22. El Primer Día Del Resto De Mi Vida.

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Narra Jim.

- Yam, ten cuidado con Luna.- le advertí por última vez a la rubia antes de retirarme corriendo. Para mi suerte, tropecé con Nico quien me observó como si fuera un fantasma.

- Ten más cuidado.- me indicó incómodo por la repentina cercanía.

- Sí, lo siento, no es mi intención hacer que tu novia se moleste.

- No tengo novia.

- Luna anda diciendo que andan en algo.

- Sí, es verdad, pero no somos novios.- decía mirándome un momento. - ¿Seguís con Ramiro?

- No, acabamos todo apenas Yam se enteró, solo somos amigos.

- Ah, qué pena que Yam tuviera que ser herida para que te dieras cuenta de lo correcto.- su voz sonaba arrepentida.

- Adios.- me aparté cuando él me tomó de las muñecas.

- Perdón, Jim. Estoy siendo algo duro con vos.

- Esta bien, descuida, lo merezco.- suspiré.- Te quise como a nada más, como al respirar, como el fuego al viento en una fogata, realmente soy yo la que debe disculparse, así que no te preocupes.- dije sin admitir que aún lo quiero.

- Quizás deberíamos salir a tomar algo algún día.

- Dudo que a Luna le agrade la idea.

- Luna es muy simpática, dudo que le moleste.

- No pudo confiar en Nina y Matteo, no me sorprendería que sospeche algo entre nosotros...

- Ella sabe lo que siento por vos y lo que siento por ella.

- Claro...- bufé retirándome sin más destino que el camino en soledad.

- Jim...- me llamó Ramiro.- Necesito hablar contigo.

- Ya queda poco por decir.- le dije. Y poco para recordar, pensé ya que nuestra relación fue breve. Mientras lloraba a rios porque sabía que había arruinado todo desde que me besé con Ramiro.

- Oye, ¿qué tienes?- me preguntó mientras mis lágrimas se amargaban aún más, ocultando mis palabras de lamento.

- ¿Qué quieres hablar?

- Quiero un consejo para recuperar a Yam.

- Pues... quizás Gastón te pueda ayudar mejor que yo. - dije notando que se había hecho de noche, y la luna brillaba en el cielo, provocando que mis lágrimas aumentaran tras recordar a Luna y Nico.

- Jim, ¿qué te pasa?

- Olvídalo ¿sí? Nosotros fuimos en la vida del otro un baile, y Yam era nuestra canción, ahora sin ella somos un baile sin canción.

- No me estas respondiendo. ¿Es por Nico?

- ¿Por qué no me dejas sola? Vete a pedirle ayuda a Gastón, o a Luna quien parece ser su nueva mejor amiga.

- ¿Por qué a Gastón?

- Porque a Yam le empezó a gustar Gastón.- declaré, no hizo falta que ella lo dijera. Lo noté a kilómetros de distancia. Yam no suele enamorarse de cualquiera de la nada, estoy segura que la influencia de Luna la está manipulando.

- ¡¿Qué?!

- Ahora vete, que estoy segura que a Yam no le agradará emcontrarnos aquí al salir del Roller.- indiqué señalando la puerta de entrada que acababamos de pasar.

- Oye, creí que acordamos seguir siendo amigos.

- Sí, pero necesito estar sola.- iniciar el primer día del resto de mi vida en soledad.

Al día siguiente, fui al Blake y encontré a Luna empujando a Yam para que fuera a hablarle a Gastón mientras este hablaba con Nina. Qué raro que Matteo no llegara aún.

- Hola, Gastón ¿pensaste mi propuesta de cantar juntos en el Open?- preguntó Yam nerviosa.

- Chicas, se les hace tarde, será mejor que vayamos yendo cada uno a su clase.- interrumpió ¿Ámbar?

- Sí, Ámbar tiene razón.- asintió Nina. - Nos vemos luego.- le sonrió a Gastón posando sus manos sobre su cuello y besándolo mientras su novio la abrazaba de la cintura.

- ¡A clases!- dijeron Ámbar y Yam apartándolos yendo cada uno con su compañero de curso.

Aquí pasa algo extraño, sin dudas. Yam y Ámbar parecen querer llamar la atención de Gastón. En el caso de Yam, sé lo que se trata, al menos tengo una idea. Pero Ámbar... está con Simón ¿ y si se tratara de hacerle una escena de celos a Matteo? Ay, es verdad, él no estaba. A todo esto ¿dónde estará?

- Nina ¿podemos hablar?- le llamé apartándola de Yam.

- Pero miren qué coincidencia, ustedes son las amigas robanovios.- decía Luna.

- No le robé el novio a nadie.- declaró Nina cruzándose de brazos.

- Luna no terminó con Matteo por nada.- señaló Yam.

- Pues no, terminó con él porque no sabe confiar ni en su mejor amiga.- declaré.

- Ex mejor amiga.- dijeron Luna y Yam.

- A mí tampoco me fue muy bien confiando en ciegas en mi supuesta mejor amiga.- agregó Yam.

- Me equivoqué ¿de acuerdo?- dije con los ojos humedecidos.

- Así que sabías que lo hacías era malo y aún así lo hiciste.- declaró Luna provocando que llore.

- Al menos, ella sabe reconocerlo.- replicó Nina.- Vamos, Jim, hablemos tranquilas en otro lado.- dijo guiándome a un par de asientos desocupados, lo más lejos posible de Yam y Luna. - No las escuches, Yam solo está enojada y Luna...

- Luna está complotando en tu contra, yo que tú, tendría cuidado.

- ¿De eso me querías hablar?

- No, de Matteo.

- ¿Vos también?- suspiró.- Ya me está cansando que todos cuestionen mi amistad con él.

- Quería saber por qué no vino hoy.

- Ah... eso... Fue al médico. Pero vendrá más tarde. ¿Por?

- Curiosidad.- admití.

Cambio De Roles 2|GastinaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora