//TERMINADO//
Lena y Adam son mejores amigos desde que nacieron, pero un día Adam se aleja para regresar irreconocible.
Pronto, Lena se verá envuelta en una serie de mentiras y de secretos por parte de todos los que la rodean. Pero cuando intenta de...
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— ¿Y no te dicen siquiera en que hotel está? —me pregunta Adam con la seriedad que ahora lo caracteriza.
—No... Y no sé qué más hacer —respondo enfadada.
Ha pasado ya una semana desde que Adam y yo nos reconciliamos, parece como si nunca nos hubiéramos distanciado, y agradezco tenerlo cerca de mi nuevamente. Me hacía falta su compañía y sus sabios consejos. Pero, aunque yo misma intente pensar que todo está igual, realmente nada lo está. Entre nosotros muchas cosas han cambiado. Sé que Adam ya no me cuenta sus cosas como lo hacía antes. Es más, parece decidido a no hablar sobre sus asuntos personales e intenta mantenerme siempre hablando de mí.
Esta mañana decidí salir a caminar y despejar mi mente. Adam se anotó instantáneamente a acompañarme y aquí estamos, caminando y conversando sobre mi padre. Aunque el asunto no es agradable, hablar con Adam es relajante ya que siempre busca la manera de hacerme sentir mejor. Aun así, en mi mente siempre pasan pensamientos que me hacen sentir impotente. Mi madre tuvo hoy otra recaída y no salió de su habitación y ni yo ni mi hermano pudimos hacer que parará de llorar. Necesito encontrar a mi papá, es la única manera de que mi vida tome su normalidad.
Odio a mi padre por dejarnos de esa manera, y siempre que lo recuerdo siempre encuentro más rabia y odio dentro de mi interior. No sé qué paso entre mis padres, pero nada es razón suficiente para abandonar a la familia. Mi padre ha quebrantado una de las reglas que más se esmeraba en enseñarnos "La familia es primero". Además, cada vez que lo imagino tranquilo en donde sea que este, mi corazón se rompe. Él goza de tranquilidad mientras que nosotros, sus hijos, estamos intentando subsistir con los problemas que él posiblemente causó. Dos cosas son seguras, mi padre huyó y mi madre está deprimida por él.
—No te pongas mal, la vida continúa con o sin tu padre, te lo dice alguien que nunca tuvo un padre —la seguridad es notable en su voz, no hay rastro de rabia ni nostalgia.
—En parte tienes razón y créeme que todo estaría bien si mi madre no se hubiera deprimido. Creo que nos ha abandonado igual que papá.
—No la culpes, todos no afrontamos los problemas de la misma manera, pero sé que lo superara.
Las palabras de Adam entraron por un oído y salieron por el otro, realmente no quiero pensar en eso, quise salir para olvidar mis problemas. Pero al parecer estos no se dignan a desaparecer.
—Debo encontrarlo y él debe arreglar lo que sea que causo —mi voz estaba cargada de rabia, tanto que Adam se detuvo y me miro con tristeza.
—Lena... Cuando mi padre nos abandonó yo era muy pequeño, no entendía casi, pero al pasar los años me entró rabia en mi corazón, estaba lleno de odio y eso no me dejaba vivir en paz, solo quería asesinar a los que me arrebataron a mi padre y a la "Señora" por la cual nos abandonó...
—Es normal... pero tu padre...
—Silencio, no he acabado —toma aire en sus pulmones y el pecho se le infla, luego lo expulsa intentando lucir fuerte. Mira al cielo un segundo como si le hablara a su padre y prosigue—, cuando tenía ocho años me enteré de que mi padre había muerto, que lo mataron en la puerta de su casa y que esa mujer lo vio todo, mi lista de las personas que quería matar aumentó, pero me di cuenta de que me estaba matando a mí mismo. Las cosas pasan por algo. Quería vengarme de esa señora por quitarme a mi papá, le pedía a Dios que le quitara lo que más quería y así lo hizo, ahora mi padre no es de ella, pero tampoco es mío.