¿La peor Navidad?

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Estaba tan enfadada con esta situación, yo...camila cabello encerrada con la imbécil de Jáuregui. ¿en que maldito momento termine en la casa de esta imbécil?, maldita nieve que me impide el paso, maldita naturaleza, malditas amigas y maldita Jáuregui. Odio todo y a todos, ¿justo yo tenía que terminar con ella aquí? Aghhh la odio tanto.

Pov.jauregui

-¿puedes dejar de pasearte? Harás una agujero en el suelo.

-¿puedes dejar de existir? Contaminas mi oxígeno.- tan solo rode los ojos y bufe.-¿¡Que!?

-¿tan hueca eres que no se te ocurre nada mejor?

-aja...porque hueca es tan...-alargo la palabra- rebuscado.-dije sarcasticamente mientras daba un paso hacia ella.

-al-cor-no-que- dije modulando con suma lentitud mientras me acercaba cada vez más a ella.

-tú...tú eres eso-  sólo reí ante sus palabras.

-ves que no te da.- finalmente me alejó de ella y me sente en el suelo como lo hacia hace algunos minutos. Ella bufo molesta y se sento en el sofá dando un golpe en el.- ¿di permiso para sentarte en mi sofá?

-¿pregunte si me habias dado permiso?

-¿pregunte si es que habias preguntado?

-aghh...seguimos así no terminamos más.

-buena excusa para disimular que no sabias como seguía.

-agh...eres tan exasperante- dijo realmente molesta mientras se levantaba del sofá hecha una furia, me encantaba tanto hacerla enfadar.

-me sorprende que conozcas esa palabra.

-¡¡¡aghh!!! Ya dejame en paz jauregui.

-me excita cuando dices mi apellido de esa forma.- dije mientras le guiñaba un ojo con la única razón de hacerla enfadar.

-eres una asquerosa Jáuregui.

-eso dices ahora- fui hasta la cocina y traje una manzana. No tarde mas de un minuto en ello.- se que me espías en las duchas.- dije mientras mordia mi manzana. No era cierto, sólo disfrute la cara de saco y furia que puso luego de ello.

-agh...jauregui como si tuviera mucho que mirar.

-la ropa oculta muchas cosas cabello. Por ejemplo tengo un pene y aquí no se ve ¿verdad?- dije mientras miraba mi entre piernas y luego reia.

-eres tan ordinaria, sucia, tan patán, tan gandúl, maja...- antes de que siguiera hablando me interpuse a sus palabras con un nuevo ataque.

-Te felicito, no sabía que conocías tantas palabras.- vi como empuñaba sus manos y las llevaba hasta su rostro para luego volver a bajarla hasta sus piernas y finalmente se sentó.

Seguí molestandola durante unos segundo, con un par de débiles insultos, y un par de bromas. Ella no prestaba atención lo que era extraño, ella solia responder a todo lo que yo decía. De pronto la sentí llorar Y me sentí mal, si yo era la razón de esas lágrimas sería capaz de darme un golpe en el rostro, por más que no nos llevemos no me gusta lastimar a las personas, no era la reacción que esperaba de ella.

-¡hey!¡hey!, ¿estas bien?- preguntó mientras me acercaba a ella, no oi respuesta de parte de ella, iba a poner mi mano sobre su hombro pero me arrepentí al instante.- lo siento, no quise hacerte sentir mal. Perdón.

-¿eres imbécil?¿de verdad piensas que lloró por ti?¿por algo que tú pudiste decirme?, no me importas en lo absoluto Jáuregui, nada de lo que hagas, digas, pienses, sientas, a mi podría afectarle, ¿lo entiendes?-ciertamente sus palabras me habían herido, precisamente hirieron mi ego.

-ah...estaba apunto de celebrar victoria. Supongo que eso me da más oportunidad para molestarte.- dije alejandome de ella sin embargo no paró de llorar. Me levanté y fui hasta la cocina para traer un chocolate.

-¿puedes parar de comer? Me pones nerviosa.- que irónico, yo estaba comiendo tanto porque estaba nerviosa.

-disculpeme su majestad por tener hambre, por comer en mi casa, por hacer lo que quiero. Olvidé que debo pedirle permiso su majestad.- dije mientras le hacía una reverencia.

-me puedes explicar como termine en este sucucho de mala muerte.

-claro, yo te explico se me olvida que tienes aire en la cabeza. Tus amiguitas, esas huequitas chiquititas- dije poniendo voz de idiota- te hablo asi para que entiendas- aclare- bueno esas, prefirieron tomar el autobús ellas solas y bueno el bus nos dejó abajo, y el taxi, el único que encontramos nos dejo a una cuadra de mi casa. ¿te cuadra eso?, era mas fácil caminar con la nieve una cuadra que estar todo el dia esperando un taxi que no pasaría, o caminar hasta la tuya que está a mil cuadras de aquí.

-deja de ser tan condescendiente.

-me sorprende la calidad de palabras que conoces.

- me sorprende lo imbécil que  puedes llegar a ser.- abrí la boca y fingi estar ofendida.

-¿cómo me dices algo así?¿no ves cuanto me lástima?

-eres tan...tan...no alcanzan las palabras para decir lo...

-¿lo genial que soy?¿lo linda?¿lo increíble?, lo se...indescriptible.

-si, sobre todo lo linda.- dijo mientras rodaba los ojos.

-¿vas a negar que mis ojos son hermosos?- dije mientras me acercaba a ella.- ¿no son hermosos?¿miralos bien?- dije acercándose tanto a ella que nuestras respiración se comenzaban a mezclar, no pareció inquetarle la cercanía se veía igual de segura que  antes.- al menos no lo niegas.- fui hasta la cocina y cogí un sándwich.

-en serio...si sigues comiendo saldrás hecha una bola de aquí.

-¿cuidas mi forma cabello?¿qué pasa? ¿disfrutas verla así?- ella sólo rodo sus ojos y negó con la cabeza.

- eres imposible Lauren, de verdad.- dijo tratando de ocultar una sonrisa pero que logré captar.

-¿te has reído de algo que he dicho?

-es que no se como se te ocurre tanta estupidez para contestarme.

-es un don.- ella volvió a negar y aproveché para hacerle una petición.- ¿por que no dejamos la pelea por hoy? Mínimo pasaremos la noche juntas, es Navidad, no quiero que sea asi.

-¿así como?

-gastando saliva con una hueca que no lo vale.

-¿como quieres no pelear si me insultas?

-esta bien, lo siento, fue el último. ¿trato?- dije extendiendole la mano.

-trato, pero no cogeré tu sucia mano, no se por donde habrá estado.

-pero yo se por donde le falta estar.- dije mientras le guiñaba un ojo y luego miraba su entrepierna.

-as-que-ro-sa- dijo mientras fingia una arcada.

- me refería al sándwich, pervertida.

-si por supuesto.

-no te tocaría ni aunque me pagaran.

-si por supuesto.

-no todos se mueren por ti

-de hecho nadie lo hace.- dijo mientras se recostada en el suelo. ¿Quien le hacía creer eso? Es una chica hermosa, todos mueren por ella en la escuela ¿qué habla?

en solo 3Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora