//TERMINADO//
Lena y Adam son mejores amigos desde que nacieron, pero un día Adam se aleja para regresar irreconocible.
Pronto, Lena se verá envuelta en una serie de mentiras y de secretos por parte de todos los que la rodean. Pero cuando intenta de...
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Miro el techo, últimamente eso es lo que hago al abrir mis ojos. No me levanto, no me muevo, solo me quedo inmóvil boca arriba mientras pienso en el día anterior y en cómo será el día de hoy. Me gusta poner la mente en blanco y pensar las cosas con detenimiento. Pensar en posibilidades, en probabilidades, en todo lo que puede empeorar o mejorar este día que todavía no he vivido.
Ayer apenas entré en la casa con Adam, Rita y mi madre nos recibieron con un "Sorpresa" Quisiera decir que no fui la chillona de siempre, pero no puedo, apenas vi a mi madre me eche a llorar y corrí a abrazarla. Rita se quedó observándome un rato para descubrir el por qué mi reacción. La verdad es que me dio mucho sentimiento el ver que ella intentaba hacer las cosas mejores para mí, descubrí que mi cita con Adam fue planeada por ella, y aunque me moleste unos segundos con Adam por habérmelo ocultado, luego sonreí e intente mostrar la felicidad que sentía. Aun así, me sentía incompleta, no tanto por mi padre, ese se buscó la expulsada de esta familia, sino por mi hermano, imaginarlo entre rejas mientras estamos intentando festejar... eso me carcome el alma. Aunque sé que mi hermano no es tan inocente, tampoco es culpable. Pero no hay ningún termino intermedio que lo defina... él tenía un arma, él se metió con esas amistades, él seguramente hizo cosas horribles cuando se volvió drogadicto, pero él intentó salirse, luchar. Solo quería que lo dejaran en paz, y que Jeison haya aparecido para perturbarlo no es su culpa, tampoco el hecho de que le haya tocado jalar el gatillo primero para no morirse.
Al menos ahora entiendo y creo que puedo comprender muchas cosas. Ayer mi cabeza me dolía niveles extraordinarios, pero al final me di cuenta de que ese dolor provenía de mí, algo así me explico Rita. Estoy intentando matarme por dentro con mis pensamientos. Me contradigo tanto yo misma, es como si mi cerebro estuviera en lucha, como si tuviera dos lados contrarios de neuronas estuvieran luchando en mi cerebro. La cuestión es que intento comprender dos lados opuestos e intento descifrar un rompecabezas que nadie nunca hará. No puedo descubrir el que es lo que lleva a la gente a reaccionar y a actuar de debida forma. Ese es el quid de mi dolor.
Levanto mi respaldo de la cama, ya tengo suficiente reflexión por el día que hoy. Veo un poco borroso por el movimiento repentino y cuando este pasa poco a poco me quedo pasmada. Mi hermano, o la figura de este está parada en el marco de mi puerta con los brazos cruzados y una enorme sonrisa. Dios, realmente me estoy enloqueciendo, creo que debería hablar más seguido con Rita. Cierro mis ojos, respiro hondo y entreabro un ojo, sí, hay sigue.
Me paso con brusquedad las manos por los ojos.
—No te enloquezcas Lena, no ahora —me digo a mi misma—. Mamá te matara si lo haces —mis ojos siguen cerrados.
Escucho la risa de mi hermano y abro los ojos rápidamente. Me levanto de la cama y me quedo inmóvil. ¿Es real? O mi loquera ya es oficial.
—Yo te mataría, tenemos suficiente en esta familia para ahora tener una loca —dice burlándose.