[3.5; JUEGO]

167 19 1
                                        

—¿Estas segura de querer ir sola? —Repitió por tercera vez Irimi, pero mi respuesta seguía siendo la misma.

—Completamnete, la última vez no pudimos hacer mucho estando juntos,  además hay posibilidad de que la CCG llegue antes, no sería buena idea ponerlos en riesgo. —Aseguré.

—Esta bien, si no quieres ayuda no te rogaremos para que la aceptes. —Nishiki cruzó los brazos desde una esquina.

Suspiré pesado y me despedí con un gesto.
Eran aproximadamente las 9:00 de la noche, era ya tarde para salir sola, pero había que actuar rápidamente y hacer algo antes de que amanezca.

(...)
Bajé del taxi y miré a mi alrededor, dándome cuenta de algo: no sólo la fábrica estaba abandonada, sino también la mayoría del lugar a su alrededor. Por suerte la iluminación era suficiente, pero conforme avanzaba, esta iba escaseando. Froté mis bazos con las palmas y camine a pasos apresurados; frente a mi ya estaba el enorme edificio con ventanas rotas, pintura desgastada y algo de moho en las paredes junto a tubos oxidados. Que lugar tan lindo, ¿no?

Miré a mi alrededor y me apresuré a entrar por la gran puerta corrediza cerrándola tras mis espaldas de forma lenta para causar el menor ruido posible. Todo estaba oscuro, así que saqué mi celular y alumbré el lugar con el, dándome un panorama de mi alrededor; no había señales de ella, pero sin duda el olor metálico de la sangre la delataba. Trague saliva y comencé a caminar por entre algunas piezas de maquinaria rota, había tropezado gracias a una, así que alumbré mejor el camino y la seguí buscando. Rogaba por no encontrarme con Ayato primero.

Un ruido hizo sobresaltarme, así que como reflejo bajé el celular y oculté su luz con mi palma. No sé la razón por la que lo hice, sólo logré ver una sombra caminando de forma calmada hacia las escaleras, así que decidí seguirla. Las escaleras formaban un espiral, y conforme subíamos nos íbamos acercando a una ventana, tenía la esperanza de que gracias a la luz de luna, lograra reconocerla, pero para mi mala suerte llevaba puesta una capucha negra. Maldije.

Aún con la espalda arqueada y casi subiendo los eslabones en cunclillas, continúe siguiéndo su sombra. Habíamos llegado a la segunda planta, ya todo estaba vacío, sólo quedaban algunas cajas viejas, pero sólo eso, así que decidí quedarme en las escaleras y mirar de lejos; su cuerpo estaba de espaldas, completamente inmóvil, mirando a una de las viejas paredes.

—Se que estas aquí.

Mi corazón se aceleró, pero era su voz, no tenía miedo.

—Touka...—la llamé— te eh estado buscando.

—Ya me has visto, ahora vete antes de que algo más suceda.

—¿Algo cómo que?—Cuestioné.

—Como lo que hiciste ese día. Pero, ¿sabes algo? —cerró los puños— estar sola me ha permitido pensar mucho.

—Touka... —Salí de mi escondite y comencé a ir hacia ella, sólo nos separaban unos cuantos metros. Levanté el brazo, dispuesta a tocar su hombro, pero de un momento a otro su kagune apareció; era como una flama danzando sobre su espalda.

—Esto es lo que soy —habló—. Y me importa una mierda que no te guste. —Se dio la vuelta, y sus ojos se oscurecieron. Me miraba fijamente.

—Yo jamás dije eso —hablé confundida—. Te acepto cual eres, sólo te pedí tiempo para que las cosas se calmaran, estaba agobiada, ¿qué esperabas?

—Que me hicieras sentir aceptada.

—Te lo dije miles de veces y lamento si te hice sentir mal por los estúpidos comentarios que dije de los ghouls, sólo estaba llena de coraje, las circunstancias me hicieron tener ese pensar. No sabía lo que se sentía.

—Acepto tus disculpas, pero ya tengo que irme. —Dijo con firmeza, sin embargo su labio inferior comenzó a temblar.

—¡N-No! —Fui hacia ella pero sus pies retrocedieron.

—Sólo necesito tiempo. —El color oscuro de sus ojos fue desapareciendo hasta que el violeta terminó adornándolos.

—Ten cuidado —llamé su atención—, mañana vendrá la CCG.

—Lo se.

—¿Porqué actúas como si no te importara nada? —enarcó las cejas y me miró sin expresión alguna— Sabías que llamarías la atención en el baile de la universidad, pero aún así lo hiciste. Ya sospechan de los asesinatos, pero no te importó. ¿A que estas jugando?

—Yo no juego nada, sólo quiero dejar de esconderme.

—¿Qué..? p-pero, ¿qué fue lo que te dijo Ayato? sea lo que sea, no confíes en el.

—El es mi hermano, y tu, ¿qué eres de mi? ¿mi novia? —Abrí la boca con la única intensión de replicar, pero quizá solo lo empeoraba mas. Así que me callé.

Nos miramos unos cuantos segundos, para que después un bufido saliera de sus labios, dio media vuelta y salió por la ventana de un salto. Me había quedado estática mirando el marco de metal que debería estar rodeando un cristal, pero caí en cuenta de que no debería permanecer mucho tiempo aquí, así que mejor salí de la fábrica.

__________

BLOOD [Touka x reader]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora