Lucas:
Apreté la mandíbula una vez más al recordarlo y lleve de nuevo el trago de whiskey a mi boca. ¿Por qué diablos no podía sacarla de mi cabeza? Es una jodida altanera, malcriada. Odiaba no poder tener el control sobre ella y para completarlo todo, se acercaba la bendita subasta. Y ella estará allí. Hubiese explotado si Jeremías hubiese aceptado llevarla.
Pude ver rabia pura en sus ojos cuando la tome de aquella manera. Juro, que cuando su vaso cayó estuve a punto de pedirle disculpas... pero cuando me respondió tan enojada todo a mi alrededor desapareció y un hueco se formó en mi estomago, no pude hablar; el nudo en mi garganta no me lo permitió.
Deje el vaso en el escritorio de madera oscura de mi oficina, tome las llaves de uno de mis autos y salí de casa sin informarle a Bruce, el ya debe estar descansando, son casi las tres de la mañana. Conduzco a toda velocidad importándome muy poco los límites de la ciudad. Al principio, no sabía a dónde iba, salí de casa con la necesidad de tomar un poco de aire, despejarme. Pero ahora y sin siquiera pensarlo estoy frente a la casa de Nadia Rossi.
Todas las luces de la casa están apagadas, no me sorprendería que estuviese descansando, mañana es el evento y estará de un lado a otro con mi hermana y Dallan. Pase más de una hora observando la casa, unas ganas inmensas de tocar y pedirle que bajara de inundaron, pero no, un nuevo rechazo de su parte me destrozaría un poco más de lo que estoy. Mire mi celular por más de veinte minutos debatiéndome entre llamarla o no, al final no lo hice.
—Señor... —Escucho y apenas y puedo abrir los ojos gracias al terrible dolor de cabeza que me invade —. Señor, debe levantarse, su traje ha llegado y necesita arreglar algunas cosas antes de ir al evento. —Es Bruce, está al borde de mi cama y apenas y puedo escucharlo. Asiento para que me deje en paz de una buena vez.
Para mi sorpresa es casi la una de la tarde, tengo unas diez llamadas perdidas de mi hermana, mi madre y Jeremías. Salgo de la cama y me dirijo al baño para tomar una ducha fría, joder, ayer me pase un poco de tragos. Comí lo más rápido que pude el desayuno que Vera preparo para mí y tome todo el café.
Bruce ya me esperaba fuera de casa junto al coche, iríamos a la barbería y luego a casa de Alana. Cuando llegamos al primer sitio fui atendido de inmediato, Verónica había reservado para mi, una de las cosas que más odiaba era esperar. Al salir de allí me dirigí a casa de mi hermana, ya son las tres de la tarde para este momento.
— ¡Dios! ¿Dónde pasaste toda la mañana? —No había entrado muy bien a la sala de estar cuando la escucho. Hay más de diez personas por todo el lugar caminando de un lado a otro, maquillaje y pinzas por todos lados.
—Estaba ocupado. —Digo, escaneando todo el lugar. La buscaba a ella, pero no estaba en ninguna parte. Mi hermana se levanta de la silla donde la estaban maquillando y camina hacia mí con una sonrisa burlona en sus labios. Tenía más de cien pinzas en su cabello.
—Ella no está aquí. Si quieres verla está arriba con Dallan. —La mire fingiendo confusión y negué.
—No sé de qué carajos hablas, pero debo irme, tengo que alistarme también. —Ella asiente sin creerme ni un poco y me entrega el discurso que diré esta noche. Como me gustaría evitar este día. Me prometí a mi mismo que no expondría a nadie más de la forma que la expuse a ella... a Daniela. Pero no, Nadia se ha metido en mí de una forma tan rápida y abrazadora que no pude detenerlo a tiempo.
Un traje gris oscuro fue el elegido, acompañado por una camisa celeste muy clara y una pajarita azul con algunas rayas del mismo color, pero más oscuras. Zapatos negros, perfume y el hombre que me ha cordado el cabello ha hecho un nuevo corte. Verónica se ha encargado de todo respecto a mí y lo agradezco, no hubiese podido con todo.
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Después de ti
Roman pour AdolescentsDespués del primer amor, llega el amor verdadero y eso lo experimenta el hijo del gran empresario Aarón Ferreyra cuando la que era su novia y su primer amor muere en un trágico accidente junto a la abuela de este. Resignado y sin ganas de conocer a...
