Capítulo 3

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~*Helena*~

Era temprano aún. Una mañana de un viernes sin problemas.

Rossie dormía plácidamente a mi lado. No pude evitar deleitarme con su cuerpo desnudo y tan bien torneado, esa carita preciosa y esa piel suave...

La dejé dormir, me encanta cuando descansa bien. Fui al baño y posteriormente me dediqué a hacer el desayuno.

- ¡Ay! Chiyo... Malcriado.

Lo esquivé por poco, cuando me dirigía a la alacena para sacar ingredientes.

Aún recuerdo el día en que debía irse. Rossie y yo fuimos al parque. Ella trepó, tan alto como la dejé, y abrió las manos para que se fuera... Desafortunadamente se fue a algunas ramas cercanas y luego volvió.

Así sucesivamente en los siguientes 5 intentos.

Intentamos dejarlo ahí, en la naturaleza... Pero al regresar a casa estaba ahí, en el árbol del patio.

Ya no tiene caso, vivirá aquí hasta que quiera irse, posiblemente nunca.

Ocasionalmente entra a la casa, sólo para verse reflejado en la ventanas o cantar junto a la radio.

- ¡Buenos días!- Exclamó una voz conocida y sentí un abrazo desde atrás.

- Buenos días, querida.

- No es justo, no me despertaste y cocinas tu sola...

- Rossie, tu sabes que amo verte dormir. También sabemos que tu día siempre es más ajetreado, necesitas descansar.

- Gracias, pero me gusta verte descansar también. En todo caso, tengo clases en una hora, no puedo quedarme dormida.

- Es tiempo suficiente para que te arregles y te lleve.

- Puedo ir sola.

- Pero también puedo ir contigo. Además necesito ir a comprar hojas extraoficio antes de ir a la oficina, puedo pasar por la librería frente a tu sede.

- Me impresiona enormemente cómo conectas cada cosa, e inventas cualquier excusa, para no dejarme ir sola.

Le pellizqué la mejilla mientras servía un par de huevos fritos en su plato.

- Eres una dulce e inocente nuevo ingreso, una bebé del primer semestre. Déjame disfrutar tu asombro al entrar en la primera semana de clases, antes de que tenga que levantarte y vayas a clases que no querrás ver.

Viró los ojos.

- Bien, disfrutaré de ver tu mejor lado durante todo el camino.

- Cuento con ello.- Le guiñé un ojo.

Unos besos entre arreglos usuales y salimos.

~*Rossie*~

Iba decidida, tenía que explicar conceptos sencillos, no me sentía como si me faltara algo...

- ¡Mierda! - Busqué desesperadamente mi hoja de presentación.

Sí, la he dejado en casa.

Decirle a Helena no era una opción, porque aunque sería capaz de llevármela al salón, quedaría como irresponsable ante toda la sección y mi profesora. Encima, me ganaría un regaño. Humillante en todo sentido.

Me di a la tarea de pasar todo de memoria en hojas nuevas. No fue difícil.

La primera clase no fue la gran cosa, salimos pronto. La siguiente asignatura era en 2 horas, me sobraba tiempo.

[PAUSADA Y EN MUDANZA] Maestra... ¿Todo bien?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora