Bucky🌚

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Estaba sentada con Bucky en el sofá, yo estaba en su regazo con la cabeza en el hueco de su cuello, mientras que él me sujetaba posesivamente la cintura con una mano, y con la otra acariciaba mis muslos descubiertos, ya que sólo llevaba unos pantaloncitos y una camiseta suya, él llevaba unos pantalones de algodón y el pecho descubierto. Cualquiera que nos viese diría que éramos una pareja, pero simplemente nos gustaba disfrutar de la compañía del otros sin complicarnos mucho, hacíamos y decíamos lo que sentíamos.

En ningún momento fuimos realmente solo amigos, una chispa saltó entre nosotros desde la primera vez que nos conocimos. Nos entendíamos el uno al otro, se podría decir que la oscuridad nos unía, aunque nunca indagamos mucho en eso. Nos hacíamos bien y eso era lo único que importaba.

De repente sentí que la mano que Bucky tenía en mis muslos empezó a subir y meterse por debajo de mi camiseta, o suya, hasta llegar a mi pecho. No se le complicó mucho porque no llevaba el sujetador, empezó a apretar y estirar mi pezón mientras besaba delicadamente mi frente, algo raro porque el normalmente es más "salvaje" y "duro". Siguió con sus pellizcos hasta llegar a un punto en el que ya no pude más y me puse a lamer y morder su cuello, ese era uno de sus puntos débiles después de que le gimiera cosas sucias en el oído. Me incorporé y puse mis piernas a cada lado de su cintura, él seguía torturando mi pezón y añadió la otra mano, esta vez para torturar ambos, sentí su erección crecer debajo de mi feminidad y empecé a restregarme ligeramente encima suyo.

Me cogió en brazos y yo enrede mis piernas en su cintura presionando mi feminidad con su erección. Él gruñó y puso sus manos en mi trasero mientras lo apretaba con fuerza, sobre todo con su brazo metálico el cual empezó a querer cuando de sexo se trataba.

Llegamos a mi habitación y me tiró a la cama, vi sus ojos llenos de lujuria, ya sabía lo que me esperaba, me cogió las manos y las puso encima de mi cabeza mientras que con la otra mano arrancó la camiseta de mi cuerpo, dejando mis pechos al aire. Empezó a morder y lamer mi cuello y pechos dejando marcas por todos lados.
Me soltó las manos y en un rápido movimiento me puse encima suyo. Él ya estaba casi desnudo, como yo, sólo  llevábamos la parte de abajo de nuestra ropa interior. Para torturarlo me puse bruscamente sobre su amigo y empecé a moverme rápido, luego me acerqué a su oído y usaría su punto débil en su contra, para volverlo loco empecé a gemir en su oído:

-¿Se cree suficiente hombre como para poseerme, soldado?- casi no pude terminar porque el ya había perdido la cordura.

-Acabas de provocar al diablo, muñeca, te la voy a meter y te voy a follar, tan duro que...- antes de que terminara lo interrumpí.

-Me parece que solo sabes fanfarronear- susurre con una sonrisa de suficiencia, me arrepentiría.

Me quitó la ropa interior, más bien la arrancó, luego la suya y me embistió de manera brusca, empezó a moverse cada vez más rápido, no dejaba de gemir y gritar su nombre en cada embestida, al igual que él.  Después de unas embestidas más me cogió y me puso encima suyo para que lo montará mientras me agarraba el cuello con su brazo metálico y clavaba sus uñas en mi cintura con la otra mano. Empecé a moverme más rápido gracias a su ayuda. Seguí moviéndome hasta llegar juntos al tan ansiado orgasmo. Me dejé caer en su pecho mientras salía de mi y me dejaba a su lado, yo me giré y le di la espalda para que me pudiese abrazar como siempre hacía, ponía sus manos en mis pechos mientras me besaba el cuello y me susurraba un "Buenas noches, muñeca" en el oído.

One-Shot MarvelDonde viven las historias. Descúbrelo ahora