-Estoy harta, harta de intentar superar esta mierda. Tienes que recordar, se que no es tu culpa pero joder, me duele- dije enfadada mirando a Bucky.
Tenía una idea, para hacerlo recordar, era la única opción que me quedaba.
...
Tenía a Buck de copiloto mientras yo conducía hacia nuestro primer destino.
-¿Dónde vamos?- preguntó.
-Ya lo verás y no me mires así, no te voy a matar- dije al ver su mirada ligeramente intranquila.
Después de un largo camino llegamos, era un lago a las afueras de la ciudad. Era un lugar apartado y escondido entre la vegetación. Un lugar el cual solo sabrías ir si conocieses el sitio a la perfección.
-¿No te suena?- pregunté.
-No, ¿por que?- dijo.
-Aquí fue nuestra primera cita- me miró sorprendido y triste, le dolía no poder recordar, lo sabía-. Fue precioso, era de noche, había Luna llena. Recuerdo que después yo tuve la increíble idea de bañarnos en el lago y tú la de darnos un beso bajo el agua, casi nos ahogamos- reí amargamente al recordarlo.
-¿Qué éramos?- preguntó, no me sorprendió que lo hiciera.
-Ya lo descubrirás.
...
Segunda parada, un bar ambientado en los 40s.
-Aquí fue cuando quise darte una sorpresa por tu cumpleaños. Te traje aquí para que recordaras viejos momentos- empecé a explicarle mientras tomábamos unos cafés en una de las mesas de al lado de la ventana-. Recuerdo que me obligaste a bailar swing contigo, fue muy gracioso, todos los ancianos nos miraban con ternura. Seguramente les recordábamos a ellos. Luego, cuando nos cansamos, volvimos a casa comiendo un helado-. Finalice mirando las calles de NY a través de la ventana.
-¿Qué éramos?- volvió a preguntar.
-Lo descubrirás tu sólo al final de nuestro recorrido- respondí-. Aunque te conozco y se que no dejarás de insistir.
...
Tercera parada, una cabaña en medio de la nada.
-Aquí fue donde veníamos cuando necesitábamos un poco de relajación y tiempo para nosotros, para decirlo de alguna forma- dije mientras me sentaba junto a Bucky en un sillón que había en el porche-. Recuerdo que aquí fue cuando decidimos ir más allá de los besos, supongo que me entiendes, fue una noche que iba a ser como las demás, nos fuimos a dormir. En la madrugada tu tuviste una pesadilla, yo como siempre, estuve allí para ti. Una cosa llevó a la otra y bueno, pasó. Esa noche por primera vez te olvidaste de tu brazo y ambos disfrutamos- conté levemente sonrojada, no aguantaba más, me torturaba a mi misma intentando hacerlo recordar.
-Vaya ¿Estábamos juntos?-preguntó.
-Pronto lo sabrás, dos paradas más.
...
Cuarta parada, un parque natural, sólo había tranquilidad.
-Aquí fue donde se nos ocurrió ir para salir un poco de la rutina y poder dar un tranquilo paseo, junto con Steve- dije mientas caminábamos por uno de los senderos-. Recuerdo que te pusiste celoso porque Steve me hacía reír todo el rato y tu te enfadaste con él, diciéndole que era tuya. Quitando tus celos fue una tarde divertida y agradable. Esa tarde también recuerdo que fue la primera vez que me dijiste que me amabas.
-¿Que éramos?- preguntó.
-Esta va a ser la última parada, falta poco.
...
Quinta y última parada, un mirador con la puesta de sol y la playa de fondo.
-Aquí fue donde me llevaste para ver la puesta de sol y darme una sorpresa- dije mientras escuchaba como las olas producían un sonido tranquilizador y miraba como la puesta de sol teñía el cielo de distintos colores-. Recuerdo que exactamente hace 3 años atrás, yo me apoyé en esta barra y tu te colocaste detrás abrazándome por la cintura. Te separaste de mi y yo me giré para ver porque... Te... tu estabas de rodillas con una cajita de terciopelo negro en las manos y con una de tus típicas sonrisas de Galán. Yo estaba muy sorprendida ¿y quien no?... luego tu pronunciaste las siguientes palabras 《¿Me concederías el honor de pasar el resto de nuestra vida juntos?》Obviamente te respondí que si, no recordábamos haber estado tan felices, por fin nos íbamos a casar. Supongo que ya sabes la respuesta.
-Prometidos...-susurró sorprendido. Por un momento vi dolor en su mirada.
Él estaba en shock, antes de que preguntara nada, me fui al coche. Esta situación me rompía en pedazos y necesitaba estar lejos de ese panorama.
-Para- me retuvo.
-¿Qué pare? No puedo, llevo mucho tiempo guardándome todo, no puedo ser fuerte siempre. ¿Por que no me recuerdas? ¿Por que tienes que recordar a todos menos a mi? Soy, era, tu prometida. ¿Por que no puedo ser feliz?- grite frustada, mientras seguía llorando-. Estoy harta, harta de intentar superar esta mierda. Tienes que recordar, se que no es tu culpa pero joder, me da rabia que a pesar de todo ese amor no seas capaz de acordarte de nada.
Él sólo me miraba sorprendido y triste.
-Lo siento- susurró- siento no recordar nada, siento hacerte daño, lo siento por todo.
-Eso no cambia nada. Te amo joder, te amo- sus ojos estaban conteniendo las lágrimas, pero se rompió también y sollozo-. Te tengo que dejar con Steve en la Torre, le diré que no ha funcionado. Por primera vez después de tantos años me rendiré, no puedo hacer nada ya.
Antes de que pusiera en marcha el coche mientras los dos sollozábamos, me cogió la cara con sus manos y me besó, se sentía tan bien, lo echaba de menos. Abrí los ojos al separarnos y vi un brillo en sus ojos, uno que hacía mucho no veía. Los dos teníamos lágrimas por toda la cara, los ojos hinchados y rojos y los corazones rotos.
-Quiero empezar de cero- esa frase esa jodida frase hizo que levantara la vista para mirarlo.
-Por mucho que quiera ya no puedo, es agónico- suspiré-. Tengo que dejarte ir.
-Entiendo. Te prometo que haré lo que sea para volver a ser lo que era- vi la determinación en su cara, pero ya era en vano.
Nada lo traería de vuelta, él ya no podía recordar y no lo haría, lo sabía. Ese fue el trato, pensé que a lo mejor habría algún error, pero no fue así. Hydra cumplió con su palabra, mi vida a cambio de su amor incondicional, ¿qué mejor forma que arruinar a dos personas que dejando a una con el corazón roto y a otra con un vacío insufrible?
...
No aguanté mucho más la situación y decidí huir lejos. Necesitaba volver a nacer, rehacer mi vida y olvidar el dolor, dejé SHIELD. Me despedí de Steve y corrí sin mirar atrás, me merecía ser feliz de nuevo. Sabía que él siempre estaría en mi corazón, pero tenía que permitirme disfrutar de la vida que me quedaba.
5 años en el futuro...
El timbre de mi puerta me despertó desorientada, era insistente. Me levanté con la cabeza dando vueltas y fui a abrir. Cuando lo hice casi se me cae la cara al suelo.
-Te dije que recordaría, muñeca- era él.
