Al llegar al helipuerto ya tenía todo calculado. Había estado las dos horas de vuelo, ingeniándomelas para llevar a cabo mi plan. Ahora tenía que olvidarme de los pelirrojos por un momento y resolver otro problema mayor que me atormentaba. Pero antes, tendría que enfrentarme a la jefa Strauss.
Me esperaba en Quantico, frente a mi oficina. No pude evitar una mueca de asco cuando la vi mirando mi foto de cuando tenía cinco años.
-Agente James...
-Señora
-He recibido los informes sobre el caso Weasley y su... participación
-¿Y?
-Bueno... si está fuera del caso es por algo, ¿no?
-No sé por qué, sinceramente...
-Ah, ¿no lo sabe?
No soportaba a esa señora, con aires de arrogancia y superioridad. Siempre retándome. Ya había intentado sacarme del equipo pero era demasiado buena en mi trabajo como para conseguirlo. Pero esa vez me había arriesgado mucho. No estaba en mi mejor momento, y me estaba pasando factura.
-Se ha implicado mucho en el caso... y sabe que eso nunca es beneficioso...
-Lo sé, señora, por eso evito implicarme más de lo necesario...
-¡Ah! ¿Evita implicarse? Entonces explíqueme, ¿qué significa que uno de los afectados le dé un abrazo?
-No sé, ¡quizás que soy psicóloga y que ayudaba a esa familia a sobreponerse!
-Sí, sobretodo uno en concreto... Ronald Weasley, tengo entendido...
-¿Qué? No... ¡No! Ronald Weasley era uno más, era el único con el que podía hablar sin que se derrumbase... pero finalmente acabó por rendirse...
-Bueno, no es eso lo que los informes dictaminan... ya le advertí en su momento, que este trabajo le quedaba grande... No olvide que la recomendación de Jason Gideon antes era valiosa... pero ahora él no está en el FBI, por lo que su puesto pende de un hilo
¿Ganas de matarla? A mil. Pero tuve que contenerme, y ver como su sonrisa de satisfacción me dejaba por los suelos.
Salí de allí, caminando como siempre. Llegué a casa, dejando mis cosas en mi habitación. Decidí tomarme una ducha, y refrescarme. Estaría de vacaciones hasta que volviesen los demás del caso. Eso, si Strauss no decidía ponerme de patitas en la calle. No podía dejar de sentirme mal. Les había prometido que encontraría a Fred, pero no sería así. Ahora, no tenía nada que hacer. Simplemente, recordé mi plan, y llamé a algunos contactos, que podrían hacerme un favor.
-¿Hola? ¿Es el juez Bower?
-Sí, ¿quién llama?
-Soy Dylan James
-¡Oh, Dylan! ¡Qué alegría escucharte!
-Igualmente
-¿Ocurre algo con Sarah?
-Ah, no, no se preocupe. Sarah está perfectamente. Va mejorando un montón
-Entonces, ¿a qué se debe su llamada?
-Verá... quizás es una responsabilidad muy grande pero... necesito pedirle un favor...
-Dime, ¿de qué se trata?
-Necesito... Necesito que haga circular una información en la prisión Estatal de California...
-¿¿Quieres darle un mensaje a alguien??
-Sí. A mi padre. Quiero que sepa que estoy muerta
-¿COMO? Perdón, ¿escuché bien?
-Sí. Es... algo complicado. Quiero que piense que he muerto, para que así, deje de buscarme y deje de mandarme cartas, y se aleje de mi vida...
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Criminal minds
Fiksi PenggemarDylan Rose James es una famosa psicóloga, reconocida en Estados Unidos, que trabaja en el FBI, en la Unidad de Análisis de Conducta (UAC). Con su equipo, investiga crímenes y secuestros, ayudando a la gente a resolver sus asuntos. Lo que ella no s...
