertado cuando sus guardias empezaron a caer muertos, uno por uno, después que su mujer. 

Les lanzó cosas, entre ellas una bolsa llena de vidrios rotos que estaba junto a un basurero, que hirió a la joven de 16 años.

 Luego, se deshicieron de él. Fue Aleksandra quién lo mató y Nico remató el cuerpo de pura frustración por lo que ese tipo había hecho al llevar un chaleco antibalas debajo de la chaqueta.

¡Él igual iba a morir!

Ahora Al estaba en problemas.

Nico y la ojiverde quedaron mirando el cuerpo un par de minutos, hasta que decidieron volver.

Ahora, estaban en la entrada a la oficina de su superior. 

Esa mujer era la misma que ayudó en su entrenamiento, que era la unica persona mortal con poder en ese proyecto. O, bueno, supuestamente mortal. Ellos la llamaban guvernantka*,  ya que su nombre era un misterio

La única que no podían matar. 

Nico termino de curar el corte en su brazo y ella aún no podía dejar de llorar. Pasaron 20 minutos, y la secretaria llegó. 

La guvernantka los mandó  llamar. El ascensor llegó y ellos entraron. Descendieron por varios segundos, hasta que llegaron a una instalación enorme, donde muchos jóvenes y adultos eran entrenados.

Nadie sabía para qué. Todos eran por órdenes distintas, de gente o empleadores distintos. 

Los condujeron a una oficina, una especie de torre central en medio de ese mundo subterráneo.

Ella siempre vestía de color vino, pero el lugar que la rodeaba siempre era blanco. Flores con tallos blancos, una mesa blanca y sillas blancas. Ella era morena y aparentaba unos 30 años, aunque todos sabían que era mayor.

- Prima dantzaria**,  borrokalaria  ***.- Ella nunca los llamaba por algún nombre. Siempre 'Prima dantzaria' y 'Borrokalaria'- Ya recibí los informes de la mision.- Aleksandra sintió el escalofrío recorrerle el cuerpo, cuando los ojos fríos de la guvernantka se clavaron en ella.- Es decepcionante tu desempeño esta vez, dantzaria. Él lo hizo bien. En extremo bien. Tú... Ya sabes que es la segunda vez que me fallas ¿No?

-Si, guvernantka.- Recordó la primera vez. El blanco huyó, pero era su primera falla en más de 70 años, por lo que se culpó a sí misma y no hubo problema. En ese tiempo, Nico aún no volvía.

-Recuerdas lo que digo ¿No?

-Si fallas una vez, es mi culpa. Si fallas por segunda vez, es castigo. Si fallas por tercera vez, estás soñando.

-Exacto. Sabes lo que pasará ahora ¿No?

-Si.

-Dilo.

Green Eyes.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora