Capítulo 26: Amnesia temporal.

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Will:

-Eh...eh...¿Hablas en serio? -ella me miró algo aturdida -Ah, puede ser que estés algo dormida.

Intenté tomarla de la muñeca para sacarla de allí e irnos, pero gritó:

-¡He preguntado que quién eres, maldita sea, no te conozco!

-¡Soy Will! ¿William? ¿William Parrishmane? ¿William Williams? ¿Eso te suena?

-Para nada, -dijo alejándose de mí -no te conozco ni a ti, ni a los otros dos, ni al que siempre viene aquí a estar conmigo.

-Pero...pero June...¿Qué dices? ¿No conoces a tu hermana? ¿No me recuerdas a mí?

-¿Alguna vez te conocí? -y eso fue más doloroso que una daga al pecho -¿Y quien carajo es June?

Cody y April aparecieron ya que yo no podía moverla de aquí y cuando April escuchó lo que su hermana me había dicho, se largó a llorar.

Busqué en la habitación y en un cajón de un mueble polvoriento encontré una llave y un frasco que decía: Amnesia instantánea. Con eso no pude más y las lágrimas que retenía salieron. Mucho más difícil fue ignorar las preguntas de June:

-¿En dónde estoy? ¿Qué hago aquí? ¿Quiénes son ustedes?

Guardé el frasco en mi bolsillo y le di las llaves a Cody, él muy lentamente liberó a June de esas pesadas cadenas. Ella, salió corriendo como loca, pero la tomé en brazos aguantando todos sus pataleos y golpes que le daba al brazo al que una vez se me tiró un enorme chico encima. Por suerte me habían sacado los vendajes hace tiempo, pero quedaban algunos que otros sectores los cuales me dolían.

Los tres salimos rápidamente de ese hotel evitando a la vieja mujer. Metí a June en el auto y conduje rapidísimo hacia la casa de los Miller, ignorando las preguntas de Nanny y Jake.

April no paraba de llorar.


Cuando entramos a la casa, Susan y Fréderick Miller estaban tan aturdidos por la salvación de su hija que no pararon de abrazarme y de hacer exclamaciones, pero cuando June comenzó a hablar todo eso cambió. Las lágrimas aparecieron nuevamente y los gritos también.

Los Miller fueron en su auto hasta el hospital, yo me dediqué a llevar a Jake y a Nanny a casa. Luego, antes de llegar a la entrada de la casa de Cody él me dijo:

-Tranquilo, hermano, todo va a solucionarse.

Asentí dudoso. En serio espero que lo que dice en algún momento se haga realidad.

Arranqué nuevamente el auto y acelero ligeramente haciendo rechinar las ruedas en la acera. Mi mirada se perdió en el paisaje mientras iba a la comisaría a informar que el caso estaba resuelto.

Prendí la calefacción, no sabía si temblaba por el frío o por todo lo que me estaba pasando.

June era una persona que en tan poco tiempo había tomado un gran cariño e importancia en mi vida, y no podía efurmarme de la suya así como si nada. Juro que cuando encuentre al hijo de puta que hizo esto, lo golpearé de tal manera que no quedará lugar vacío de moretones en su estúpida cara.

¿Por qué me pasa esto a mí? ¿Por qué por segunda vez?

Cuando tenía al rededor de 14 años, Mabel Rast se había convertido en mi novia unos días antes del baile de segundo año. Ella era una hermosa castaña de ojos oscuros, inteligente y graciosa, pero yo no era el mismo que soy ahora, yo era un ser que lo único que guardaba en su corazón era rencor y odio, así que el amor no era un sentimiento que yo experimentara muy bien.

No le digas a mamá [editando]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora