La Gran noche que cambió todo

132 7 1
                                        

Un precioso vestido rojo arrugado. Zapatos altos rojos, y un bolso enlazado. Me estaba preparando, entusiasmada, para la noche que Ron me había prometido. Durante la noche anterior y el nuevo día, había estado pensando en qué sería esa sorpresa. No tenía ni una idea de lo que era.

Esa tarde, había ido de compras, y había comprado todo el modelito para esa ocasión. Estaba emocionadísima. Ya era de noche en la capital francesa, y Ron, que había estado preparándose en otra habitación del chalet, salió del cuarto, casi listo. Solo le faltaba la corbata.

-Dy... ¿podrías...? Wow... estás... preciosa

-Gracias... tú también estás muy guapo

-Podrías... ¿podrías atarme la corbata? Sabes que aún no sé cómo hacer el nudo...

Me acerqué a él, y agarré la corbata. Hice el nudo,rnnotando cómo me examinaba con la mirada. Cuando estuvo listo sonrió.

-¿Vamos? La cena nos espera

Cogí el bolso, agarré su brazo y nos fuimos. Desde que habíamos llegado, aún no habíamos ido ni en coche, ni en bus ni de ningún otro modo que no fuera andando. Estábamos enamorados de París, de sus lugares, calles y edificios. Y verlo todo al caminar era algo realmente increíble.

Después de unos veinte o treinta minutos caminando, sobre la colina del barrio de Montmartre, llegamos al increíble edificio. Sin duda,r Ron sabía que mi película favorita era la de 'Moulin Rouge'. Amaba esa película, la increíble historia de cómo dos personas tan distintas, podían amarse tanto en tan poco tiempo.

Entramos por la puerta, donde el maitre recibía a la gente.

-Bonsoir monsieur

-Bonsoir... je suis Ronald Weasley

-Bien. Laisse-moi voir... oh, oui. S'il vous plait...

Estaba impresionada. ¿Ése era Ron hablando francés? Le sonreí, agarrándome a su brazo. El maitre nos llevó a una de las mesas que estaban cerca del escenario. Allí, nos sentamos, y nos indicó que pronto traerían la comida, o eso dijo Ron.

-Dios mío Ron... no puedo creérmelo... este sitio, tú hablando francés... dime que no estoy soñando...

-Pues lo mejor está por venir...

Las luces descendieron de intensidad ligeramente, y empezó el espectáculo. Un cantante, con su piano, amenizaba la velada. Nosotros charlábamos, comentando las canciones, que eran muy conocidas. Después de hora y media, dieron un descanso y nosotros estábamos tomando el postre.

-Ha sido una noche fantástica, Ron. Gracias

-No me lo agradezcas aún...

Empezó a revolver en su chaqueta. Estaba buscando algo. Estuve mirado, pero al darse cuenta, Ron dejó de buscar. Tomó mis manos, y carraspeó un poco.

-Ejem... Dy... desde el día que te vi llegar, me tienes loco. La primera vez que sentí tu falta fue cuando te obligaron a marcharte, y desde entonces, sé que te amo. Los últimos meses han sido increíbles a tu lado... y me he dado cuenta, que quizás esto es arriesgado, porque sé que quizás en Washington no podría preguntártelo y sería imposible... pero mientras sea a tu lado, quiero que sea arriesgado para toda mi vida... asi que...

Metió su mano en el bolsillo. Sacó una pequeña caja y la abrió frente a mí.

-Sé que es muy precipitado... lo sé, lo sé y lo sé, pero siento que debe ser así. Yo no puedo vivir un día sin ti. Te amo y... creo que el apellido Weasley te quedaría muy bien...

Criminal mindsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora