El sonido de la madera crujiente era lo único que rompía el tenso silencio que los rodeaba. Los destrozos ocasionados a la cabaña del misterio eran enormes, y si no se hacía algo con ellos entonces podrían llegar a convertirse en irreparables en algún momento y ocasionar más pérdidas de las que había.
En la pequeña sala del lugar, Soos llevó una tasa de café y la dejó en la mesita frente a la castaña, quien no había levantado la mirada desde que se sentó en aquel mullido sillón de Stan. La televisión no funcionaba, por lo cual no sabía qué podía hacer para tratar de distraer a Mabel de lo que estaba sucediendo y solo podía verla a ella quizás atormentándose con sus propios pensamientos.
—¿Cómo te sientes Mabel? —preguntó Soos, mientras veía como Mabel observaba el vapor salir de su café, sin interés alguno—. Vamos, no estés así, esta no eres tú —intentaba animarla, pero solo lograba que su mirada se oscureciera más a cada momento, ella estaba muy aterrada. No soportaba verla de esa manera.
—Lo siento Soos, pero en este momento no puedo pensar en otra cosa a parte de lo que Dipper estará sufriendo... —pequeñas lagrimas empezaron a caer nuevamente de sus ojos, recordando una y otra vez las palabras de su hermano antes desaparecer en el portal y la mirada de decepción cuando no oprimió ese botón—. Debí haberlo escuchado... todo es mi culpa —Mabel cubrió su rostro con sus brazos, mientras comenzaba a soltar pequeños sollozos. Soos dejó su café de lado y posó su mano sobre el hombro de ella.
—Mabel... entiendo por lo que estás pasando, pero debes pensar que si oprimías ese botón quizá hubiera pasado un fallo mayor teniendo en cuenta que sin oprimirlo ese portal explotó. Si lo hubieras hecho, tal vez no solo Dipper estaría atrapado en ese lugar y las cosas hubieran terminado de una forma peor —Mabel levantó su mirada, observando la pequeña sonrisa de Soos mientras limpiaba los escombros en su suéter—. Además ¿crees que Dipper se dejaría vencer tan fácil? Recuerda que él es un Pines, todos son fuertes y él no será la excepción.
Mabel levantó su rostro y limpio sus lágrimas, analizando las palabras de Soos. Era verdad, aquel portal era muy inestable y probablemente de las dos formas hubiera terminado en un desastre. Se sentía mal por no haber oprimido el botón, pero Soos había reducido el peso de su corazón.
—Tienes razón Soos, gracias —dijo Mabel con una sonrisa abrazando a Soos, quien se alegró de que ella volviera a sonreír—. No puedo quedarme lamentándome, lo mejor que puedo hacer ahora es encontrar la forma de hacer que Dipper vuelva a casa.
—Yo te ayudare. —apoyó sonriente—. Encontraremos la forma de traer a Dipper de vuelta con nosotros.
Ella sonrió, sintiendo la esperanza crecer en su corazón. Sin embargo el sonido de la madera crujiendo y una pesada respiración los sorprendió.
—Nadie apoyará nada aquí —Soos y Mabel giraron para encontrarse con Stanford, quien miraba la escena de ellos dos con algo de tristeza—. Ese portal no volverá a abrirse nunca más —dijo mientras colocaba los diarios encima de una mesa. Mabel lo observó incrédula y algo enojada.
—¿Qué quieres decir con eso? —cerró su puño con algo de fuerza.
—Digo que no pierdan su tiempo, ese portal no se volverá a abrir. Será mejor que se olviden de él —respondió mientras acomodaba los diarios en una hilera. Mabel no pudo más, e indignada se levantó de la mesa.
—¡¿Qué clase de locura estas diciendo?! —preguntó exaltada, no podía creer lo que estaba diciendo aquel sujeto—. ¡No voy a abandonar a mi hermano en un lugar desconocido!
Stanford la observó sin inmutarse, antes de decir:
—Lo abandonaste en el momento que decidiste no oprimir ese botón.
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El Intercambio || BillDip
Fanfic⠀En el momento en el cual Mabel decidió no oprimir ese botón, no sabía que había sellado el destino de su hermano gemelo. Ya que cuando la cuenta regresiva llegó a cero y la luz los cegó a todos, apareció un gemelo, pero no era el gemelo que Mabel e...
