Sinopsis
Amanda Farber empieza una nueva etapa de su vida... La universidad, su único objetivo era estudiar sin involucrarse sentimentalmente con las personas que la rodean; ya que en el pasado había aprendido a no confiar, a no entregar su corazón...
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Finalizó la semana de exámenes, y tuve unas lindas vacaciones, ahora estoy cursando el segundo año de Universidad, no puedo creer como ha pasado tan rápido el tiempo, pero vamos a lo que realmente todos quieren saber EVAN.
Llegué temprano junto con Angélica, apenas bajamos del auto lo vi, él se detuvo con su fría expresión neutra en el rostro y yo le sonreí inevitablemente, subí por las escaleras y me dirigí al Laboratorio a recibir mi primera clase del semestre.
Al día siguiente después de clases las chicas y yo nos encontrábamos en el bar aburridas, unos minutos después apareció el otro Evan mi amigo del coro.
-¿Qué hacen señoritas? nos preguntó.
-Nada... Aburridas, respondió Angélica.
-¿Jugamos Billar?
-Bueno, vamos, me animé, la verdad es que no tengo ni idea de como jugar billar.
Fuimos al coliseo y empezamos a "jugar"
-La verdad es que no tenemos ni idea de como jugar billar, le confesé a mi amigo del coro.
-Yo tampoco sé jugar, me secundó Angélica.
-Tranquilas yo les voy a enseñar, nos dio ánimos Evan.
Empezamos el juego y Angélica aprendió muy rápido, yo como siempre, lenta en aprendizaje, jugaba por jugar y en unas acertaba por pura suerte. Evan con mucha paciencia me explicaba como debía coger el Taco y hacer unos tiros decentes.
Angélica empezó a mejorar y se defendía en el juego, yo realmente daba lastima y creo que Evan estaba perdiendo la paciencia.
Justo en el momento que me tocaba jugar escuchamos una voz desde la parte de abajo, ya que nos encontrábamos en el segundo piso del coliseo.
-¡Oye Evan, por qué estás jugando sin mi!
Yo trataba de concentrarme en el juego, pero esos gritos interrumpieron mi concentración, así que me voltee a ver quién era.
Evan; mi amigo del coro, se apresuró a devolverle el gritó
¡VEN A JUGAR CON NOSOTROS!
Yo me quedé fría se trataba de Evan Anderson, era él!
«Corre antes de que él llegue»
Evan subió corriendo por las escaleras hasta llegar a nosotros, yo ni siquiera podía respirar o parpadear, me empezaron a temblar las manos, las rodillas y todo.
« Demasiado tarde »
Era mi turno y no quería hacer el ridículo.
-Vamos Amanda es tu turno, dale tu puedes dijo el otro Evan
-Si dale, lo apoyó Angélica.
-No, eh, nno nno, puedo... Toma hazlo por mí, le entregué el Taco a Angélica
y me puse detrás de ella.
«¡Oh vamos, no puedes ser tan tímida! »
« Es que a duras penas puedo hablar »
« Espero que no se de cuenta que me están temblando las rodillas »
« ¡Rayos porque solo miro al piso!»
Evan Anderson tomó el Taco y nos dio la vencida más grande que he podido tener en mi vida, era un total profesional en el Billar. El tuvo el primer, segundo y tercer turno, luego le tocó a Angélica pero ella insistía con que yo lo intente, me negaba rotundamente hacer el ridículo, a donde ella se movía yo iba detrás, estaba patéticamente nerviosa y un poco sonrojada.
Nunca había tenido tan cerca a Evan, lo tenía al lado, podía ver cada detalle de su rostro, su cabello, sus ojos y lo bonito que es, sin embargo el nunca me dedicó una mirada, su mirada puesta en el juego dispuesto a vencernos y lo logró, nos re ganó pero se quedó con ganas de seguir jugando.
- Juguemos otra partida escuché decir a Evan Anderson.
« Si, si , si, bueno yo no juego pero siii »
-No, ya tenemos que ir a clases le respondió el otro Evan
-Pero el profe siempre llega tarde, una partida más, insistió Evan Anderson.
-No, ya vámonos! con voz firme le contestó el otro Evan, ¿Chicas una fotito antes de irnos?
-Eh.. Bueno, esta bien, respondimos
« Tendré una foto con Evan Anderson»
« No cantes victoria... »
Apenas escuchó la palabra foto vi cómo en menos de dos segundos Evan Anderson bajaba por las escaleras.
Nos despedimos del otro Evan, cogimos nuestras mochilas y también salimos del coliseo.
Entramos al baño de chicas y nos pusimos a evaluar la situación, básico ¿no?
-Todo fue tan rápido que no lo puedo creer, dije emocionada.
-No puedo creer lo tímida que estabas, me dijo Angélica.
-Siento haberme escondido todo el tiempo tras de ti.
-También la culpa es del otro Evan, por educación tenía que habernos presentado a su amigo, así no se ponía incomoda la situación Amanda ¿no crees?.
-Si es verdad, y el otro que se va en el momento de la foto, porque es así.
-No sé, quizá le dio tanta vergüenza como a ti.
-Pero Porque, porque, porque, porque; lo repetía como lora mientras salíamos del baño y Evan bajaba por las escaleras frente a mi, pero porque es así... Me escuchó decir.
« Siempre, metiendo la pata, espero que no haya escuchado el resto de la conversación en el baño»
Bueno ya me vinieron a ver nos vemos mañana amiga, se despidió Angélica.
En fin ese fue un gran día nunca lo había tenido tan cerca, en mi circulo social, pero no sé porque no pude controlarme y me puse en modo introvertida, quizás le di una mala impresión, Evan Anderson realmente no soy así, suelo ser más divertida y muy extrovertida, pero tal vez me gustas tanto que me dejas fría, sin poder mostrarte quien realmente soy, ojala algún día puedas conocer quién soy y no te arrepentirás.