(...) En el verde de sus ojos.... que tanto amo.
Las manecillas del reloj marcaban las 2:15 minutos, la campana del instituto sonaría en cualquier momento y ella tenía que salir antes de que eso sucediera, caminó por los pasillos con prisa y sin distraerse. Sus manos temblaban, estaba completamente nerviosa.
La brisa del viento fue refrescante para ella en el momento que abrió las puerta, la campana sonó justo cuando ella salió, tomó las llaves de su bolso y se dirigió al estacionamiento. Entró a ése pequeño auto color pistache y lo puso en marcha, justo detrás de ella, salió una camioneta Tacoma color gris, la sangre le hervía, sentía la sensación de adrenalina es sus venas, sujeto aún con más fuerza el volante. Y se dibujó una sonrisa en su rostro.
-Bien, sígueme guapo. Que vamos a dar una vuelta.
Pisó con fuerza el acelerador, el tráfico estaba en su contra. Pero a pesar de eso, se movía con mucha rapidez entre los autos, arrasado con los autos que estaban frente a ella. Quería alejarse lo suficiente, pero tampoco quería que la perdiese de vista.
-¿Dónde crees que vas Sakura?- pensó el rubio, mientras le pisaba los talones, tratando de no perderla de vista.
~ ~
-¿Te ha quedado claro Ino?- preguntó Sakura
-No-
-Va pues presta atención maldición- contestó un poco molesta mientras le miraba.
-Vale, perdón. Que he entendido.- contestó ofendida levantando ambas manos
-Entonces cuéntame el plan.
-Naruto siempre te sigue al salir del Instituto, entonces mi trabajo es salir antes que él, tomar tú coche y hacerle creer que soy tú, manejar en círculos para tú tengas tiempo de ir y entrar a la casa ¿correcto?
-Ino, que no te descubra, que en cuanto vea que no soy yo, sabrá que algo está mal.
-No preocupes que llevaré anteojos y un paño en la cabeza. - dijo sonriendo mientras le guiñaba el ojo.
~ ~
Estacione el auto de Ino en mi cochera para que nadie lo viera, fui a la parte trasera de mi casa, brinque la barda que conectaba la casa de Jiraiya y la mía. Según el plan, nadie de los vecinos debe estar ahora en su casa, prefería no arriesgarme así que entraré por la parte trasera. Camine hasta la puerta trasera, y jale del picarporte, cerrada.
-Maldición.
No esperaba encontrarla abierta, camine un poco por el patio tratando de encontrar una manera para entrar.
Miré a la distancia las puertas que llevan hacia el sótano.
¡Bingo! Jiraiya siempre las deja abiertas. Corrí hacia ellas e intente abrirlas, no lo hicieron. Mire detenidamente, tenían candado. ¿desde cuándo Jiraiya cierra el sótano? Mierda, eso no importa. Volví hacia la puerta tratando de encontrar una llave escondida. La encontré, debajo de una roca falsa que estaba en una maseta.
Ja.
Entré. Sentí un aire de temor, me paralice, si bien tenía un plan, ahora lo había perdido.
Me ganaron las náuseas, sabía que no tenía mucho tiempo así que todos aquellos sentimientos los ignore. Subí las escaleras, tenía que entrar a su hábitacion y encontrar esas malditas llaves, para ser un cuarto de un adolescente estaba muy bien ordenado, busqué en todos los cajones, en cada rincón, en la cama, arriba, en los libros, había encontrado todas las que estaba en esa habitación. Baje nuevamente, tiré todas y de una en una, intentaba. Más de 20 llaves y ninguna funcionó. Entré en pánico. Sólo estaba perdiendo tiempo, maldición.
Camine otra vez hacia arriba intentado encontrar otra. ¿Dónde puede guardarla?
-¡Joder!.
Si no está aquí... debe estar... Maldición, maldición. Maldición... Maldición.
Me tiré al suelo como una niña haciendo berrinche.
Tomé mi teléfono.
-Contesta Ino
-Sakura.
-Ino, aborta todo. Tiene la llave con él. No puedo entrar.
-Joder Sakura, estoy en un apuro. Te llamo luego.
Regrese todo a su lugar. Cerré todo y camine hacia fuera de la habitación. Claro, decepcionada y con pasó débil.
Sólo escuchaba el piso rechinar, y simplemente me concentre en ese sonido, tratando de pensar en que haría ahora. Tendría que jugársela. Quitarle la llave, pero es imposible, se dará cuenta que no la lleva.
Por un momento no escuche rechinar es suelo, me pareció extraño, entonces regresé. No hay sonido.
Me acosté y le di unos golpecitos al suelo. Eco. Eco. Eso es, está vacío.
Bajé a la cocina, cogí un cuchillo y harina. Tiré la harina por el suelo, apareció por si sola la separación que se había hecho en el suelo, encaje el cuchillo en uno de los lados de cuadrado que se formaba. Había una caja, y dentro de esa caja. Una llave.
Reí, está debía ser. Esta era. Joder la encontré. Me coloque el cuchillo en la bolsa del pantalón, baje las escaleras. Tome el candado. Por favor, suplique.
Abre, abre.
Deje caer el candado, había entrado. Baje las escaleras con cuidado, en ese momento no sabía que iba a encontrar, no lo sabía, la intriga y el miedo me comían viva, tenía un montón de sentimientos en el estómago. Tomé el cuchillo por supervivencia.
En cuanto estuve en el sótano busque el apagador, lo encendí. El cuchillo hizo un eco al caer al suelo, lo solté.
¿Por qué? Bueno, no sabía que estaba enfrente de mi, que era lo que estaba viendo. ¿era real? Joder. ¿quién eres Naruto? Al ver eso, ahora mismo no sabía si creer que ese era su nombre. Naruto... ¿Naruto?
~ ~
-Sakura, joder contesta.
Deje un mensaje, volvió a sonar el buzón.
-SAKURA, QUE MA HA DESCUBIERTO, NARUTO ME HA MIRADO LA CARA Y SABE QUE LO QUE ESTÁS TRAMANDO. SAL DE LA MALDITA CASA, SAL DE LA MALDITA CASA. NARUTO VA HACIA ALLÁ.
Presione uno si quiere enviar el mensaje, presione dos si quiere escuchar el mensaje, presione tres si quiere borrar el mensaje...
ESTÁS LEYENDO
Obsesión
FanfictionSakura una profesora de bachillerato se involucra con un joven que llega a vivir al vecindario. La pasión y obsesión nunca estuvieron tan cerca.
