Capítulo XIV.

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"Un hermano comparte memorias de infancia y sueños de adulto..."


. . .

     —¡Vamos hermano, muévete! —gritó un pequeño castaño al llegar a la cima de la gran montaña.

—¡E-Espera Stanley! —dijo otro pequeño igual al otro mientras escalaba con dificultad—. ¡Ya... casi! —el pequeño agarró la última roca para impulsarse, pero al tomarla esta se desprendió—. ¡Ah! —gritó mientras comenzaba a perder el equilibrio. Él cerró sus ojos esperando la caída, la cual al sentir que no llegaba los abrió nuevamente.

—Sí que eres torpe Fordy~ —comentó burlón Stanley, sosteniendo a su hermano.

—¡No me digas así y súbeme! —Stanley rió sonoramente y comenzó a subir a Ford.

Una vez ambos estuvieron en la cima de la montaña respiraron profundamente, el pequeño castaño Ford al recuperar el aire miró hacia el horizonte, sonriendo.

—Una linda vista, ¿no? —dijo Stanley a su lado poniendo su mano en su hombro—. Te lo dije hermano, valía la pena escalar hasta aquí.

—¡Esto es genial, ahora poder completar mi investigación! —Ford sacó de su abrigo un libro, el cual abrió y comenzó a garabatear algo en el.

—¿Qué es lo que tanto haces en se libro? —preguntó curioso acercándose Stanley, pero justo antes de siquiera ver lo que estaba en el libro, Ford lo cerró abruptamente sorprendiéndolo.

—Lo siento Stanley, pero es privado —él volvió a guardar el libro rápidamente, mientras Stanley fruncía el ceño.

—¡¿Me hiciste acompañarte hasta aquí para que al final no me digas por qué?! 

—¡Pero te había dicho que solamente era parte de mi investigación, además yo no te obligue! —replicó Ford comenzando a enojarse.

—¡Ah, muy bien! ¡Entonces bajaré ya que no me necesitas para nada! —sin esperar nada más, Stanley comenzó a descender de la gran montaña, dejando a su suerte a su hermano.

—¡Bien, no te necesito para bajar! —gritó Ford lo suficiente para que su hermano lo escuchara.

—¡Bien! —le gritó de vuelta Stan.

—¡BIEN! —volvió a gritar él, pero esta vez no hubo respuesta. Ford gruñó molesto, pero después el enojo fue desapareciendo, siendo reemplazado por algo de culpa.

Ahora que Stan no estaba comenzaba a sentir algo de temor, ¿Cómo se suponía que bajaría ahora de ahí? Quizás debió pensar mejor las cosas antes actuar... No ¡Claro que no! Después de todo Stan tuvo la culpa por querer entrometerse en su investigación. Siempre que compartía sus proyectos con él algo salía mal, y siempre era él el afectado, nunca su hermano; y ahora que podía negarse a decirle algo, ahora él era el indignado. ¡No era justo!

Cuando viera nuevamente a Stanley le diría de una vez lo que piensa, no permitiría que su hermano se saliese con las suyas de nuevo.

El pequeño Ford comenzó a caminar en círculos en la cima, refunfuñando aun enojado recordando todas las veces en las que terminó en problemas por causa de su hermano, lo cual hacía que su enojo aumentase.

Tan distraído se encontraba por sus pensamientos que no se dio cuenta en el momento en el cual la fuerza del viento aumentó, y al momento de pisar una roca suelta se resbaló. Él intentó recuperar el equilibrio, pero debido al viento terminó cayendo cuesta abajo por la gran montaña.

El Intercambio || BillDipDonde viven las historias. Descúbrelo ahora