Aquel día, era quizás el más cálido en todo el verano.
Las aves comenzaban a cantar en el techo de la cabaña, mientras los inofensivos animales y uno que otro gnomo se atrevían a pasear por sus alrededores.
El sol iluminaba todo a su paso, con una calidez embriagadora. Era sin duda uno de aquellos días perfectos.
Dipper se encontraba observando maravillado todo aquello que les era brindado ese día, y no pudo evitar sonreír al ver como fuera de la cabaña Mabel junto con sus amigas comenzaban a organizar todo para la fiesta de cumpleaños suya, y de despedida.
Observó detalladamente como la decoración antes rosa que Mabel había adquirido ahora era de un color neutral, y todas las cosas para niñas habían sido reducidas para poder diferenciar a cada uno de los gemelos. Mabel en verdad se estaba esforzando por ser una mejor hermana y hacer la mejor fiesta de todas para ambos.
El castaño se retiró de aquella ventana y se encaminó hacia un espejo. Miró su reflejo, desde sus ojos que habían recuperado un poco de aquel brillo, y no lucían tan cansados. Su cabello por primera vez peinado y no tan alborotado como siempre, y sin duda su ropa, a pesar de ser siempre la misma, esta vez estaba utilizando la mejor que tenía.
Él giró un poco, observando la que había sido su habitación durante ese tiempo. En una esquina de la habitación se encontraba sus maleta, junto con la de Mabel y por su alrededor había muchas prendas de ropa listas para ser guardadas.
Ese era su último día en Gravity Falls.
No podía evitar sentir nostalgia al pensar en ello, saber que no podrían volver más a aquel misterioso y fantástico pueblo. Pero sin duda el lugar donde tantos recuerdos buenos y malos fueron creados.
Dipper soltó un suspiro y se encaminó fuera de su habitación. Lo que menos quería hacer ahora era deprimirse, y estar en la que en unas horas sería su antigua habitación no lo ayudaba.
Pero antes de salir de la cabaña logró distinguir algo en una de las habitaciones, por lo cual se detuvo y lo observó más detenidamente. Era tío Stan.
Él se acercó aún más, logrando ver que era lo que hacía el hombre mayor. Stan estaba empacando todas sus pocas cosas en una maleta, pero se detuvo cuando tomó un pequeño cuadro de madera entre sus manos. Dipper pudo apreciar que se trataba de dos pequeños castaños, que estaban frente a un destrozado bote de madera.
—Tío Stan —habló Dipper bajito, intentando no asustarlo. Pero para su sorpresa, Stan no hizo ningún movimiento brusco, hasta parecía haber sabido que estaba ahí.
—¿No deberías estar en tu fiesta? —preguntó el mayor, sin girar a verlo.
—Eso mismo te pregunto yo —dijo Dipper, recargándose contra el marco de la puerta.
Stan suspiró.
—Solo estoy dando un último vistazo... antes de irme —admitió él, por fin girándose y mirando al castaño. Dipper pudo ver la enorme tristeza de Stan en su mirada.
—¿Entonces es verdad que la cabaña del misterio llegó a su fin? —preguntó nostálgico el menor.
Stan miró aquella foto, para después guardarla en aquella maleta que estaba sobre la cama y cerrarla.
—Me temo que así es —Stan comenzó a caminar hacia la salida de la habitación, pero antes se detuvo frente al castaño e intentó sonreír mientras acariciaba su cabeza en un gesto cariñoso—. Esta cabaña estuvo condenada desde el momento en el que ese portal fue creado, pero jamás me arrepentiré de haber accedido a tus padres que vinieran este verano conmigo —Stan, sonrió—. Feliz cumpleaños pequeño sobrino.
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El Intercambio || BillDip
Fanfiction⠀En el momento en el cual Mabel decidió no oprimir ese botón, no sabía que había sellado el destino de su hermano gemelo. Ya que cuando la cuenta regresiva llegó a cero y la luz los cegó a todos, apareció un gemelo, pero no era el gemelo que Mabel e...
