69. No Bailes Sola.

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Narra Yam.

Jim me contó que ahora Nina se estaba quedando a dormir en su casa dado que Gastón había descubierto que ella y Matteo se besaron. Era tarde cuando me lo dijo así que decidí que al día siguiente lo visitaría ya que no quería ser invasiva. Le mandé un mensaje preguntandole cómo estaba pero me quedé dormida antes de recibir respuesta.

Soñé que estaba en el escenario del Roller con un vestido rojo y la Roller Band acompañandome con sus instrumentos.

- Volver al pasado no tiene mucho sentido. No sé qué ha pasado esto nunca lo había sentido...- canté cuando me encuentro a Gastón a mi derecha tomandome de la cintura. - Tú estás a mi lado y me olvido que estoy con él, siento mil cosas en la piel, yo sé que nunca has sido infiel...

No bailes sola, no te arriesgues sola... déjate amar que nos llegó la hora.- me sonreía él bailando conmigo.

- No bailo sola, yo nunca bailo sola... te quiero besar, intentémoslo ahora.- cantaba apartandolo  resistiendo el deseo de saltar a sus brazos.

- Sigues con ese bobo al lado que no suelta el teléfono...- aparecía Ramiro cantando. -...que se queda sentado pero linda, conmigo no. Conmigo, tú sabes cómo son las cosas, parece una estrella, parece famosa...- entonó tomando mis manos.

- No tiene idea de lo que puede perder...- entoné volteandome hacia Gastón y yendo a abrazarlo.-... que tu sonrisa ya se fue y que a tus brazos yo llegué...

- ¿Qué tengo qué hacer? pa que te vuelvas mi mujer. Si tú estás con otro que no te sabe querer.- me dedicaba Ramiro.

- ¿Qué tengo qué hacer? pa que te pueda convencer si tú estás con otra que no te sabe querer.- le cantaba a Gastón.

 - No bailes sola, no te arriesgues sola... déjate amar que nos llegó la hora.- vocalizaba Ramiro intentando que baile con él.

- No bailo sola, yo nunca bailo sola... - entoné apartandolo. -... te quiero besar, intentémoslo ahora.- le insinuaba Gastón.

- Que no me escriba, que no te llame, si estamos solos que nadie nos separe...- se destacó Gastón tomando mis manos.

- Tan sólo verte cambió mi suerte, sé que no me arrepentiré de conocerte.- canté a la par con él.

- Quiero amanecer en tu cama, no puedo esperar a mañana... si el mundo se va a acabar no perdamos el tiempo ya...- armonicé cuando desperté.

- Un poco mejor, gracias a Simón y Ámbar. Gracias por preguntar, Yam.- me contestó Gastón por mensaje. Vi que había respondido hace unos segundos, entonces decidí llamarle.

- ¿Queres que vaya para hablar?- le pregunté.

- No tengo ganas de seguir dandole vuelta al asunto, pero creo que voy aprovechar que no tengo distracciones para aplicar para una beca.- me explicó, sonaba demasiado tranquilo para haber terminado con Nina.

- ¡Eso es genial, Gastón! Seguro la conseguís, sos un genio.- le alenté.

- Gracias, y supongo que te debo una disculpa.- dijo arrepentido.

- ¿Una disculpa?- repetí sin saber a qué se refería.

- Porque quisiste advertirme de Matteo y no te hice caso.- había olvidado por completo eso, ya que luego pudimos seguir siendo amigos. - Sos una buena amiga, Yam.

- Descuida, eso quedó olvidado.- sonreí aunque no me pudiera ver.

- Si queres luego nos vemos en el Roller a patinar un rato.

- Eso estaba pensando, hacía rato que no patinabamos.

- Se ve que estamos conectados.- bromeó él, aunque parte de mí creía que era cierto.

- Bueno, avisame si pasas por el Roller, espero verte.

- De acuerdo, Yam. Nos vemos.- me saludó.

Sé que era pronto para pensar en tener citas con Gastón tras su reciente ruptura, pero que me deje estar para él significa mucho para mí.

Esa tarde estaba bailando en la pista mientras esperaba a Gastón. De pronto, llega Ramiro y empieza a seguir mis pasos.

- No bailes sola, linda.- me dijo él sorprendiendome. ¿Acaso podría ser posible que él tuviera algo que ver con mi sueño? Sé que no, pero me pareció una gran coincidencia, como si inconcientemente hubiera una conexión entre nosotros.

- No bailo sola, estoy esperando a Gastón.

- ¿No te enteraste? Terminó con Nina, debe estar deprimido el pobre...

- Sí me enteré, y para que sepas, él me invitó a patinar con él.

- Pues se ve que se arrepintió porque no lo veo aquí. No te valora si te deja plantada.

- No tiene sentido.- dije yendo a mi celular donde tenía un par de mensajes de Gastón diciendo que se había olvidado que tenía un turno del dentista que había olvidado por completo.

- No vendrá ¿cierto?- adivinó Ramiro.

- Dejame sola.- le pedí frustrandome.

- ¿Qué tengo que hacer para que me dejes ser tu amigo?-me pidió el chileno.

- ¿Enserio queres ser mi amigo?

- Pues sí, sería un tonto dejarte ir completamente de mi vida.- me contestó. Ok, lo admito, fue tierno, pero es dificil confiar en él.

- De acuerdo, pero estarás a prueba.

- Gracias, Yam, no te decepcionaré.- me sonrió. - ¿Quieres que vayamos por unos batidos?

- Bueno.- accedí, total no tenía nada mejor que hacer.

Cambio De Roles 2|GastinaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora