June:
Mis ojos e fueron abriendo de a poco, los rayos del sol sin asomarse todavía a las ventanas y William durmiendo plácidamente a mi lado con todo su torso desnudo y sus piernas tapadas simplemente con una sábana.
Rápidamente me fijé si llevaba toda la ropa puesta y ninguno de los dos había cometido alguna estupidez.
Solté un suspiro de alivio al verificar que nada había pasado, pero volví a tensarme cuando miré el reloj despertador que yacía a un lado de la cama, en la mesita de luz.
8:30 a.m
¡No había dormido en casa! ¿¡Y si alguien se daba cuenta de eso!? Obvio que se darían cuenta...
Intenté calmarme y me paré rápidamente poniéndome los zapatos.
Will se despertó gracias al ruido de mis pies chocando contra el suelo, se refriega los ojos y me mira algo aturdido.
-¿Qué haces en mi habitación?
Reí intencionalmente.
-Podría preguntar lo mismo.
Se quedó sentado un rato mirando las sábanas hasta que sonrió en forma de que había recordado todo.
Quería hacer esas estúpidas preguntas de: ¿Por qué me besaste? ¿Por qué te dejé?
¿Y ahora qué somos? Pero tenía miedo de su respuesta, tenía miedo de que me dijera: "Sólo te usé para desahogarme" o algo parecido.
-¿Vamos a desayunar? -fue lo único que pudo salir de mis labios.
Recién me daba cuenta de que me quedé mirando fijamente su torso sin vestir y que él me analizaba a mí, especialmente mis labios.
Bajamos las escaleras sintiendo rápidamente el cambio de temperatura. Tomé mi celular y le avisé a mi madre que había dormido en la casa de Tori, ojalá no me regañe luego.
-¿Quieres hacer algo especial hoy? -me preguntó sirviendo huevos revueltos en mi plato. Los comí lentamente.
Negué.
Ojalá pudiera pasarme todo el día besándolo.
Terminamos de almorzar y salimos a caminar al parque enorme de su casa. Su perro, un labrador llamado Sandy, se tiró encima de nosotros y nos quedamos allí sentados con él.
-¿Ya has pensado qué estudiarás? -le pregunté sacando un tema para hablar.
El día estaba gris, el sol se negaba a mostrar sus rayos y sentía un poco de frío. Sandy se rascaba el lomo en el césped y eso significaba, según los dichos, que iba a llover.
-Me gustaría estudiar la carrera de Medicina. Mi padre tiene muchas cartas bajo la manga para poder hacerme estudiar en una buena universidad, pero no estoy totalmente seguro aún. ¿Y tú?
-Tampoco estoy muy segura, me falta bastante para graduarme, así que tengo tiempo para decidir. Pero creo que...Ciencias Políticas o profesorado de Historia, me encantan ambas materias.
Me miró asombrado.
-Tal vez puedas ayudarme a estudiar para mis exámenes luego.
-No sería un problema.
Cierro los ojos y con un poco de vergüenza, apoyo mi cabeza en su abdomen y de allí no la quito. Con los ojos aún cerrados, sentí que sus dedos enredarse en mi cabello, la sensación era tan hermosa que me estremecí y él rió en silencio. Me gustaba que riera.
Mi nariz se enfrió de repente y al abrir los ojos me di cuenta de que estaba nevando. Los copos blancos y congelados fueron cayendo en aumento.
De repente, mi teléfono comenzó a vibrar en mi trasero arruinando el momento. Contesté urgentemente.
ESTÁS LEYENDO
No le digas a mamá [editando]
Ficção Adolescente"¿Cómo dejar de querer lo que sin querer empezaste?" Esa es la pregunta que te haces unos días después de conocer a William Parrishmane, porque si tienes una madre como la mía, él resultará ser el secreto que debas mantener. Historia más votada en:...
![No le digas a mamá [editando]](https://img.wattpad.com/cover/98132567-64-k408947.jpg)