//TERMINADO//
Lena y Adam son mejores amigos desde que nacieron, pero un día Adam se aleja para regresar irreconocible.
Pronto, Lena se verá envuelta en una serie de mentiras y de secretos por parte de todos los que la rodean. Pero cuando intenta de...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—Adam... podemos ocultarlo de alguna forma —digo aferrándome a su brazo para que no toque el timbre.
—Sebastian causó todo esto, tú no. No necesitamos escondernos —dice con un tono tranquilo. Luego me acaricia el rostro y cierro los ojos para sentir mejor su contacto.
Cuando abro los ojos asiento y Adam timbra.
El nerviosismo toma control de mí. Algo me dice que esto no va a terminar para nada bien y este día ha iniciado perfecto, tengo miedo de que me lo arruinen. Y aunque ni Adam ni yo tenemos la culpa no creo que mi hermano se conforme. Además, le hemos mentido, o le he mentido. Y he pasado la noche con Adam que creo que es mi novio. Y aunque no he confirmado el estado de nuestra relación Julian no es bobo. Pensará lo que no es.
La puerta se abre minutos después y la expresión relajada de mi madre cambia a un terror irreconocible.
— ¡Lena, que te pasó! —grita mientras toma mi cabeza entre sus manos para examinarme mejor.
—Mamá tranquilízate —retiro sus manos de mi rostro e intento calmarla.
Mi madre me coge del brazo y me arrastra dentro de la casa. Volteo para ver si Adam viene detrás de mí, y sí. Aunque su rostro se torna preocupado. Cuando estamos en la sala, mi madre me obliga a sentarme en el sofá y vuelve a agarrarme la cara.
— ¡Díganme que paso! —le grita a Adam.
—Señora lo que paso fue que...
— ¿Que paso? —lo interrumpe Julian, luego al mirarme pone una cara que me asusta. Siento que en cualquier momento lo matará—, he preguntado qué ¿Que paso?
—Calma...
— ¡Tu cállate! —Le grita a Adam— Puedo saber ¿Qué haces con él? Estabas con Monica, pero no creo que ella te hiciera esto —su mirada me examina con furia poco a poco.
—Julian, fue un accidente —digo asustada, esquivando las manos de mi madre y levantándome—. Todo es culpa de Sebastian.
No es necesario decir nada para aclarar la situación, mi hermano no me presta atención. Julian se voltea y le devuelve con un golpe en el estómago que hace que Adam se arqueé del dolor. Luego, Julian lo empuja y le vuelve a pegar. Adam no se mueve ni responde. Pero sé que es por mí, sé que no le hará daño a alguien que me importa, tristemente no puedo decir lo mismo de mi hermano.
— ¡Para! —le grito a Julian y lo jalo del brazo para que deje a Adam, pero este me empuja. Ahí es cuando Adam se enoja y lo empuja, después vuelven a iniciar la pelea.
Ambos se pegan puños. Mi madre está chillando a gritos para que se detengan, igual que yo.
— ¡No más! —grito mientras lloro con desesperación.