47. Yes I Do.

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Narra Ramiro.

Estaba tranquilo en el Roller cuando de pronto vi algo que llamó mi atención. Yam hablaba con Matteo sin Luna presente, lo cual algo me hizo presentir que sucedía algo, y fuera lo que fuere, no me gustaba. Ambos cargaban sus guitarras, lo cual podía significar que estaban ensayando para presentarse juntos en el próximo Open Music, pero no me convencía. Yam NUNCA había mostrado interés en presentarse con Matteo, ¿por qué ahora sí? ¿Será parte de un plan de Luna? No me agrada la idea de que Luna utilice a Yam para que ella le arregle su relacion con Matteo. Luna es grande y debería resolver sus problemas con Matteo ella misma.

Cuando menos lo esperaba estaban coordinando con sus guitarras una hermosa melodía.

-Hold me close, take my hand. Let's be more than just friends. All I want Is to have you with me.- cantó Matteo.

-When you're here I feel blessed. Send to God all my best just because He gave you all to me.- continuó Yam.

-And the sun is shining – siguió el italiano.

-And you'll walk with me.- se destacó Yam.
-I will never run away, promise I will stay.- cantaron a la par.

-Here with you...- armonizó Yam encontrandome con su mirada. -And I will say one day that I do.- vocalizó volviendose a Matteo.
-Give my heart and my whole life to you.- entonó él.
-We will laugh we will cry as the years all pass by. We'll still say.- armonizaron juntos.

- I love you.- sonrió Matteo.
- Smile to me, makes me smile. Let's just stare for a while. How could I live my life without you?- cantó Yam.
- I love you and those jeans. You're so simple to me and I love all the things that you do.- fue el turno de Matteo. - And you make me dizzy...

- Make me lose my breath...- armonizó ella.

- I adore the way you sing never on the key. Sing to me.- cantaron al unisono.

-And I will say one day that I do.- se destacó Matteo.
- Give my heart and my whole life to you.- continuó Yam.
- We will laugh we will cry as the years all pass by we'll still say... I love you.- entonaron juntos.
- I love you...- concluyó ella con su melodiosa voz.

- ¿Se puede saber qué están haciendo?- pregunté al ver que Matteo posaba un beso en su mejilla.

- Cantando, ¿no ves?- respondió el italiano burlón.

- ¿Por qué no cantas con Luna o Nina?- cuestioné aturdido.

- ¿Algún problema con la voz de Yam? Personalmente, creo que no hay nadie mejor para esta canción.- contestó sonrojando a Yam.

- Matteo, déjalo.- pidió ella interviniendo viendo que en mis ojos había más que confusión.

- De todos modos, ya se me cansaron los dedos, ¿qué te parece si vamos a otro lado?- ofreció Matteo.

- Espera ¿qué?- cuestioné incrédulo.

- Buena idea.- asintió ella tomando su mano e ignorándome olímpicamente.

- ¡Alto los dos! ¿Luna sabe que salen juntos?

- Luna y yo terminamos hace tiempo.- señaló Matteo.

- Además ella me incitó a salir con otros chicos.- afirmó la rubia.

- Sí, pero no creo que se refiriera a su ex.- repliqué.

- Pues ese no es problema tuyo.- me contestaron a la vez sonriendose entre ellos.

- Vamos, Matteo.- decidió Yam guiandolo hacia la salida.

- ¡¿Qué?!- cuestioné paralizado convencido de que había presenciado una pesadilla. Si Yam estaba interesada en Matteo, ya no habría vuelta atrás. El aire en el Roller se volvió de pronto escaso, sentía el pulso de mi corazón recorrer mi cuerpo con la intensidad de una tormenta. 

- ¿Ramiro?- fue lo último que llegué a oír antes de derrumbarme de espaldas.

Abrí los ojos desorientado, ¿cuánto tiempo había estado inconciente? Miré a mi alrededor, estaba recostado en un sillón del Roller con un termometro en mi axila izquierda.

- Despacio.- me indicó Gastón al verme levantarme.

- Oh, amigo, no sabes la pesadilla que acabo de tener, Yam y Matteo estaban saliendo juntos...- dije risueño hasta que Gastón se volteó a Nina con preocupación.

- Eso no fue un sueño, Ramiro.- me dijo Nina posando una mano sobre mi frente mientras me maldecía internamente. - Toma un licuado...- agregó intentando ser amable.

- No me siento bien.- admití.

- Es lógico, te diste un gran golpe en la cabeza.- asintió ella.

- ¿Cuánto tiempo estuve...?

- Una hora.- dijo Gastón al percatarse que no sabía cómo definir mi estado de inconciencia absoluta.

- ¿Quieres contarnos lo que te sucede?- consultó Nina.

- Creo que es bastante obvio.- suspiré frustrado.

- Creo que te haría bien hablar con alguien de lo sucedido.- insistió ella.

- Nina...- la intentaba detener Gastón notando mi incomodidad.

- Hablaré con Gastón.- decidí. - Pero más tarde, ahora solo quiero ir a casa a descansar.

- ¿Quieres que te acompañemos?- ofreció Nina.

- ¿No deberías estar ofendida conmigo por excluirte de la conversación?

- Sé que tendrás tus motivos, además Gastón es mejor escuchando que yo.- respondió dedicandome una sonrisa y luego besando la mejilla de su novio recordandome al beso que Matteo le había dado a Yam en el mismo lugar, se me formó un nudo en el estómago.

- ¿Me acompañas?- le pedí a Gastón.

-De acuerdo.- asintió él despidiendose de Nina y siguiendome en lo que le relataba mi punto de vista de lo sucedido.

- Solo hay algo que no entiendo.- declaró Gastón.

- ¿Qué?

- Si tanto quieres a Yam, ¿por qué la lastimaste en primer lugar?

- Pues no lo sé, fui un idiota, la amo pero si se está fijando en Matteo no tengo oportunidad. No sé cómo haces tú para tener tanta seguridad con Nina siendo ella su mejor amiga.

- Ellos se ganaron mi confianza.

- ¿Algún consejo?

- Deja de hacer estupideces, sé un buen amigo de Yam y apoyala en sus decisiones, aunque no te gusten del todo.- indicó.

- Eso fue bastante directo, creí que serías más cuidadoso con tus palabras por tu caracteristica timidez.

- Supongo que pasar tanto tiempo con Nina tiene sus ventajas.- rio.

Cambio De Roles 2|GastinaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora